El amor y todo lo que esconde
Mariano Martínez, Marcela Kloosterboer, Araceli González y Nacho Gadano encarnarán a cuatro personajes solos, desesperados, en busca de algo parecido al amor
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El amor en su versión más brutal, más desencantada, sin máscaras ni maquillaje, llegará a las tablas del Liceo cuando Araceli González, Marcela Kloosterboer, Mariano Martínez y Nacho Gadano salgan a escena, hoy, a las 20.30, para dar vida a los personajes de Closer , aquellos que escupen las verdades más oscuras que sepultan las parejas. Celos, traición, manipulación, inseguridades y miserias: todo estará a la vista. Lejos, casi inalcanzable, se elevará aquella descripción shakespeariana del amor, que lo comparaba con "un faro inmóvil que contempla las tempestades y no se estremece nunca".
"Hoy leés el diario con tu pareja. Mañana vas a ver Closer con tu pareja. Mañana, ¿seguirás en pareja?", así promocionan la pieza que se hará por segunda vez en suelo argentino. La primera, en 1999, la interpretaron Susú Pecoraro, Leticia Brédice, Jorge Marrale y Leonardo Sbaraglia (luego Gerardo Romano), bajo la dirección de Mick Gordon. La obra, escrita por Patrick Marber, si bien aborda la temática romántica, propone un ejercicio de voyeurismo para quienes gusten de sumergirse en la vida de cuatro extraños que se conocen, se enamoran, se traicionan, se pelean y se perdonan, casi sin respiro. La propuesta, que fue estrenada en Londres, en 1997, y luego saltó a la pantalla grande de la mano de Mike Nichols, en 2004, con un elenco de estrellas integrado por Julia Roberts, Natalie Portman, Jude Law y Clive Owen, es una radiografía de las relaciones modernas, y lo que evidencia no es para nada agradable. "Muchas parejas se van a sentir incómodas al verla", advierte con sonrisa pícara su director, Marcelo Cosentino. Es que esta obra manipula los resortes psicológicos necesarios para generar no sólo una introspección a posteriori, sino también y, por lo menos, un encendido intercambio de ideas con la pareja.
Los protagonistas
"Están en llamas; están con el corazón en la mano tratando de hallar una felicidad que no encuentran": así describe el director a los cuatro personajes que buscan vincularse y relacionarse, "pero no pueden mirar más allá de sus propios ombligos". Según Cosentino, la obra es un reflejo de la sociedad en la que estamos inmersos, porque muestra la "ausencia de compromiso" presente en los vínculos amorosos de la actualidad. "Doy la vida por vos, pero cuando llega el momento de dar una uña, empiezo a ver fantasmas", explica.
La infiel
Araceli González: "Mi personaje, Ana, es una fotógrafa de 40 años exitosa en su trabajo; ahí vuelca todo lo que ella no puede hacer con su vida emocional.Vive mejor con el conflicto, que con el amor y la entrega".
Sobre la temática en la que hurga la puesta opina: "Lo bueno es que la miseria se ve; acá los personajes no son mentirosos, ni están justificados. Se nota el miedo que tienen a entregarse. Muestra qué mal nos relacionamos. Es muy heavy . Arriba del escenario uno no lo siente así, pero desde abajo el grado de agresión es espantoso. Esto muestra perfectamente que cuando estamos metidos en un vínculo así, no lo podemos ver, y desde afuera podés ver la miseria que somos cada uno de nosotros. Hay gente que se va a sentir identificada; hay gente que...", y estalla en una sonora carcajada.
El rudo
Nacho Gadano: "El mío es un hombre de barrio, de la clase trabajadora. El es un tipo básico, pero cuando se meten con él (se refiere a cuando se entera de que su mujer lo engaña) se convierte en un manipulador, en un monstruo. Tiene ese tránsito; al principio parece muy noble, muy a favor de todo lo establecido. El compra la familia, la profesión, el club, la mujer, que parece una divina. A partir de que descubre la infidelidad se convierte en un monstruo. Me gustaría rescatar que también hay mucho amor en la obra, porque uno puede amar mucho en un segundo".
Araceli lo interrumpe para aclarar: "Porque no sólo se muestra el lado oscuro del ser humano, sino también su costado vulnerable. Muestra lo que ganás y lo que perdés; en mi caso gano en el trabajo y pierdo en mis relaciones, en mis vínculos amorosos. Estoy como vacía, me pongo una coraza y sólo me nutro de lo que hago. El es un pervertido", dice, entre risas, apuntando a Gadano, su marido en la obra.
La stripper
Marcela Kloosterboer: "Alicia es una joven de 20 años que cuando lo conoce a Daniel (Mariano Martínez), se enamora y se entrega totalmente. Fue un desafío hacer este personaje. Ella trabaja en un cabaret; tuvimos que trabajar la coreografía para los movimientos con el caño y la escena quedó buenísima. Fue la escena que más costó de todas, porque además del striptease es una escena en la que conversan mucho".
La joven actriz dejó de lado su pose aniñada y recibió clases de sensualidad -que incluyeron lecciones con el caño- para ponerle el cuerpo a una bailarina de striptease. "Me encantó la sinceridad brutal, que hay por momentos; dicen lo que piensan sin filtro. Uno, en general, se mide en lo que dice y piensa cómo lo va recibir el otro. Acá no", destaca Kloosterboer.
El perdedor
Mariano Martínez: "Mi personaje, Daniel, es un periodista de obituarios, pero su sueño es ser escritor. Es un tanto mediocre; nunca escribió nada. La vida no lo ayudó a aprender a relacionarse; no se puede comprometer. Cuando conoce a Alicia (Marcela Kloosterboer), sigue sin resolver su carencia en lo afectivo. Creo que el público se va a sentir identificado con las relaciones y las situaciones que se suceden en la obra; es un tema que va a dar que hablar después de verla. ¿Para qué perder el tiempo si se pueden decir las cosas como acá? Todo sería más sincero".
Sólo para los valientes que se animen a echar un vistazo a las miserias amorosas llega Closer , que transita por el camino entre el amor y el desamor, sin ahorrar ninguno de los detalles desagradables del recorrido.
Para agendar
Closer, dirigida por Marcelo Cosentino. Con Araceli González, Nacho Gadano, Mariano Martínez y Marcela Kloosterboer.
Liceo, Rivadavia 1499 (4381-5745). Miércoles, jueves y domingos, a las 20.30; viernes y sábados, a las 20.30 y 22.30. Desde 60 pesos.



