El teatro crece con nuevas salas
En ellas se estrenarán "Criminal", de Daulte, y "Actos sin palabras", de Beckett
1 minuto de lectura'

El sábado pasado se publicó en esta sección una nota en la que, entre otras cosas, afirmaba que los sábados se realizan diez funciones por hora. Para muchos, se trata de una cifra impresionante. Sin embargo, en contra de lo que indicaría el sentido común, hoy se abren dos nuevas salas teatrales y la semana próxima, otra. Decididamente, la cosa va por más.
Los dos ámbitos que se inauguran hoy están en manos de gente de teatro. Uno se abre en la zona de mayor densidad de teatros alternativos, Abasto, y, el otro, en una zona que pica en alza en materia teatral: Palermo Hollywood.
El primero de ellos es Beckett Teatro. Ubicado en Guardia Vieja 3556, la sala cuenta con la dirección artística de Miguel Guerberof. Este lugar del Abasto tiene 100 butacas y un escenario de alrededor de ocho metros por doce. En lo que se refiere a la programación, se abre con "Acto sin palabras", de Samuel Beckett, con la dirección de Guerberof y la actuación de Gerardo Baamonde, Facundo Ramírez y el mismo Guerberof. Luego, se estrenará "Alcestes", de Eurípides; "El amante", de Pinter; "La chira", por el grupo Panthalasate; y "Cachito mío". También están en tratativas para reponer "Mujeres soñaron caballos", la elogiada obra de Daniel Veronese.
"El hecho de que la sala se llame Beckett no significa que únicamente se presenten obras suyas. A lo sumo será un punto de referencia. Mi idea es que salvo los martes siempre haya espectáculos y que, a futuro, el teatro se convierta en un espacio para la gente que está comenzando", apunta el director de teatro y encargado de darle vida a este nuevo espacio.
La sala pertenece a alguien que prefiere el anonimato y que es seguidor de la producción teatral de Guerberof. El lugar era un antiguo depósito de artículos de limpieza y, como tantos sitios de la zona, ahora le dará la bienvenida al teatro.
Piccolino/Palermo
La otra sala es de Oscar Ferrigno y Valeria Lorca, su mujer. El Piccolino es una salita de no más de 80 localidades ubicada en Fitz Roy 2056. "Diría que lo que tiene de novedoso es que está muy bien equipada en lo que se refiere a luz y sonido. Me parece que no hay en Buenos Aires una salita de estas dimensiones con tanto equipamiento técnico. Hay otra particularidad: tanto el escenario como la platea se desarticulan completamente", apunta el hijo de Norma Aleandro.
El Piccolino se suma a las salitas que hace unos pocos años comenzaron a instalarse en la zona de Palermo Hollywood. Pero antes de que el barrio se transformara en una zona cool, en donde ahora está El Piccolino había una taller mecánico que, desde septiembre del año pasado, está en manos de Oscar Ferrigno y Valeria Lorca ("mi mujer está tan loca como yo y me siguió en esta locura", reconoce Ferrigno).
Las ganas de cumplir el sueño de tener un teatro propio le viene desde hace tiempo. Claro que si antes se imaginaba viviendo en el Odeón o en el Blanca Podestá, a Oscar Ferrigno no lo quedó otra que acomodarse a los tiempos que corren.
La inauguración será hoy con la obra "Criminal", el elogiado texto de Javier Daulte que estrenó hace 10 años en el teatro Payró. Ahora, esta nueva puesta contará con la dirección de María Florencia Bendersky y la actuación de Federico Paz, Luis Mancini, Daniel Campomenosi y Anahí Ribeiro. Con el tiempo, la programación se completará con "No me dejes ahí", con dirección de Enrique Federman; y "La vie en clown", con puesta de Claudio Martínez Bell. "La idea es tener una programación selecta, con cosas que me gusten. En este marco, quiero tener un espacio reservado para el clown. Yo amo al clown, he sido clown y es algo que me gusta profundizar", apunta quien dice no querer dirigir espectáculos en su nueva sala para poder abrir el juego a la variedad de grupos y elencos que hay en la ciudad.
Como no hay dos sin tres, la otra sala en cuestión es La Clac, ubicada en Avenida de Mayo 1158. El espacio se inaugurará con el espectáculo "Porcaprole, otra historia de vampiros", de Gabriel Virtuoso. Decididamente, la actividad teatral porteña no se detiene.
Al margen de los subsidios
Las propuestas de Miguel Guerberof y de Oscar Ferrigno para sus respectivos espacios tienen algunas diferencias. Sin embargo, los dos coinciden en algo: a su manera, no quieren los subsidios a las salas que entregan el Instituto Nacional del Teatro y Proteatro.
"No reniego de ellos, pero prefiero ser independiente. Pidiendo un subsidio me parece que se tergiversa el sentido del teatro independiente. No quiero que una sala de este tipo se transforme en una dependencia del Estado. No tengo nada en contra de las salas subsidiadas, pero yo prefiero quedarme al margen", afirma Ferrigno.
Por su parte, Guerberof sostiene: "La sala no va a tener ningún subsidio porque creo que las salas independientes tienen que ser independientes. Me parece bien que los espectáculos cuenten con ayuda estatal, pero meter a las salas en eso complica las cosas".




