Bélgica responde al escándalo Balogun con goleada a EE.UU. y una cita con España
En un duelo envuelto en polémica por la participación del delantero Folarin Balogun, Bélgica arrolló este lunes 4-1 a EE.UU. en Seattle y avanzó a los cuartos de final del...

En un duelo envuelto en polémica por la participación del delantero Folarin Balogun, Bélgica arrolló este lunes 4-1 a Estados Unidos en Seattle y avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026, donde se medirá contra España.
El Team USA alineó de inicio a su goleador Balogun, a quien la FIFA permitió jugar pese a que fue expulsado en la ronda anterior, pero fue superado desde el inicio por una Bélgica extramotivada que le asestó una dolorosa goleada frente a la mirada en el palco de Gianni Infantino.
La eliminación de Estados Unidos, que sigue a las de México y Canadá también en octavos de final, deja al Mundial sin ninguna de las tres selecciones anfitrionas.
Tras 24 horas de una controversia que traspasó las fronteras del fútbol, la presencia sobre el césped de Balogun tuvo el efecto contrario al esperado por Estados Unidos.
Los locales se empequeñecieron ante la furiosa salida de los Diablos Rojos e incluso se dispararon en el pie con un error en la salida del arquero Matt Freese que permitió a Bélgica avanzarse 3-1.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, asistió desde el palco de Seattle a un juego completamente marcado por una insólita decisión de su organismo, que dejó en suspenso la sanción de un partido a Balogun por la tarjeta roja que vio en los dieciseisavos de final sin justificar la decisión y después de recibir una petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Bélgica, que pugnó en los despachos para que se mantuviera la sanción a Balogun, se cobró una dulce revancha sobre el césped con un triunfo que lo coloca en el camino de España, con la que chocará el viernes en Los Ángeles.
- Disparo en el pie -
La presencia de Balogun no fue la única sorpresa de las alineaciones en Seattle, ya que Bélgica sacudió su once dejando en el banco a Kevin de Bruyne y Jeremy Doku.
Y los Diablos Rojos no extrañaron lo más mínimo a sus referentes en un vertiginoso arranque de partido que dejó temblorosa a la zaga local.
Ante la mirada de frustración de Pochettino, los jugadores locales se vieron asediados hasta que el primer gol cayó con solo nueve minutos de juego.
Un centro por la izquierda de Leandro Trossard dejó en evidencia la falta de contundencia de la zaga norteamericana, que permitió varios rebotes y un centro chut de Nicolas Raskin que De Ketelaere remachó solo a la red.
Al Team USA y a la grada les costó asimilar el golpe. A la pausa de hidratación, Estados Unidos llegó sin haber realizado un solo disparo, por siete de su rival, pero con el primero de ellos empataron el marcador.
En su primera aparición, Balogun fue derribado frente al área cuando había controlado de espaldas. Malik Tillman se encargó del tiro libre y su disparo confundió a Thibaut Courtois tras impactar en la barrera convirtiéndose en el empate en el minuto 31.
El tanto revivió las tribunas, pero Bélgica solo tardó dos minutos en responder con otra internada de Trossard y un remate, esta vez de cabeza, de De Ketelaere por encima de los centrales.
Pochettino actuó en el descanso, relevando al carrilero Sergiño Dest por el mediapunta Gio Reyna, pero su equipo se disparó en el pie con el error de Matt Freese en el minuto 57.
El portero del New York City, que estaba cumpliendo un solvente Mundial, salió de la cabaña para interceptar un pase a la espalda de su defensa pero, bajo presión de De Ketelaere, no alcanzó a despejar con el pie y la pelota le quedó en bandeja a Vanaken para marcar a puerta vacía.
Con otra montaña que escalar, la desgracia fue completa para Pochettino cuando inmediatamente después tuvo que sustituir a su figura, Christian Pulisic.
El Capitán América, que llevaba varios minutos con una visible cojera, simbolizó el infortunio de su selección al romper en llanto mientras recibía atención médica en el banco.
Sebastian Berhalter y el propio Balogun estuvieron cerca de volver a meter a Estados Unidos en el partido, pero fue Romelu Lukaku el que certificó la dura goleada en el 90+3'.



