
La novicia rebelde: vuelve el sonido de la música
1 minuto de lectura'
"Gotas de lluvia sobre rosas y los bigotes de los gatitos." Esas eran algunas de las cosas favoritas sobre las que cantaba María en La novicia rebelde . Para muchos, una de sus cosas favoritas es, justamente, la historia de esta novicia, que fue llevada de la realidad al escenario, donde cautivó con sus inolvidables canciones y terminó de consagrarse en el cine. Nada más y nada menos que los recuerdos de la infancia de varias generaciones que crecieron con la película de Robert Wise entrarán en juego cuando, a partir del 11 de marzo, el público se acerque al Opera Citi para ver la versión local de La novicia rebelde .
Quienes forman el equipo creativo, una curiosa combinación de profesionales argentinos y extranjeros, son conscientes de las expectativas que la obra crea y enfrentan el desafío de trabajar con un material que también tiene un significado muy especial para ellos. "Con la obra, tengo la misma historia emocional que tenemos todos -dice Jonathan Butterell, director general de esta puesta original-. Crecimos con ella. Pero cuando sos chico, la ves de cierta forma, y de adulto, podés hacerlo desde otra perspectiva. Es una pieza sobre una familia y para un auditorio familiar."
No hay duda de que el peso más grande lo lleva Laura Conforte, quien después de haber actuado en diversos musicales, incluido un notable trabajo en Rent , se encargará de interpretar a María, rol inmortalizado en la pantalla grande por Julie Andrews. "Trato todo el tiempo de no pensar en comparaciones -dice Conforte-. La película la vi dos veces, pero no quise mirarla demasiado, ni a otras versiones teatrales. Además, me di cuenta de que no tiene sentido porque esta puesta es original y Jonathan está haciendo otra cosa. No se está copiando lo que se hizo en otro lado."
Encontrar quien pudiera cumplir este papel no fue sencillo, a punto tal que fue el último en definirse. "Se barajaron nombres de figuras y muchas vinieron a audicionar -cuenta Mariana Correa, productora general convocada por T4F para concretar el proyecto-. Al director no le trasladamos la exigencia de que tenía que ser una famosa. Lo que nosotros queríamos encontrar era a la novicia porque la clave es que el personaje de María conmueva. En este musical, si ponés a una famosa que no canta, estás en problemas."
Cargando con otro tanto de peso mítico, Diego Ramos interpretará al Capitán von Trapp, papel que Christopher Plummer hizo en el film. "Tenía una visión de niño sobre el Capitán porque vi muchas veces la película en mi infancia y después no la vi nunca más. Siempre quise ser actor y, cuando era chico, quería ser uno de los nenes. Después crecí y me imaginaba siendo el cartero. ¡Bueno, terminé siendo el padre!", dice riéndose Ramos.
El director realizó un trabajo muy minucioso y detallista tanto con el elenco adulto, que completan Rodolfo Valss, Coni Marino, Patricia Ana González, Fernando Dente, Mirta Wons y Mariano Muso, entre otros, como con los cuatro elencos infantiles. "Cuando empezamos con los ensayos, hice una serie de entrevistas con cada persona como si fueran sus personajes -explica Butterell, quien ya había trabajado en la Argentina hace 13 años, como coreógrafo de Nine -. Aun la mujer que hace de ama de llaves y no habla en toda la obra sabe cuándo nació, cómo la criaron, todo. Todos los actores tienen sus secretos, cosas que no expresan en la obra, pero que están guardadas en sus cuerpos."
Este nivel de detalle se extiende a todos los aspectos de la obra. "Con la puesta en escena, intento crear un mundo que no se relacione inmediatamente con la película -comenta el director-. Estamos en un teatro y estamos haciendo teatro. Cuando la gente escuche estas canciones en un contexto teatral, tal vez cambie su forma de ver esta obra."
La idea de explotar al máximo el poder expresivo del teatro fue compartida por Andrew Jackness, diseñador de la escenografía de la obra. "Queríamos hacerlo simple y teatral, pero expresando todas las emociones que tenía la película", dice Jackness. Para representar sobre el escenario la mansión Von Trapp, las montañas y la abadía, Jackness diseñó diversos espacios que se mueven, se abren y se cierran, en los que predomina la paleta del azul. "Los musicales son como un rompecabezas que tenés que resolver. Ahora estamos en el proceso de juntar las piezas, viendo cómo combinar las distintas escenografías para llegar a donde queremos con los actores, la iluminación, etcétera", explica Jackness.
La iluminación juega directamente con la escenografía con miras a transmitir los climas de la historia, según cuenta Rick Fisher, diseñador de iluminación de gran trayectoria en Broadway y el West End, en musicales como Billy Elliott . "Quisimos darle una sensación de aire fresco de montaña porque creo que La novicia rebelde es sobre el paisaje de las montañas y mostrar cómo eso inspira a María en particular -dice Fisher-. Además, queremos que las montañas se vean reales y un poco románticas, también. Buscamos una iluminación que no sólo te permita ver bien a los actores, sino que también cree la atmósfera de la obra"
Incluso quienes no recuerden tanto las imágenes de la película, probablemente se acuerden de las canciones, aunque más no sea de la famosísima "Do, re, mi". "Rodgers y Hammerstein crearon melodías increíblemente simples e inolvidables -dice Gerardo Gardelín, director musical de gran cantidad de musicales, que fue convocado esta vez para cumplir el doble rol de director y supervisor musical-. La partitura no tiene recovecos; es absolutamente sencilla de recordar y es un vehículo para contar otra cosa más profunda, que tiene que ver con el autoritarismo, los miedos, el amor."
Para darles vida a esas canciones inolvidables, el director musical tuvo que hacer algunas modificaciones, pero con mucho respeto. "La versión original tiene una gran cantidad de músicos, como hacían en esa época los musicales. Hoy, en un foso, no cabrían. Así que tuve que reorquestarla para 18 músicos", explica Gardelín.
Con un trabajo de varios meses encima, Butterell se siente confiado en que, tal como viene haciendo desde que fue creada, a fines de los años 50, La novicia rebelde volverá a cautivar al público. "Es sobre la respuesta de una familia al duelo y de cómo una joven y hermosa rebelde llega y conmueve a una familia. Eso es universal -reflexiona el director-. Creo que toca lo personal y lo público. Con respecto a la Argentina, he observado que es una sociedad muy basada en la familia y, además, en un pasado no muy lejano experimentó la opresión." El tiempo dirá si esta nueva puesta logra ganarse un lugar entre las "cosas favoritas" del público argentino.



