Experiencia teatral y distante
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"Ruidosas rosas". Parte 1 "Niñas piden auxilio por el conducto de ventilación". Dramaturgia y dirección: Luis Cano. Encordado de piano, voz, accesorios: Ana Foutel. Oboe, flautas dulces: Cecilia Candia. Canto, accesorios: Johanna Pizani Palacios. Intérpretes actorales: Román Lamas y Lorena Ballestero. Diseño visual: Luis Cano, Alejandro Le Roux, Julieta Potenze, Mariana Stizza, Román Lamas. Pintura: Emilio García Wehbi. Iluminación: Alejandro Le Roux. Composición y dirección musical: Ana Foutel. Asistencia de dirección: Lorena Ballestero. En el Centro Cultural Rojas. Nuestra opinión: bueno
En su nueva producción, el autor, actor y director Luis Cano propone una experimentación que cruza el teatro, la música, la plástica y el relato. Podría decirse que la fábula es menor. A modo de cuento infantil, unos personajes sombríos van narrando la trágica historia de un hombre y su hija. Los ambientes son extraños: una habitación, el conducto de ventilación. Un coro de mujeres niñas, a veces ángeles, otras demonios, hablan y aproximan datos y definen con ritmos musicales, cantos o meros sonidos un tiempo que en la representación es muy significativo. No son los actores quienes con sus tensiones afirman una acción que progresa a través de una intriga inquietante. Son las tonalidades de las voces, las señales que escapan de los instrumentos musicales (flautas dulces, oboe, encordado de piano) las que movilizan al espectador.
"Niñas piden auxilio por el conducto de ventilación" es una propuesta provocadora de sentidos, pero esa provocación es breve. Los personajes en sus movimientos van conformando fuertes imágenes, bellas, y el espectador se las queda por unos instantes. Es muy difícil poder irse con ellas porque la representación es muy lineal. El relato fluye no desde la conmoción que las palabras puedan provocar en el interior de los intérpretes, sino que simplemente dejan caer las palabras con sus sonidos.
El espectáculo, por tratarse de una experimentación, tiene sus dificultades en la recepción si el espectador, por ejemplo, intenta entrar en él. No podrá hacerlo. Una profunda distancia separa al público del escenario. Y mientras las niñas del coro le hablan al hombre en escena desde el conducto de ventilación del cuarto de hotel en el que está, esos personajes alejan nuestra atención y no nos dejan compartir emocionalmente lo que les sucede.
Un Cano auténtico. Un material con una construcción textual y plástica muy sensible, pero significativamente distante.




