Cuba pide en la Asamblea General de la ONU el fin del embargo "despiadado" de EE.UU.
El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, denunció el martes el "implacable" embargo estadounidense contra la isla comunista, durante un debate en la Asamblea General de la ONU que tuvo lugar pese a la...

El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, denunció el martes el "implacable" embargo estadounidense contra la isla comunista, durante un debate en la Asamblea General de la ONU que tuvo lugar pese a la presión diplomática de Estados Unidos para impedirlo.
La organización de este debate especial reunió, sin embargo, menos apoyos (136 votos a favor, 9 en contra y 40 abstenciones) que las habituales votaciones anuales contra el embargo estadounidense sobre Cuba.
"Contra Cuba, el gobierno de los Estados Unidos lleva a cabo una guerra multidimensional, no convencional, que dura ya casi siete décadas y se ha vuelto más despiadada en los últimos siete meses", añadió.
Existen conversaciones "diplomáticas bilaterales que propuso el gobierno de los Estados Unidos y Cuba aceptó", dijo luego, aunque reconoció que no rendían frutos.
"Es responsabilidad de las Naciones Unidas prestar atención a este crimen cruel", defendió desde la tribuna.
Washington considera que la cúpula dirigente cubana no está a la altura de los cambios que exige la isla, exangüe por la crisis económica y social.
La mayoría de los grupos regionales en el seno de la ONU expresó su apoyo a Cuba, denunciando el bloqueo estadounidense, una posición tradicional.
Desde 1992, la Asamblea vota cada año, por una amplísima mayoría, una resolución no vinculante que pide el levantamiento del embargo.
Pero este apoyo se debilitó ligeramente en octubre de 2025 (165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones), y la votación del martes sobre la celebración del debate podría ser señal de una nueva erosión, dado que algunos de los apoyos habituales, como Alemania o Canadá, se abstuvieron.
"No existe ningún bloqueo estadounidense. El único embargo en Cuba es la guillotina que el régimen hace pender sobre la cabeza de su pueblo", defendió en la tribuna el embajador estadounidense Mike Waltz.
"Apoyen al pueblo cubano. No apoyen al régimen que ha quebrado este país. No pueden hacer las dos cosas, ha llegado la hora de elegir", insistió, pese a ser interrumpido varias veces por la delegación cubana, que invocó llamados al reglamento.
Algunos oradores, aunque deploraron la política estadounidense hacia Cuba, señalaron al mismo tiempo las responsabilidades de La Habana.
"La terrible situación de la población cubana no está relacionada únicamente con el embargo", insistió el embajador de la Unión Europea, Stavros Lambrinidis, quien subrayó en particular la necesidad "urgente" de reformas económicas y sociales.


