Vos para mí, yo para vos, o la caja mágica de Ciro
Veinticinco años pasaron desde que Skay Beilinson y la Negra Poli lo señalaron como "la nueva gran cosa" del under rockero al frente de Los Piojos. Por ese entonces, Andrés Ciro Martínez llamaba la atención en escena como una bizarra mezcla bonaerense de Mick Jagger y Jim Morrison, atravesado por la escuela teatral de Hugo Midón, mientras se proclamaba vocero de los jóvenes que en los años 90 viajaban en trenes y no tenían adónde ir.
Hoy, la edición de Qué placer verte otra vez, una caja con dos CD y dos DVD que registran los dos conciertos en el estadio de Ferro Carril Oeste que Ciro dio en 2014 al frente de Los Persas, en cierta forma llega tanto para celebrar el aniversario de la primera vez como para cerrar otro ciclo más en su ya extensa carrerra arriba de los escenarios. Un álbum regalo para los de arriba y para los de abajo y para una relación que se nutre de ese verso slogan de rock identitario que ahora proclama: "Vos para mí, yo para vos".
Allí reside una de las claves –quizá la más sobresaliente– de este lujoso box con un arte gráfico que replica en 3D los dos escenarios de aquellos shows de abril y octubre del año pasado. El regreso del ritual multitudinario a cinco años de la separación de Los Piojos, retomando el camino en donde lo habían dejado y, al mismo tiempo, cerrando un círculo que vuelve a ubicar a Ciro en el mismo lugar en que estaba, surfeando las masas. Vos para mí, yo para vos.
Treinta y dos canciones en dos CD y cuarenta y dos en dos DVD recrean con fidelidad el espíritu maratónico de los shows de Ciro y Los Persas que suelen sobrepasar las tres horas. Allí se mezclan clásicos piojosos con hits persas (la banda tiene apenas dos discos grabados, pero ya cuenta con una docena de temas emblemáticos), algunas versiones histriónicas que introducen covers de Sumo o de los Rolling Stones y el registro de dos fijas ritualeras: "Zapatos de gamuza azul" y la intro del "Himno Nacional Argentino" con Ciro en armónica. Todo para coleccionar.
El repaso por el cancionero de Ciro incluye noventismo explícito como cuando canta eso de "Pampa cerrá las piernas, te quiero libre del cafisho que gobierna" porque "nadie del otro lado, nadie la cuenta, nadie ha pagado..." ("Arco") hasta el primer hit de esta era persa que con su verso le da nombre a la edición ("Antes y después"), pasando por esa oda –otra vez– a su público bautizada "Me gusta" y que aquí hasta se celebra con un "bonus track" con el video que en los shows se pasó en las inmensas pantallas con imágenes de los jóvenes ingresando al estadio ese mismo día, bien temprano. "Me gusta la curva de tu nariz, me gusta escucharte ser tu aprendiz. Cómo no haberte visto mientras bailás, la música es aire cuando te vas. Vos para mí, yo para vos".
Con sonido e imagen a la altura de la producción, el registro da merecida cuenta de las virtudes de la banda en la que el cantante se apoya desde su final piojoso y en la que sobresale la sólida base compuesta por el baterista "Lulo" Isod y el bajista "Brother" Bastos; y deja constancia de los invitados fraternales (la participación de sus hijas Manuela y Katja y el momento de reencuentro con Micky Rodríguez, bajista de Los Piojos) y de algunas versiones extendidas de los temas que el fan sabrá atesorar, como puede ser el "Tan solo" piojoso intervenido por "Satisfaction".





