Desde el jardín: así es la convocante obra que protagoniza Guillermo Francella
Al actor lo acampañan en el escenario Andrea Frigerio, Martín Seefeld y Daniel Miglioranza
5 minutos de lectura'

Autor: Jerzy Kosinski. Versión: Marcos Carnevale. Dirección: Marcos Carnevale. Intérpretes: Guillermo Francella, Andrea Frigerio, Martín Seefeld, Daniel Miglioranza, Edgardo Moreira, Mayra Homar, Diego Jaraz, Carla Pandolfi. Vestuario: Betiana Temkin. Escenografía: Julieta Kompel y Gonzalo Córdoba Estévez. Iluminación: David Seldes. Música: Damian Kompel. Sala: Metropolitan (Corrientes 1283). Funciones: jueves y viernes, a las 20; sábados, a las 20, y, a las 22.15; domingos, a las 19 . Duración: 70 minutos. Nuestra opinión: Buena.
Literal y monótona. Así fue la vida del protagonista de Desde el jardín durante más de 50 años. Se ocupó de cuidar plantas, ver televisión, comer y dormir. Ninguna inquietud, ningún deseo por conocer el mundo. Nada. Hasta que la muerte del dueño de casa lo obliga a salir a la sociedad y, ahí, sucede la confusión central: una persona incapacitada para razonar es considerada un sabio, que termina por manejar los hilos de la economía de Estados Unidos. Este relato premiado y famoso que llevó al cine Peter Sellers en 1979 con la película Being There, es ahora un éxito de público con la versión que protagoniza Guillermo Francella en el teatro Metropolitan.
Se sabe que desde hace muchos años Francella tenía el deseo de hacer este personaje y tiene lógica. Peter Sellers ofrece una clase de actuación en la película. Uno de los comediantes más reconocidos de Inglaterra, que tenía esa capacidad camaleónica de ser el torpe inspector Jacques Clouseau en La pantera rosa, con un gran dominio de la gestualidad y la precisión rítmica, se convertía después en un hombre sutil, silencioso, casi inexpresivo, con una forma de hablar lenta. La gran potencia de este relato, cuyo texto original es la novela del autor polaco Jerzy Kosinski, era ese choque semántico entre lo obvio y literal (un personaje sin matices ni claroscuros) y la búsqueda de falsa profundidad, para acomodar un discurso a la versión de la vida que busca el poder hegemónico.

Entonces, por un lado existe el antecedente de la figura de Peter Sellers y por el otro es lícito preguntarse por el peso simbólico que representa Guillermo Francella para la cultura argentina. ¿Es él nuestro Peter Sellers? ¿Es el heredero del gran comediante que fue Alberto Olmedo? Existen muchos puntos en común: Francella, como Olmedo, como Sellers, se ganaron el amor del público en base a un tono cómico indiscutible, un color en su actuación, una gestualidad particular, una mirada a cámara que implica complicidad y guiños, que elpúblico abraza porque genera una sensación de cercanía y amistad.
La idea de ser camaleónico, de transformarse, también viene siendo una apuesta de este actor en sus últimos trabajos y que tuvo el gran salto de calidad en la película El secreto de sus ojos, cuando la audiencia se sorprendió al encontrar a un Francella irreconocible. Pero ahora lo que aparece en esta obra de teatro dirigida por Marcos Carnevale es un actor en conflicto entre la necesidad de sostener su marca registrada, sus guiños y gestos, o entregarse a la sutileza y condensación que pide el relato original. Francella prueba con todo, porque tiene recursos, pero como la obra en su totalidad no toma decisiones respecto a su adaptación su interpretación se queda en un lugar incierto, sin que nada explote.
Cuando la historia que se cuenta en Desde el jardín tuvo su estreno en el cine, luego de la aparición de la novela, se marcó cierto hito entre la academia y la industria. Fue un éxito de taquilla, Sellers estuvo nominado al Oscar y se llevó varios premios de la crítica. A su vez, se asoció el film (dirigido por Hal Ashby) a cierto cine de autor, con un lenguaje sutil, menos explícito y más poético. El relato fue, además, una bomba para el campo intelectual: ¿Estamos asistiendo a una revolucionaria mirada contracultural? ¿Es esta historia una mirada escéptica y crítica a los pilares ideológicos y morales de los Estados Unidos? Se escribieron papers, tesis psicológicas y sociológicas sobre este enigmático personaje, que tiene un evidente deterioro cognitivo, y está cerca de convertirse en el nuevo presidente de uno de los países más poderosos del mundo.

Estrenar esta historia hoy, en 2026, en la Argentina, tiene que tener implicancias políticas. Las tuvo en la década del 70 y las tiene en cualquier lugar donde se represente. Pero en esta versión teatral, con la Casa Blanca de fondo y las calles de Washington proyectadas en una pantalla, todo parece la maqueta de algo que no termina de afianzarse con el territorio y el aquí y ahora que está en la médula del teatro. Lo mismo sucede con las actuaciones: prolijas, correctas, pero desprovistas de una capacidad de juego y cuerpo que también son claves del teatro.
La gran estrella de este espectáculo es la monumental escenografía diseñada por Julieta Kompel y Gonzalo Córdoba Estévez. Un enlace poético entre unas paredes de plantas suspendidas, como en unas peceras transparentes, que se acoplan a pantallas y efectos audiovisuales de una enorme calidad. Los objetos, que pueden ser el interior de un auto o una casa, se amalgaman con proyecciones y luces, para crear un efecto tridimensional notable.
Desde el jardín termina con un mensaje explícito y literal, pero, sabemos, la vida contiene una complejidad que el teatro necesita y puede asumir.
1Como bestias: una propuesta bella y dura que requiere de un espectador atento
- 2
El motivo por el que Florencia Peña se suma a una exitosa obra de teatro y su acercamiento a Érica Rivas
3Desde el jardín: así es la convocante obra que protagoniza Guillermo Francella
- 4
En medio de la avalancha de comedias musicales, el Teatro Cervantes apostará por un clásico: El mago de Oz


