ShowMatch 2019: el desgarrador llanto de Pampita, Flor Peña y Laura Fidalgo, en una noche a pura emoción
1 minuto de lectura'

Históricamente, en las instancias finales del "Bailando por un sueño" los televidentes hacen todos sus esfuerzos para que sus favoritos pasen a la siguiente etapa o se consagren ganadores del concurso. Así, la cantidad de votos recibidos suele duplicar a la de un duelo normal. Este año, además, en las semifinales se rompió otro récord: el del llanto.
Si el jueves los discursos de Lourdes Sánchez, Federico Bal, Flor Vigna y Facundo Mazei, junto a los tapes dedicados a ellos y los clip con fotos de distintos momentos de sus vidas lograron conmover a los miembros del jurado y del BAR, este viernes la emoción se cuadruplicó. En la semifinal que tuvo como protagonistas a Karina "La Princesita" y a Nico Occhiato hubo lágrimas de principio a fin.
Una de las más afectadas fue Pampita Ardohain, que directamente rompió en llanto al escuchar a Occhiato recordar a su abuelo. "Ver la foto de mi abuelo, que lo perdí cuando arrancó el certamen y fue feliz de verme acá, verlo ahí me liquidó", expresó el concursante. En ese momento, las cámaras se posaron sobre la miembro del jurado, que no podía dejar de llorar.
Su compañera, Florencia Peña, también tenía los ojos llenos de lágrimas, al igual que Karina, que se encontraba en el piso para volver a bailar. Más tarde, cuando "Conce", la abuela de Occhiato que se convirtió en la revelación de esta temporada, hizo su entrada, otra vez la emoción tomó por asalto al estudio.

Mientras ella se fundía en un abrazo con su nieto, las cámaras volvieron a tomar a los miembros del jurado y del BAR, que no podían hacer otra cosa que secarse las lágrimas.

- 1
Llegó Billy Elliot y la taquilla teatral tiene un nuevo preferido
2Lluvia y Netflix: la historia real detrás de “El testigo”, la nueva miniserie para disfrutar en estos días grises
- 3
Murió la actriz María Rosa Fugazot a los 83 años
4Generación X, un vecino famoso y un video improvisado: cómo Lisa Loeb creó el himno de una generación y se transformó en la “antidiva” de los noventa




