El banquillo de los Bleus espera a Zidane
Con la era Didier Deschamps a punto de cerrarse, todas las miradas apuntan ya hacia Zinédine Zidane, el gran favorito para sucederle al frente de Francia, un cargo que el...

Con la era Didier Deschamps a punto de cerrarse, todas las miradas apuntan ya hacia Zinédine Zidane, el gran favorito para sucederle al frente de Francia, un cargo que el ícono galo lleva años esperando asumir.
Fiel a su legendaria discreción, el exnúmero diez se ha mantenido en silencio estas últimas semanas y ha evitado cuidadosamente pronunciarse sobre su futuro o sobre el recorrido de los Bleus durante el Mundial de Norteamérica 2026.
Las pocas apariciones públicas que realizó en las tribunas a lo largo del torneo fue principalmente para acompañar a su hijo Luca, guardameta de Argelia, eliminada por Suiza en los octavos de final.
El exmediapunta y capitán espera pacientemente su momento, aunque su nombramiento no debería producirse la próxima semana, según una fuente cercana al expediente.
Aunque su entorno trabaja activamente en la llegada de Zidane, de acuerdo con una fuente cercana a las negociaciones, la Federación Francesa de Fútbol (FFF) mantiene oficialmente su calendario: ninguna comunicación antes del final del Mundial y del regreso de Deschamps, para no eclipsar la despedida del técnico tras 14 gloriosos años al frente de la selección.
"No hay que precipitar las cosas", declaró el presidente de la FFF, Philippe Diallo, a L'Équipe el domingo, dos días antes de la eliminación de los Tricolores en las semifinales frente a España (2-0), el martes en Arlington, cerca de Dallas.
Con la llegada de Zidane considerada un secreto a voces, el máximo responsable del organismo siempre se ha preocupado por proteger a los Bleus y a su seleccionador actual para no alterar la preparación de la gran cita norteamericana.
Pero aun así generó cierto revuelo al revelar demasiado en marzo en las páginas de Le Figaro.
"Sí, conozco su nombre", respondió a una pregunta sobre la identidad del sucesor de Deschamps, revelando que había recibido "menos de cinco" candidaturas, "todas francesas".
"No hay muchísimos perfiles que puedan aspirar a dirigir una de las mayores selecciones del mundo. Hace falta un perfil que marque muchas casillas y que pueda también suscitar la adhesión de los franceses, puesto que esta selección francesa de fútbol es el equipo de los franceses", añadió.
- Un deseo "legítimo" -
Sus palabras molestaron a Deschamps, que se encontraba en plena gira estadounidense con los Bleus.
"Tengo por costumbre no comentar las declaraciones del presidente. No voy a perder energía con eso. Lo que ocurra después no me concierne", zanjó.
El retrato trazado por Philippe Diallo encaja con el perfil de Zidane, considerado el mejor jugador de la historia del fútbol francés y una de las figuras más queridas por los franceses, convertido en entrenador de éxito en el banquillo del Real Madrid, donde conquistó un histórico triplete de la Liga de Campeones (2016, 2017 y 2018).
Campeón del mundo en 1998 y de la Europa en 2000, Zidane, de 54 años y sin equipo desde su segunda etapa en el Real Madrid (2019-2021), nunca ha ocultado su ambición de dirigir algún día a los Bleus, al igual que sus dos ilustres excompañeros en la selección nacional, Laurent Blanc (2010-2012) y Deschamps (2012-2026).
"Me siento legítimo en la selección francesa, donde jugué y pasé prácticamente doce, trece o catorce años como jugador. Por supuesto, es un sueño, tengo muchas ganas", declaró en mayo de 2025 al margen de un evento organizado por su patrocinador personal, la marca Adidas.
"Tengo ganas, por supuesto. Lo seré, espero, algún día", afirmó también en 2022 en una entrevista con L'Équipe.
Según varios medios, Zidane ya trabaja en la configuración de su cuerpo técnico.
La cuestión de sus emolumentos tampoco debería representar un obstáculo importante para la FFF. El acuerdo alcanzado el 8 de julio entre diputados y senadores en comisión mixta paritaria (CMP) sobre una reforma de la gobernanza del deporte profesional prevé un límite de 450.000 euros brutos anuales para la remuneración de los dirigentes de las federaciones y sus asalariados.
Una disposición que podría haber supuesto un freno importante al nombramiento de Zidane, pero la CMP introdujo un procedimiento de excepción que permite, con la autorización del Ministerio de Deportes, superar ese límite para determinados puestos clave, como el de seleccionador de Francia.



