
La TV mira al pasado
"Historia confidencial", por Canal 7, tiene un objetivo didáctico y a la vez revisionista
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Entre el cuadro de la Revolución de Mayo con gente elegante a resguardo de la lluvia bajo copiosos paraguas y una plaza escudriñada por French y Beruti, más pendientes del arma en la cintura que del reparto de cintas patrias, hay un largo trecho.
Precisamente en ese ancho espacio es donde desea instalarse "Historia confidencial". Porque el programa con Pacho O´Donnell, José Ignacio García Hamilton y Felipe Pigna, que se emite los sábados, a las 21, por Canal 7, toma una posta escasas veces recogida por la pantalla chica.
Permitir que un historiador aborde y repase la historia argentina frente a cámaras, con un objetivo a la vez didáctico y revisionista, no ha sido una práctica habitual de la TV. En este sentido, podría decirse que dos son los hitos que preceden en su estilo a "Historia confidencial". En 1974, el historiador Fermín Chávez y el escritor Horacio Salas hicieron "Qué pasó", para Canal 7. Nueve años más tarde, en 1983, Canal 11 le hizo lugar a Félix Luna en "Todo es historia".
Dieciocho años tuvieron que transcurrir para que el formato volviese a encontrar vocación histórica y voluntad consciente de parte de la televisión abierta. De estos temas y de varias cosas más habló La Nación con los protagonistas de esta rara pero buena costumbre de recordar.
-Abordar la historia argentina como cualquier otra materia compleja implica tener en cuenta las capacidades del oyente. En "Historia confidencial", ¿a qué público se dirigen?
O´Donnell: -Hay dos niveles. Por una parte, tenemos una tarea de informar, que está a cargo de las presentaciones, con algunos aspectos poco ortodoxos, de Felipe Pigna. Esos informes no dan por sentado que la gente sabe de lo que estamos hablando. Después, sobre todo, en los debates hablamos de aquello que oculta, ignora o evade la historia oficial. Esto se ha organizado así porque si nos ocupáramos únicamente de hacer revisionismo histórico, el problema quizá sería que no se sabría qué es lo que estamos revisando.
-¿El informe es para el gran público y el debate es para quien quiera profundizar?
Hamilton: -Sí, pero profundizar siempre con un lenguaje para la gente común. Tanto Pacho como Felipe y yo tenemos una formación por la que nos gusta hablarle al común de los mortales y con el lenguaje del común de los mortales.
O´Donnell: -Pero nos propusimos no dar nada por cerrado y lo que hacemos es, más que nada, abrir. Sabemos que eso tiene un aspecto confusional. Porque nosotros no sustituimos la verdad de que San Martín es el santo de la espada por otra verdad, por caso, acerca de las dudas sobre la filiación de San Martín. Lo que hacemos es dar elementos importantes para pensar, para razonar.
-Ustedes proponen ver la historia de una forma no escolar, pero en el planteo temático de cada programa ("La Revolución de Mayo", "San Martín", etc.), ¿no quedan atrapados en un planteo escolar?
Hamilton: - Y sí, yo creería que tenés razón.
-¿Y no valdría la pena acotar los temas, ya que cada capítulo de la historia es tan complejo?
O´Donnell: -La sensación que se tiene cuando se termina de hablar de historia es que se ha dicho muy poquito de lo que se había querido decir. Pero eso es inevitable. En todo caso, lo que uno puede transmitir, al menos, es que las cosas son mucho más complicadas de lo que nos han enseñado. Por ejemplo, el conflicto entre Saavedra y Moreno se merece un programa aparte.
Hamilton: - Al menos planteamos que el tema es más profundo que lo que se ve en la escuela. Dejamos interrogantes que trataremos de desarrollar en otros programas.
O´Donnell: -Las mismas características personales nuestras y del programa, de cuestionarlo todo, de no cerrar nada, es lo que hace que de ninguna manera podamos reemplazar las situaciones tan simplificadas por la historia oficial por otras situaciones alternativas simplificadas.
-¿Por qué, si justamente dejan temas abiertos, no recomiendan bibliografía?
Hamilton: - (se entusiasma) Es una buena idea.
O´Donnell: -Claro. Porque hay algo que no tiene solución en los 40 minutos que dura un programa: ¿qué hace el espectador con lo que le abrimos y lo dejamos intrigado? ¿Cómo sigue? Una posibilidad es que vea programas subsiguientes, y la otra es la lectura.
