
Ultimo adiós a Daniel Ruiz
Hasta diciembre último fue subdirector del Cervantes
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En medio de la pulsión de algunos artistas por figurar en los medios cueste lo que cueste, otros optan por el perfil bajo como una íntima decisión artística e ideológica. Daniel Ruiz, que falleció el viernes último a causa de un paro cardíaco, a los 59 años, fue un hombre que perteneció a ese reducido grupo de artistas que prefiere dignificarse a partir de su trabajo. Quizá por ese motivo, quizá porque murió solo en su casa a la espera de un país que le permitiera reinsertarse en el medio teatral, la noticia de su deceso circuló sólo gracias al boca en boca de amigos y conocidos.
Sin embargo, su trayectoria artística y su calidad humana hacen que su fallecimiento se transforme en una pérdida de esas que seguramente se harán notar.
Ruiz nació el 5 de septiembre de 1943 en Mar del Plata, ciudad a la que siempre amó y a la que siempre recordó. Allí se graduó como maestro normal y profesor de Letras, pero el mundo del teatro fue su pasión. Y a ese mundo dedicó buena parte de su vida como actor, autor y director teatral.
Su pasión por las artes escénicas lo llevó también a asumir distintos cargos relacionados con la función pública. Durante once años trabajó sucesivamente en el Teatro San Martín como integrante del consejo directivo y como coordinador artístico y ejecutivo. El año último fue convocado para hacerse cargo de la subdirección del Teatro Nacional Cervantes, cargo que desempeñó hasta fines de 2001, cuando el país se encontraba inmerso en una crisis política sin precedente.
Y al mismo tiempo que desde el Cervantes peleaba por un mayor presupuesto, montó en la Alianza Francesa "Por un sí o por un no", pieza de Nathalie Sarraute, que obtuvo excelente críticas. Durante los últimos años, la institución cultural francesa se convirtió en una especie de refugio para Ruiz. Allí estrenó varios de sus montajes y entabló así un rico puente con la cultura francesa, ya que muchas veces montaba obras de los nuevos dramaturgos.
Quizá su formación como maestro es lo que, años después, lo ayudó en su posterior trabajo como profesor de actuación y de técnica vocal en las escuelas nacionales y municipales de arte dramático.
El teatro otra vez aparecía casi como algo inexorable. Quizá la misma pulsión que lo hizo abordar el hecho escénico desde la actuación (debutó en 1962 con "El zoo de cristal", de Tennessee Williams y actuó por última vez en 1999, en "Luces de bohemia", de Ramón del Valle Inclán, con puesta de Roberto Villanueva), desde la dirección (estuvo al frente de espectáculos como "El nombre", de Griselda Gambaro; "Los justos", de Albert Camus; "Memorias de un infierno", de Gerardo Taratuto; y "El rey candol", de André Gilde), y desde la escritura teatral (es autor de piezas como "Amadeo descalzo" y "Déjenla sola", entre otras). En ese largo camino, en 1993 obtuvo el premio ACE por su actuación en "Solo", de Samuel Beckett, que él había dirigido.
En la búsqueda
Luego de tan prolífica trayectoria, en enero último partió hacia España para probar suerte en Europa. Llegó a montar un espectáculo en Barcelona, pero, más allá de las promesas en tierras y futuros lejanos, decidió volver a la Argentina a mediados de febrero último. Quizás imaginaba que aquí encontraría una nueva posibilidad de seguir haciendo lo que amaba. Esa posibilidad que no se dio.
El último trabajo que hizo en la Argentina fue el montaje de la pieza "Por un sí o por un no", de la francesa (no podía ser de otra manera) Sarraute. En aquella oportunidad, Daniel Ruiz, durante una entrevista con LA NACION, daba cuenta de su búsqueda: "Durante muchos años la palabra fue relegada de los espacios teatrales en pos de otras formas expresivas: el movimiento, la acción, los aparatos. Creo que lo más esencial de teatro es el actor. Es irremplazable. Y a veces ha quedado escondido detrás de una tramoya. Lo que me importa es el enfrentamiento de los actores, entre sí y con el público. Me interesa ese ritual fundamental del teatro y la acción a partir de lo verbal. Creo que la palabra poética es contenido en el teatro".






