
Enrique Pinti: "El cine argentino es un milagro"
El actor debutó en Canal 7 con un ciclo de entrevistas que recorre la historia del séptimo arte local a través de sus protagonistas
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Son varias las virtudes que caracterizan a Enrique Pinti. Una es su verborragia, la abundancia de palabras en sus elocuciones, que, en su caso, suelen tener sentido y, es más que evidente, una mordacidad poco frecuente. Monologuista de aquéllos, columnista de fuerte impacto sobre los escenarios, pero también en el papel y en el éter, siempre ha sido un apasionado por el cine, pero no por cualquier cine, sino por el bueno de todos los tiempos. Esa fue, seguramente, la razón principal por la que un equipo de productores (Eliseo Alvarez, Camila O´Donnell y María Angeles Mira, junto con Clara Zapettini) salieron a la carga con Pinti y el cine, un ciclo conducido por este tan ingenioso como corrosivo analista de la vida argentina que ocupa la pantalla de Canal 7, desde el viernes último, y durante 13 capítulos (tres meses más de aire). Allí, en un living decorado con afiches de viejas películas nacionales, el actor conversa con una figura de la pantalla grande nacional acerca de los distintos géneros y muestra fragmentos de los films mencionados.
En su debut, la charla fue con Guillermo Francella, como no podía ser de otra manera, a propósito de un género mayor como el de la comedia. Mañana piensa hacerlo con Ricardo Darín acerca del cine negro, el thriller y el suspenso, un género que los reunió en la pantalla grande hace 16 años, cuando protagonizaron Perdido por perdido . La semana que viene el encuentro será entre dos potencias, ya que en el sillón de los invitados estará nada menos que Antonio Gasalla para intercambiar ideas acerca del grotesco.
Pinti dixit
"Del cine argentino de los años 40, 50 y 60 me acuerdo hasta la fecha y la sala de estreno, aunque no tenga ninguna importancia", reconoce. "El mío es el programa de un aficionado, no es el de un erudito, historiador, mucho menos de un crítico, y tampoco el de un periodista? Lo que yo hago con cada invitado, que seleccione muy cuidadosamente para cada tema, es conversar como si estuviésemos en un living, café de por medio", dice. "Ayer grabé la entrevista que tuve con Mirtha Legrand en la que hablamos sobre las estrellas. Con Carlos Sorín charlamos acerca del cine de autor; con Graciela Borges, sobre el erotismo y con Federico Luppi sobre el cine histórico" enumera Pinti, que ya grabó las últimas entregas del ciclo, que incluyen el cine actual con Pablo Echarri, hablar de tango con Raúl Lavié, con Elena Lucena sobre el musical, con Jorge Luz del humor y con Olga Zubarry en torno al melodrama.
"Seleccioné para el programa a muchos otros amigos, que por diferentes motivos no pudieron ser, pero en todo caso siempre con algo en común. Con Mirtha se invirtió la cosa y en lugar ella venir a grabar, fui yo hasta el canal, y fue maravilloso, porque con ella el tema era las estrellas, que pienso son la realeza de las democracias. De paso no la sacrificábamos haciéndola salir del almuerzo corriendo", dice con una sonrisa. "Con ellos, más que por el lado de la erudición, mi idea era entrar por lo entrañable", explica el comediante.
-¿Cuáles son las películas argentinas que considerás ineludibles?
-No voy a ser original. Del cine histórico hay varios hitos, pero las que no podrían faltar son La guerra gaucha y Pampa bárbara , una desde la épica, la otra como western argentino. Que (Lucas) Demare y (Hugo) Fregonese hayan tomado el estilo John Ford para narrar nuestra historia me parece fenomenal. Sin embargo después vino el tono declamatorio tipo guía Peuser: "¡Hola Viamonte!, ¿cómo le va?" y "¡Hola Lavalle! A mí bien, ¿y a usted?, producto del miedo y la censura en épocas dictatoriales en las que vos tenías que ser argentino hasta la muerte. También Su mejor alumno , con un Sarmiento colérico. Desde entonces, para mí, Sarmiento es Enrique Muiño.
-¿Y comedias?
-Las que puedo ver hasta el cansancio son Vidalita , La serpiente de cascabel y La vendedora de fantasías , tres maneras de hacer cine de comedia, la opereta a la criolla, un policial en broma y el estilo de la comedia musical americana, un poco como Escuela de sirenas fina. De los 60 para acá hay un montón, cada una en su estilo. Pajarito Gómez , de Rodolfo Kuhn, sigue siendo reveladora, de una actualidad pavorosa. Por supuesto dos de (Leonardo) Favio: Crónica de un niño solo , insoslayable y El dependiente , que parece que fue filmada ayer. En medio de tanto fárrago, uno siempre encuentra joyitas, que a lo mejor en su momento no fueron lo suficientemente apreciadas.
-¿Creés en el cine argentino?
-El cine argentino es un milagro. En un país donde ha habido tanta censura, parálisis permanente, "ausencia de" o simplemente malas políticas oficiales, que no tiene la posibilidad de los 150 millones de espectadores que te hacen desaparecer la necesidad de institutos de cine, que haya cine como el que se hizo y se hace, es un milagro. No nos olvidemos que Leopoldo Torres Ríos hizo La vuelta al nido hace 70 años, que no fue comprendida y sin embargo fue un anticipo del neorrealismo italiano y a lo que hoy en día hacen todos los directores del cine independiente.
-¿Crees que la TV privada se ha olvidado del cine argentino?
-Sí, porque no les rinde. Se han olvidado hasta de aquellos ciclos de viejo cine nacional de la tarde, como el que conducía Rubén Aldao por Canal 11, hoy en día impensable. Eliseo sabía que nuestro ciclo sólo tenía como destino el cable o Canal 7, donde le dieron el sí. Acepté hacer este programa por mi pasión por el cine. Mi único miedo es que se vuelva farragoso. Cuando termino cada grabación pregunto: "Chicos, ¿no hablé demasiado?"
¿Demasiado? Parece un chiste. Siendo Pinti el que lo dice, todo es posible.
Para agendar
Pinti y el cine, ciclo de entrevistas sobre la pantalla grande en 13 capítulos.
Canal 7, mañana, a las 23




