
La costumbre y el cambio tecnológico
"Las costumbres del televidente suelen ser bastante conservadoras y difícilmente cambien en términos radicales pese a la importancia de las transformaciones tecnológicas." Lo dijo a LA NACION, a fines de 2008, el finlandés Artur Lugmayr, uno de los más importantes especialistas europeos en TV digital y nuevos medios.
De la afirmación del experto, se desprenden dos consecuencias bastante obvias. Por un lado, la sensación de que por un buen tiempo la pantalla del televisor será irreemplazable para cumplir con el sencillo acto de ver televisión; por otro, la certeza de que el avance tecnológico es irreversible. Lo que se hablaba hacía cinco años en torno a la experiencia de ver o hacer televisión ya es materia de historiadores y arqueólogos.
Internet es el escenario más visible de este cambio. Hoy, por ejemplo, las redes sociales lideran una tendencia que parece imparable. Sin ir más lejos, el portal MySpace acaba de poner en movimiento una comunidad online alrededor de Mitos, crónicas del amor descartable, continuidad de una muy fructífera experiencia similar armada alrededor de Todos contra Juan .
De esta manera, los fans de un programa pueden hacerse "amigos" y encontrarse en este espacio virtual para comentar el desarrollo de un programa, enviarse fotos, intercambiar comentarios y compartir detalles inadvertidos para los demás. No son pocos los que creen que estamos ante el viejo sueño de la interactividad televisiva por fin cumplido.
La posibilidad de conformar nuevas comunidades alrededor de contenidos televisivos con seguidores fieles se abre también a partir de la puesta en funcionamiento de mundofox.com , un portal online presentado ayer en sociedad para toda América latina y que, en principio, dispone de más de 800 horas de programación en formato corto(clips, avances) y en formato largo (capítulos y temporadas completas de series, aunque en este último caso, como 24 y Prison Break , sólo accesibles cinco meses después de su emisión en el cable).
Al anunciar la novedad desde Los Angeles, el presidente de Fox International Channels, el argentino Hernán López, coincidió a la distancia con el finlandés Lugmayr. Dijo que en los Estados Unidos una persona puede estar 200 minutos por día ante el televisor y otros 100 navegando por Internet: de estos últimos, se destinan apenas cinco minutos a seguir videos o imágenes televisivas. Como se ve, la experiencia tradicional sigue siendo el punto de partida. Pero de allí en adelante, el cambio tecnológico deja todas las puertas abiertas.






