
Dominici, de revelación actoral a director
Además de los premios recibidos, montó su primera obra eatral
1 minuto de lectura'

Es uno de los actores jóvenes -con 27 años recién cumplidos- más destacados de su generación. Nicolás Dominici obtuvo el premio María Guerrero al estímulo, fue nominado al ACE y es uno de los elegidos de Agustín Alezzo, su maestro, con quien lleva realizadas ya cinco obras consecutivas como intérprete, una de ellas como codirector. Además, debutó en la dirección con Hablemos a calzón quitado , se desempeña como docente teatral y es licenciado en Letras.
En sus inicios fue Belgrano, en los actos del colegio, y hasta Juan Pablo II, cuando debutó en un escenario profesional.
Nicolás tiene voz de barítono y habla pausado. Hoy se ríe y ahuyenta la tristeza que le causó no haber podido ingresar al IUNA: "Atravesé la crisis de la adolescencia, cuando no sabía qué hacer. Me gustaba mucho el teatro y también la literatura. Di el examen en el IUNA y quedé primero en lista de espera. «¿Qué significa quedar primero en lista de espera?» Me enojé y fui a parar al estudio de Carlos Gandolfo". Se produjo el primer clic, como él define esos momentos de hallazgo, momentos donde la nube de dudas se evapora y emerge la luz.
Después comenzó a estudiar en la escuela de Agustín Alezzo y mientras promediaba su formación empezó a participar de las obras que dirigía Alezzo. Primero Otros tiempos de vivir , de Thornton Wilde, y luego El rufián en la escalera , de Joe Orton, el protagónico que llamó la atención de la crítica como un matoncito de los bajos fondos londinenses. Después llegó Voces de familia , donde interpretaba un largo monólogo, y El círculo , de Donald Margulies. Para esta última pieza, Alezzo lo convocó no sólo para actuar, sino para codirigir juntos: "Cuando me llama y me lo propone le dije: «Estás loco». Entonces me explicó que cuando uno comienza a dirigir conviene tener actores que conocen bien el oficio, que tienen más escenario que uno. Como siempre, tenía razón".
Hoy Nicolás es docente en la escuela de Alezzo y muchos alumnos son mayores que él: "Me apasiona tanto enseñar como actuar o dirigir. Siempre mentí un poco mi edad porque empecé a dar clases cuando tenía 24 años". Incluso llegó a dirigir a una de las personas más influyentes en su carrera, su maestro Lizardo Laphitz.
Su formación como actor siempre marchó de la mano de su formación literaria. Cuando comenzó sus pasos en el estudio de las Letras sintió otro ruido en su cabeza, como una dinamita. "El primer día de clases salí conmocionado. La profesora habló dos horas sin parar. Rimbaud, Baudelaire, Platón. La cabeza me estalló. Todo el tiempo luché entre ambos mundos porque un actor analiza una obra de una manera diferente que un académico o estudioso de las letras. Son análisis distintos, con un objeto de estudio distinto, pero para el trabajo de dirección me sirve muchísimo poder conocer esas estructuras."
Poco después de terminar con Los justos , Nicolás estrenó como actor otra obra con dirección de Alezzo, Sombras en el jardín (Auditorio Losada, sábados y domingos, a las 20): "Me conmueve mucho este texto porque habla sobre la diferencia entre amar a alguien o necesitar a alguien. No es lo mismo. ¿Por qué hay gente que permanece junto a otra durante tanto tiempo? ¿Es un amor genuino o sólo se necesita del otro?".
En Hablemos a calzón quitado , Nicolás dirige a Oscar Giménez, Pablo Plandolit y Ulises Pafundi. Este último se preparó para su personaje de un joven espástico yendo a centros especiales. "Me llamaron ellos y al principio me dio un poco de miedo porque esta vez sí que estoy solo, con todas las decisiones que tomar. El trabajo del director es como el de un guía que va iluminando a un grupo". Esta producción es una nueva versión de la pieza que estrenó Guillermo Gentile en los años 70.
Nicolás no es una joven promesa. Es un actor que demuestra con hechos su calidad en cada interpretación que realiza, cada vez que se sumerge en un texto o dentro de una criatura: "Alezzo me enseñó que el actor tiene que ver a sus personajes con humanidad. Tratar de contar algo con una visión humana y de no juzgar. Uno está socialmente armado con prejuicios y todo artista tiene que hacerlos estallar, sacarlos de su cabeza", explica.
- Hablemos a calzón quitado
Dirección de Nicolás Dominici.
Sábados, a las 22; domingos, a las 17
El Duende, Aráoz 1469.
Sombras en el jardín
Dirección de Agustín Alezzo.
Sábados y domingos, a las 20. Auditorio Losada , Corrientes 1551.





