Quiroga, en el Cervantes
Desde el sábado se verá "Las sacrificadas", obra teatral del autor de "Cuentos de amor, de locura y de muerte", protagonizada por Tina Serrano y Julieta Ortega
1 minuto de lectura'
Una obra del escritor Horacio Quiroga, "Las sacrificadas", subirá a escena el sábado en la sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes. La pieza, poco conocida, permite tomar contacto con otra faceta del autor: el teatro. La obra fue estrenada en 1921 por la compañía de Angela Tessada, en la sala Apolo, y es una adaptación del cuento "Una estación de amor", que integra el libro "Cuentos de amor, de locura y de muerte".
Como en todos los textos de Quiroga, también aquí sobresalen personajes de conductas trágicas, inmersos en un mundo desencantado y oscuro. Aunque la obra fue publicada en 1920, puede decirse que ha permanecido casi oculta. Con dirección de Roberto Villanueva, el espectáculo está protagonizado por Tina Serrano y Julieta Ortega, en tanto que el elenco se completa con Rafael Ferro, Jean Pierre Regueraz, Pablo Rinaldi, Mariana Richaudeau y Diego Pedrero.
Serrano y Ortega comparten la actividad teatral por primera vez. Y ambas pisan el escenario del Cervantes también por vez primera. Serrano está acostumbrada a trabajar con Villanueva, en tanto que Ortega se muestra sumamente feliz de poder compartir la tarea con ambos. "Siempre trato de acercarme a los buenos --dice--. Es una de las cosas que más me importan."
Acostumbrada a la televisión y al cine, Julieta Ortega vive su llegada al Teatro Cervantes con mucha expectativa. "Este trabajo está entre esas cosas que uno no se puede perder en la vida --reconoce--. Había visto obras dirigidas por Roberto Villanueva y mi hermano Luis siempre me decía que había que trabajar con él o estudiar cualquier cosa con él. Cuando leí la pieza lo primero que pensé fue: «No voy a poderª, nunca hice un texto así, pero empezamos a transitarlo y Roberto es como un director de orquesta, me enseñó a descubrir en él una partitura con sus sonidos y silencios."
Refiriéndose a los personajes, la actriz destaca que "Las sacrificadas" muestra el mundo de dos mujeres, una madre y su hija, y que se desarrolla en dos canales. "Por una lado, es importante reconocer la relación entre ambas, y por otro, si nos adentramos en sus personalidades, descubrimos a una madre morfinómana, muy manipuladora, y a una hija de 26 años que no se casó aún y no tiene muchas esperanzas. Ambas pertenecen a una clase media venida a menos".
Profundizando en la conducta de esa hija, Julieta Ortega descubre en ella los valores de aquellos personajes a los que le gusta interpretar. Extrañamente no son mujeres que la pasan bien. Por el contrario, siempre prefiere "hacer de sufrida". "Siento que la tristeza, la melancolía, el desamor son más interesantes de mirar. Estas son dos pobres mujeres y van desarrollándose dentro de un melodrama."
Para Tina Serrano, "Las sacrificadas" es un gran desafío. La actriz conecta el mundo de Horacio Quiroga con el de Poe y encuentra algunas situaciones muy similares entre ambos autores, sobre todo aquellas que "son muy densas, retorcidas, pero a la vez muy interesantes de transitar".
"Para abordar este tipo de textos --dice la actriz-- hay que tener curiosidad por la época, a uno tiene que gustarle mucho el trabajo del actor y valorar la palabra, algo que últimamente casi no se hace." En ese sentido la acción está ubicada en la década de 1930, el personaje es de una gran profundidad y sus textos son como pequeños monólogos.
La madre que construye Tina Serrano tiene sus contradicciones, pero a ella parecería no importarle. "Siempre trato de querer a los personajes que me tocan en suerte", dice con cierta ternura. "Esta es una mujer enferma que queda viuda y tiene como amante a su cuñado. Es muy rechazada socialmente. Vive en una sociedad muy hipócrita y lucha desesperadamente para ubicar a su hija. En ese sentido tiene la responsabilidad que todos los padres asumimos cuando buscamos resguardar a nuestros hijos, los protegemos de aquello malo que les puede pasar en la vida." Buscando algunos puntos de contacto con la actualidad, Tina Serrano reconoce que la hipocresía que esconde la pieza de Horacio Quiroga sigue siendo moneda corriente en nuestra sociedad, como también la lucha de clases sociales. "Esos aspectos mucho no han cambiado en este mundo --comenta la intérprete--. Parecería que estamos involucionando en vez de crecer. El hombre es egoísta y a veces es más fácil callarse la boca antes que decir la verdad. Por otra parte, al que dice la verdad a veces lo atacan."
Gran parte del camino teatral que ha recorrido Tina Serrano lo ha hecho junto a Roberto Villanueva. Confía plenamente en él y asegura que "es un hombre que sabe muchísimo de teatralidad". Comenta que el director le ha enseñado a divertirse mucho en el teatro. "Hay mucho afecto entre nosotros --concluye-- y mucha historia".
- "Las sacrificadas", de Horacio Quiroga
Teatro Cervantes Libertad 815. Jueves, viernes y domingos, a las 20.30, y los sábados a las 21.



