
Las mujeres se abren cancha
En los últimos años, las mujeres ganaron espacio en el periodismo deportivo; algunas experiencias que muestran cómo es en detalle el ejercicio de esta actividad predominantemente masculina
1 minuto de lectura'
Poco más de diez años atrás era toda una novedad. Ver a una mujer haciendo de notera en el campo de juego luego de un partido de fútbol resultaba más raro que gritar un gol de River en la tribuna boquense. Y ni que hablar de las salidas que hacía Eglis Giovanelli -una de las pioneras en nuestro país en practicar el periodismo de tablón- desde los vestuarios locales o visitantes.
Por aquel entonces, la figura femenina integrando los equipos de periodistas deportivos respondía más a la intención de aportar un toque de novedad, belleza y simpatía a las transmisiones que a buscar una mejora en el contenido informativo. Era la época en que la desaparecida señal de cable Siempre mujer daba en vivo el clásico de los domingos, en el programa Fútbol femenino , el cual paradójicamente tenía un plantel periodístico en el que predominaban los hombres. Actualmente las cosas ya no son así.
"No se puede negar que cuando los productores deciden incorporar a una mujer eligen chicas lindas. Pero a estas alturas del partido con eso solo no alcanza. Para estar en este oficio debemos estar muy preparadas y dar cuenta de ello en todo momento", sostiene Alina Moine, una de las conductoras de Fox Sport Noticias .
En el mismo sentido, Gabriela Previtera, que participa de la conducción de Sportia , el noticiero deportivo de TyC Sports, opina: "Cuando entrás a este medio tenés que estar muy preparada, porque te salen a pegar de todos lados. Cualquier error que cometés se magnifica al ser mujer. En mi caso no sufrí mucho eso, porque por suerte en los equipos de los que formo parte en TyC, los compañeros tienen muy buena onda y siempre me trataron muy bien. Pero en otras partes las mujeres no la pasan tan bien y tienen que estar con la guardia en alto todo el tiempo".
En el exterior, al parecer las cosas no son tan diferentes. "Para ejercer esta profesión como mujer haber pasado por la universidad es básico. De por sí, el periodismo deportivo no es lo más fácil del periodismo como muchos creen y el ser mujer complica un poco las cosas. Aunque en los Estados Unidos es un poco diferente de otros países de América igual la condición femenina en esta disciplina sigue siendo un estigma", reflexiona Georgina Ruiz Sandoval, cronista deportiva mexicana de ESPN, quien, entre otras cosas, cubre competencias de ciclismo, deportes olímpicos, patinaje sobre hielo y es comentarista de fútbol americano.
En muchos casos, la vocación en una mujer por ejercer una profesión con amplia tradición masculina surge a partir de que practican alguna disciplina deportiva. Moine jugaba al básquetbol desde que tenía 4 años, en su Rosario natal. "Fui federada en el Club Náutico Sportivo Avellaneda y jugué hasta que tenía 18. Después empecé a estudiar locución y la opción del periodismo deportivo surgió casi naturalmente", cuenta.
En el caso de Previtera, cuenta que su vocación por estar frente a las cámaras fue algo que surgió de muy chica. "Me pasaba horas frente al espejo, con un micrófono jugando a que conducía un noticiero", recuerda. El asunto era decidir a qué área del periodismo iba a dedicarse. "En un momento me di cuenta que los sábados a la noche prefería quedarme en casa mirando fútbol en lugar de ir a bailar. Después noté que la Fórmula 1 me encanta y que, menos el boxeo, me gustan todos los deportes. Con ese panorama, ¿a qué rama del periodismo me iba a dedicar?", explica acerca de cómo tomó conciencia de su vocación.
Por su parte, Ruiz Sandoval recuerda que desde muy chica le gustan los deportes. "Cuando decía que me gustaría ser periodista deportiva, nadie me dijo que iba a ser difícil, ni que pensara en otra opción. Al ir creciendo, mantenía mi elección y nadie abrió la boca para decir que no iba a poder. Así que decidí que podía y me puse a preparar. No encontré la puerta abierta, pero aproveché los resquicios que se me fueron abriendo y me fui afianzando en este ambiente", dice con tono conforme.
Otra que está a gusto con su trayectoria es Moine, quien declara: "El hecho de haber sido asignada a integrar el equipo que cubrirá el Mundial de fútbol de Sudáfrica es un hecho que me llena de orgullo. Es una satisfacción recibir un reconocimiento de este tipo. Quiere decir que se considera la capacidad que uno se fue forjando en todos estos años de estudio y trabajo".
Y en tren de revisar las satisfacciones que les da la profesión a estas mujeres, en el caso de Previtera reconoce que los viajes son una de las cosas que más le entusiasman en su actividad. "En cuanto a coberturas que me llenen de orgullo, siempre tengo presente un informe que fui a hacer al Chaco, a una escuela de frontera, en una zona en la que viven los indios wichis, en la que muy pocos hablan castellano y en la que los maestros hicieron un trabajo para armar equipos de handball y atletismo. Fue una nota muy satisfactoria", recuerda.
"Creo que en esta profesión no hay nada tan placentero como cubrir un evento como los Juegos Olímpicos. Es una experiencia fascinante. Y en mi caso, otra cosa que me encanta son las coberturas que me tocaron hacer del Tour de Francia. Allí se combina la fascinación que nos produce el ciclismo a los fans de ese deporte, con la posibilidad de recorrer de punta a punta uno de los países más bellos del mundo", reconoce Ruiz Sandoval, poniendo de manifiesto que no todas son espinas para las mujeres en el periodismo deportivo.