Hamilton: -Exacto. Este programa no debe tener una conclusión de los conductores, no tiene que haber una voz oficial. Por ejemplo, si se abre un debate con dos historiadores invitados acerca de si San Martín era o no un agente inglés, no hacemos un cierre diciendo "sí fue" o "no fue". No estamos para dar dictámenes finales.
-¿Esto los pone a salvo de la polémica?
Hamilton: -Nooo...
O´Donnell: -Sabemos que vamos a generar polémica sobre todo con los representantes de la historia más oficial. En ese sentido, plantear, sin afirmar, sólo plantear la posibilidad de que San Martín fuera un agente inglés es muy grave. No le tenemos miedo a la polémica o al debate.
Hamilton: -Al contrario.
-Si no le tienen miedo, ¿es que les gusta la provocación?
Hamilton: -A mí me gusta difundir ideas más que provocar. No me gusta ofender a la gente, pero me gusta difundir mis ideas y gravitar intelectualmente sobre el panorama cultural. En este programa más que llevar nuestras ideas estamos llevando ideas de otros también.
-Van a terminar dando sobradas pruebas de que la profesión de historiador existe en la Argentina.
Hamilton: -Esperemos que los historiadores lo vean así, como un balcón que tienen para mostrarse.
O´Donnell: -Aunque es posible que haya ciertos historiadores a los que no les guste participar de algún programa que pueda generar polémica.
-¿Por qué creen que pasó tanto tiempo sin que se hable de historia argentina en la TV abierta?
O´Donnell: -La televisión hace tiempo que es muy reacia a todo lo que tenga que ver no sólo con cultura sino también con pensar y profundizar. Estamos convencidos de que hay mucha gente que tiene ganas de pensar y de entender y sentimos que tenemos una cierta responsabilidad de no fracasar por lo menos en cómo lo hacemos.
-No es que la TV no ha tenido programas para pensar. Han sido sobre otras temáticas. ¿Por qué no la historia?
Hamilton: -Primero, ahora hay un auge de la historia y de la novela histórica. Segundo, la televisión comercial no da lugar a demasiados programas culturales.
O´Donnell: -Quizás hay un concepto de que la historia es la historia y no hay mucho más para decir. Lo digo desde la convención de que San Martín cruzó los Andes en adelante. Nosotros apostamos a que hay mucho más para decir.
Hamilton: -Además, el éxito literario no tuvo una traducción en la televisión. Es curioso, pero en épocas de la globalización la gente se interesa por su propia historia.
O´Donnell: -Estoy de acuerdo con Hamilton en que un tema importante es la globalización. En todo el mundo hay una necesidad de recuperarse en aquello que es propio. Mostrar algo que a uno lo diferencie de un turco, un guatemalteco, un holandés... Saber qué es lo que como un espejo te devuelve una identidad más allá de que hoy cuando ves un partido de fútbol no sabés dónde se juega porque todos tienen las mismas publicidades. Entonces, hay un movimiento hacia la necesidad de encontrar cosas que son Belgrano, Moreno...
Hamilton: -Puede haber otro elemento. Cuando no hay un proyecto claro de país, cuando hay desorientación, la gente mira hacia atrás para ver cuál era el proyecto que tenían antes.
O´Donnell: -En momentos donde no hay proyectos se buscan momentos con proyectos. ¿Cómo hay que ser para salir adelante? ¿Cómo era Belgrano o cómo era Roca, que hicieron que la Patria progresara?
-¿Ustedes sienten que al hablar de San Martín, Belgrano o Rosas están hablando a la vez de hoy?
Hamilton: - Sí, cuando uno toca temas del pasado se puede hablar con más objetividad y el televidente lo toma con menos prevención. En cambio, al hablar de la historia reciente, al discutir temas actuales salen las diferencias políticas. Esa no es nuestra idea.
O´Donnell: - Aun hablando de la historia más lejana, se habla del presente. Fijate lo que sugiere el hecho de que Pigna proponga: "Veamos cuánto costó la Revolución de Mayo". Ahora que se habla tanto de los costos de la política, no hay necesidad de decir más.
Opciones del cable
"Argentina, una historia." Se emite los jueves, a las 2.30, 7.30, 16 y 20.30, los sábados, a las 14.30, y los domingos, a las 4.30, por Canal (á).
El jueves 21: "La llegada del cine" . El jueves 28: "Severino De Giovanni".
"Testamentos." Los martes, a las 8, 13, 17 y 21, y los sábados, a las 4.30, por Canal (á). Se trata de una serie sobre los testamentos de personajes de la historia mundial. En cuanto a la historia argentina, el martes 17 de julio se emitirá el capítulo "Mi mensaje" , dedicado a la vida de Eva Perón.




