
Cómo el voto latino fue clave para el triunfo demócrata en EE.UU.: del enojo contra Trump a un interrogante para 2028
Los republicanos perdieron 14 puntos en 64 condados del Senado con mayoría latina en comparación con 2024, según un análisis; la economía y la agresiva política migratoria fueron los principales factores de descontento
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FORT WORTH.– Cuando Gerónimo Pérez llegó para votar al centro comunitario Worth Heights, en el sur de Fort Worth, Texas, tenía una cosa en mente: un amigo que había sido deportado apenas una semana antes.
Pérez, de 56 años, votó por todos los candidatos demócratas en las elecciones legislativas de mitad de mandato de este año. Lamentó el elevado costo de vida, pero dijo que la agresiva política de control migratorio del presidente Donald Trump lo llevó a apoyar a los legisladores estatales demócratas, a Gina Hinojosa para gobernadora y James Talarico para el Senado de Estados Unidos.
“Representé a mi familia, a mi cultura”, dijo Pérez. “Estados Unidos está formado por inmigrantes de distintos colores”.
El voto de Pérez reflejó un cambio más amplio entre millones de votantes latinos de todo el país, desde los condados fronterizos de Texas y las localidades del suroeste de Kansas dedicadas a la industria cárnica hasta Miami-Dade, Colorado y Arizona. Después de contribuir a los avances republicanos en las últimas elecciones, muchos volvieron a inclinarse por los demócratas.
El costo de vida seguía siendo una preocupación importante, pero la inmigración se mencionó repetidamente en las entrevistas que Reuters realizó a votantes latinos a las puertas de los centros de votación durante la jornada electoral.
Sin embargo, a escala nacional, la economía siguió siendo el tema predominante entre los votantes hispanos. En las encuestas a boca de urna realizadas por SSRS, el 45% la señaló como el principal problema del país. Casi el 65% de los latinos votó por candidatos a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, según los datos.
Además, la participación de los latinos alcanzó una cifra récord en todo el país, con hasta 14,5 millones de votantes, dijo Janet Murguía, directora ejecutiva de UnidosUS, la mayor organización estadounidense de defensa de los derechos civiles de los latinos.
“Los votantes latinos enviaron un mensaje claro sobre su enojo y preocupación por el rumbo de nuestro país”, afirmó.
Ese cambio entre los votantes latinos formó parte de una coalición multirracial más amplia que devolvió el poder a los demócratas y ayudó al partido a conquistar ambas cámaras del Congreso con victorias de costa a costa.
En los 64 condados de mayoría latina con contiendas para el Senado en los que el escrutinio estaba mayormente completado, los republicanos perdieron 14 puntos porcentuales respecto de su porcentaje de votos de 2024, una caída superior a la tendencia nacional, según un análisis de Reuters de las tendencias de voto por condado.
En el condado de Hidalgo, Texas, el apoyo a los republicanos cayó unos 25 puntos, y en Miami-Dade, Florida —un condado que Trump ganó en 2024—, retrocedió 10 puntos.
En ningún lugar fue más claro ese panorama que en Texas, donde Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, que llevaba tres mandatos en el cargo y más de 30 años en la política estatal. Sin embargo, la “estrategia para el voto latino” de Hinojosa era sencilla: tratar a ese electorado, uno de los que más cambia de preferencia partidista en el país, como a cualquier otro.
Derrotó a Abbott por unos 6,5 puntos porcentuales, con un 52,5% frente al 46%, según los últimos resultados del escrutinio.
Su mensaje a los texanos latinos sería el mismo que a los no latinos, sólo que lo diría en español, dijo a Reuters en enero. Y, en una entrevista en julio en la sede de su campaña en Austin, dijo que no debería resultar extraño que una latina fuera gobernadora de Texas.
No será la única: el demócrata Xavier Becerra, que fue secretario de Salud y Servicios Humanos durante la presidencia de Joe Biden, ganó las elecciones a gobernador de California. Será la primera vez en la historia moderna que los dos estados más poblados, California y Texas, estén dirigidos simultáneamente por gobernadores latinos.
En Texas, Talarico se esforzó por acercarse a los votantes latinos de todo el estado durante su campaña, dijo Daniel Alegre, director ejecutivo del gigante de los medios en español TelevisaUnivision. Afirmó que esa fue una de las claves de su victoria.
“Corresponde a las campañas darse cuenta de esto y no recurrir a los métodos de 2014 o 2016; eso ya no funciona”, dijo.
Política migratoria
En el suroeste de Kansas, tres condados de sólido apoyo republicano votaron por los demócratas en la contienda por el Senado de Estados Unidos tras las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en localidades cuya actividad gira en torno a plantas de procesamiento de carne con una fuerza laboral mayoritariamente inmigrante.
Agentes del ICE llegaron en septiembre a los condados de Ford, Finney y Seward para una operación en la que fueron detenidas más de 100 personas, según funcionarios estatales.
Las redadas ralentizaron la actividad de las plantas y retrasaron los envíos de miles de cabezas de ganado, según asociaciones ganaderas, en un momento en que los precios de la carne de res alcanzaban máximos históricos en Estados Unidos.
Cuando Reuters visitó la zona una semana después de las redadas, los organizadores locales habían aprovechado el momento y, como resultado, esos tres condados registraron algunos de los cinco mayores aumentos de inscripciones de votantes del estado, según datos del IKE Lab, un proyecto de investigación de la Universidad Estatal de Wichita.
“Se nota que la gente está enojada”, dijo Angélica Plata, organizadora comunitaria de New Frontiers, una entidad local sin fines de lucro centrada en las desigualdades raciales y económicas.
Ese enojo ha sido palpable durante todo el año, dijo Beatriz López, directora ejecutiva de Voto Latino, una organización nacional que trabaja para inscribir y movilizar a votantes latinos.
El próximo reto, afirmó, es no dar por sentado el apoyo de este electorado, porque ningún partido tiene asegurado el voto latino.
“Si quieren hacerlo en 2028, si quieren mantener este impulso, si quieren estas grandes victorias, inviertan en nosotros, inviertan en el voto latino”, señaló.
Por David Hood-Nuño, Renee Hickman, Clare Farley y Evan Garcia
Agencia Reuters
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