
Villanueva Cosse, con un clásico
Dirige "La venganza de don Mendo"
1 minuto de lectura'
Una nueva producción del Complejo Teatral de Buenos Aires se dará a conocer hoy, a las 20, en el Teatro de la Ribera. Se trata de "La venganza de don Mendo", del español Pedro Muñoz Seca, cuya dirección es responsabilidad de Villanueva Cosse. La pieza será interpretada, entre otros, por Juan Palomino, Soledad Villamil, Roberto Mosca, José María Gutiérrez, Ana María Casó, Alejandro Awada, Francisco Nápoli, Angela Ragno y Paula Canals.
Reconocido como uno de los textos más emblemáticos de la dramaturgia española de comienzos del siglo XX, "La venganza de don Mendo" es fiel a un estilo que cultivó Muñoz Seca, el sainete y el astracán, una farsa humorística de fuerte raíz española.
Si bien el autor escribió cerca de 300 textos, éste es el que más ha trascendido. Fernando Fernán Gómez lo llevó al cine en 1961.
"La venganza de don Mendo -reconoce Villanueva Cosse- habla del honor, tema español si los hay, de lo que significa estar atado a un juramento que te lleva a quebrarte la vida siguiendo principios éticos inamovibles. Mendo juró salvar a su amada de la deshonra y ella es terrible. Y el tipo está atado a ese juramento y a su condición de caballero".
Si bien el autor ubica la acción de la obra en el medievo español, aproximadamente en el 1100, en esta puesta se la lleva al año 1600 y "se la viste", como dice su director, al estilo Velásquez. La estructura del texto original se mantiene intacta, pero cada acto está precedido y sucedido por canciones que rescatan el estilo gitano, el bolero y hasta el vals. "Fuimos muy eclécticos -dice Villanueva- porque la alegría, el humor de la obra, lo permiten".
Muy afecto a los clásicos, el director está convencido de que esos textos lo tienen todo. "Si querés saber del mundo -dice- tenés que ir a Shakespeare. Si querés saber sobre el ingenio en el uso de lenguaje, tenés que ir a Lope. Si querés que los actores transiten por grandes momentos de enorme grandiosidad interior, tenés que ir a Calderón. Sin hablar de autores más próximos, como Beckett y Brecht: ellos para mí también son clásicos, porque son autores de una gran contundencia."
"La venganza de don Mendo" no se aproxima mucho a ellos. Es más: no es un texto que Villanueva Cosse hubiera elegido de inmediato. Sin embargo, introducirse en el mundo que propone Pedro Muñoz Seca fue una experiencia muy valiosa.
"La obra es muy divertida -comenta- y a la vez es difícil. Su estructura en verso está un poco fuera de la rutina de los actores. Yo tengo costumbre, hice teatro en verso. Sentí que los actores comprendieron que transitar por caminos que no son los habituales fortalece la capacidad de transitar por aquellos que son habituales, porque te transforman, te cambian. Entrás en una relación con el idioma que es la que habitualmente uno no tiene."
Caricatura, no parodia
Otro tema complejo que apareció está relacionado con el humor que tiene la pieza. "Ha sido difícil lograr el punto de equilibrio entre la caricatura que la obra propone y la parodia, que quiero evitar porque siento que es una forma vil de lo artístico -aclara el director-. Muñoz Seca quiso burlarse de un teatro pomposo, exacerbado, melodramático, sobreabundante, ripioso. La palabra ripio es muy usada en la versificación. El ripio es el escombro que se usa para rellenar y un verso ripioso es el que está lleno de relleno para alcanzar las sílabas correctas. El autor se burla de eso. Por momentos llega a cambiar palabras y formas de conjugación para poder abordar la rima que está buscando."
En ese proceso se van armando situaciones sumamente divertidas. "Aquí no quiero que los actores entren en complicidad con el público, no quiero guiños hacia los espectadores. Pretendo que sean totalmente inconscientes de que producen risa y que la risa surja de la diferencia entre lo que el personaje cree que le está pasando y lo que realmente le está pasando o está consiguiendo. Eso es lo que produce el humor patético o el humor festivo. Quiero que la obra sea apasionada y, al mismo tiempo, llena de gags."
"Trabajar con este humor en estos momentos me parece no pasatista, sino terapéutico -destaca Villanueva Cosse cuando reflexiona acerca del momento crítico en el que se desarrolla su tarea teatral-. Empezamos a trabajar y fue un refugio. Nos sentimos vivos. De alguna forma, siento que nos estamos defendiendo. Uno piensa que hacer teatro es una forma de dialogar con la sociedad. Cuando la sociedad está un poco tranquila, ese diálogo se hace asordinado. Pero en este momento, cuando todo el mundo está gritando y enloquecido y buscando un interlocutor, de repente, hacer teatro se transforma en "a quién le estoy diciendo algo, y para qué". Uno podría decir: "Tengo que hacer una obra que enfrente la situación", pero pienso que en este tiempo estamos tan saturados que este tipo de humor también contribuye a que el teatro sea un elemento social importante".
1- 2
Ricky Martin agotó todas las entradas y sumó una nueva fecha en el Campo de Polo
- 3
“Efecto Outlander”: se estrena la última temporada de la exitosa serie que es mucho más que una trama en las plataformas
4Masterchef Celebrity, por dentro: un hecho inesperado, el robo de un delantal, un furcio y el “escritorio de Wanda”

