Una cena que pone en evidencia las hipocresías
Valeria Ambrosio dirige esta comedia inglesa con un gran elenco
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Cuando la cena esté servida, dará comienzo la cocina de una noche para no olvidar. Por ese menú de sorpresas transita Dinner, la obra de la inglesa Moira Buffini, estrenada en Londres en 2002, a la que la directora Valeria Ambrosio condimentó de una manera especial para su flamante puesta en el Paseo La Plaza: cada uno de los cuatro actos se representa con un estilo distinto -realista, thriller, grotesco, trágico- acompañado por los climas musicales de Gaby Goldman y los cambios de tono y registro del elenco integrado por Leonora Balcarce, Joaquín Berthold, Victoria Cesperes, Nacho Gadano, Juan Manuel Guilera, Guillermo "Willy" Lemos y Alejandro Veroutis.
La cena tiene una anfitriona y organizadora, Paige, elegante señora que invita a un grupo de amigos, llamados Wynne, Sian y Hal, para homenajear a Lars, su exitoso marido escritor que acaba de publicar un nuevo libro. Pero la velada será interrumpida por la llegada de un visitante inesperado, Mike, que trastocará el plan inicial, la meditada venganza de la dueña de casa.
"Ella es millonaria, no hace nada, nunca lo hizo, es en sí misma una pérdida de tiempo y espacio. Pero lo innegable es que ama a su marido, aunque parezca que lo maltrata y denigra porque hay muchas maneras de amar", dice Lemos, en su primer rol protagónico y como intérprete de una mujer, Paige. "Toda mi carrera se basó en personajes homosexuales o trans, pero jamás compuse la macchieta, que es lo fácil para hacerte famoso y llenarte de plata. Hay ejemplos que mejor no mencionar. Lo que busco es presentar las diferencias, como hice en Los invertidos, dirigida por Alberto Ure en el San Martín, y en la película Paco, de Diego Rafecas: gané premios por los dos trabajos, el ACE y el Cóndor, como mejor actor de reparto", dice Lemos, feliz por este "debut" en un papel femenino en calle Corrientes y por ser parte de un "juego creativo maravilloso tejido de manera exquisita por la directora" que permite a todo el equipo mostrar niveles distintos de actuación.
Quien ya había trabajado con Valeria Ambrosio es Nacho Gadano, en A lo mejor sería feliz, basado en textos de Fernando Pessoa, hace dos años en el Centro Cultural de la Cooperación. Mucho más dedicado los últimos años al teatro que a la televisión, en Dinner le toca ser Lars, el marido de Paige ("con Nacho empezamos juntos, hace mucho, en El embrujado, de Ramón del Valle Inclán", agrega Lemos): "Es un matrimonio desquiciado, sin hijos, al límite después de tanto tiempo juntos. Esta es una comedia negra en la que pasa de todo, con una enorme riqueza de matices y colores", dice el actor. Más asociada, a su vez, al cine que al escenario, para Leonora Balcarce es también su debut en una sala comercial. "Las tres obras anteriores que hice fueron muy off y no creo que las haya visto mucho gente. Tenía ganas de hacer algo así", dice la conocida actriz del film El amor (primera parte) que ahora interpreta a Sian, una periodista de espectáculos: "Es una chimentera de la tele, bastante tilinga, con una relación muy conflictiva con su pareja, Hal".
Uno de los protagonistas de la elogiada Pieza plástica, que dirigió Luciano Cáceres para el Festival internacional de dramaturgia Europa + América, Joaquín Berthold es el científico casado con Sian, la joven sexy que reemplazó a su primera mujer enferma y amiga de Paige: "Jeremy Irons dijo que el teatro no tiene que ser un espejo sino un zapatazo al espejo y esta obra es un juego que nos permite meter ese zapatazo y que explote todo, porque habla de las máscaras sociales y las apariencias. Todo eso se pone de manifiesto cuando llegue alguien de otra clase, con otro código". Ese otro es Mike, interpretado por Juan Manuel Guilera, el de Chicos católicos, apostólicos y romanos que estuvo seis años en cartel. "Para este personaje pensé en alguien del interior y que, en principio, pareciera amenazante para los demás. Llega por accidente y queda como una especie de espectador de esta cena, con tantas careteadas, para contrastar las verdades a las mentiras", explica.
"Las miserias e hipocresías burguesas que de alguna manera compartimos todos, quedan expuestas en esta obra", dice la actriz uruguaya Victoria Cesperes, que vuelve a integrar un elenco en la Argentina después de la buena recepción que tuvo su actuación en La sangre de los árboles, junto a Juana Viale. Ella es una artista plástica amiga de Lars a quien admira como escritor y que concurre sola a la cena: "Está buscándose a sí misma todo el tiempo y se muestra falsamente libre ante los demás. Es un cliché de vegetarianismo, pastillas y búsquedas pseudofilosóficas pero sin profundidad". Por último, casi sin decir ni una palabra durante los cuatro actos, el camarero es Alejandro Veroutis, conocido periodista y jefe de prensa que debuta como actor. Tiene un pacto con la anfitriona de la noche pero que se revelará al final. "No podemos contarlo", dice mientras siembra la duda acerca de si la culpa fue o no del mayordomo de esta propuesta que produce Kinucha Mitre.
Dinner.
- Dirección Valeria Ambrosio.
- En la sala Pablo Neruda, Paseo La Plaza, Corrientes 1660.
- Miércoles y jueves, a las 20.30, viernes y sábados, a las 22.15; domingos, a las 19. Desde $ 400.



