¿Es Francia imparable en este Mundial?
El primer Mundial de fútbol con 48 equipos sigue avanzando y cuando el viernes se cierren los dieciseisavos de final habrá quedado reducido a 16 selecciones; antes de las últimas rondas, y tras ver el desarrollo del torneo hasta el momento...

El primer Mundial de fútbol con 48 equipos sigue avanzando y, cuando el viernes se cierren los dieciseisavos de final, habrá quedado reducido a 16 selecciones: antes de las últimas rondas, y tras ver el desarrollo del torneo hasta el momento, ¿es la Francia de Kylian Mbappé un equipo imparable?
Los Bleus, que el sábado se miden en octavos a Paraguay, parecen haber reforzado su estatus de favorito y están entre los grandísimos candidatos al que sería su tercer título mundial, después de 1998 y 2018.
Su balance habla por sí solo: cuatro partidos, cuatro victorias, 13 goles a favor y unas sensaciones muy buenas, especialmente después de la exhibición de músculo en dieciseisavos ante Suecia (3-0).
Las eliminaciones de dos clásicos como Alemania y Países Bajos en su parte del cuadro le hace tener un panorama en principio favorable en los cruces, donde en cuartos de final le esperaría el ganador del Canadá-Marruecos, antes de una eventual semifinal ante la España de Lamine Yamal.
Potencias como Argentina, Brasil e Inglaterra están en la otra parte del cuadro y no serían sus rivales antes de la final.
Pero en cualquier caso, ¿alguno de esos equipos tendría más profundidad que la que ha mostrado la selección francesa en esta primera mitad de la competición?
- Mbappé y mucho más -
Con Mbappé, Francia tiene probablemente al mejor delantero de su generación y, además, a un capitán que no se esconde y que, pese a su relativa juventud, está acostumbrado a asumir la responsabilidad.
El Mundial es además un torneo especial para Mbappé, que formó parte de la Francia campeona hace ocho años en Rusia y de la que hace cuatro se quedó con la miel en los labios en la final contra los argentinos en Catar.
El doblete que el astro del Real Madrid consiguió ante los suecos le deja con un balance de 18 goles en 18 partidos mundialistas. Lleva seis nada más en este Mundial y podría aspirar a alcanzar el récord de tantos en una misma edición del torneo, que ostenta su compatriota Just Fontaine, con 13 dianas, desde Suecia 1958.
Pero "Kyky" insiste en que no le mueve la gloria personal y que prioriza el éxito colectivo.
"El objetivo es llegar lo más lejos posibles. Volver aquí el 19 de julio para tratar de ser campeones", dijo el martes en el MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey), sede de la final del Mundial 2026.
Pero una de las virtudes de Francia es que no es víctima de una "Mbappedependencia", ya que tiene otras figuras capaces de tomar el timón, especialmente Ousmane Dembélé, Balón de Oro de 2025 y que, con un triplete, fue clave en la victoria 4-1 sobre Noruega en el cierre de su grupo, el día que su compañero del ataque no marcó, pero le dio dos asistencias.
Otro motivo para que los hinchas franceses sueñen es que, a pesar de los números, ninguno de los dos es la sensación del equipo en este Mundial, un honor que recae para muchos en un jugador joven y nacido en Londres: Michael Olise.
El jugador del Bayern Munich es un 10 tradicional -aunque ese dorsal sea oficialmente el de Mbappé-, al modo de Michel Platini o Zinédine Zidane en el pasado.
A ello se suma que los escuderos del trío estelar son de auténtico lujo, con Bradley Barcola, Désiré Doué y Rayan Cherki.
- El exceso de confianza como enemigo -
"Cualquier cosa puede pasar, pero no he visto un equipo mejor. Por la calidad que tienen en todo el campo y las opciones que luego van saliendo desde el banquillo, son muy fuertes", admitió el seleccionador de Suecia, Graham Potter.
Porque no solo en ataque está la fortaleza de esta Francia: la dupla de defensas centrales William Saliba-Dayot Upamecano es especialmente fuerte.
En el centro del campo, los incansables Aurélien Tchouameni y Adrien Rabiot dan además la consistencia necesaria para vertebrar el juego.
Desde hace meses, el seleccionador Didier Deschamps, que abandonará el puesto al término del torneo, alerta de que el principal rival de su equipo es el exceso de confianza.
En la mente de muchos está muy fresco el desastre del Mundial 2002, al que Francia llegó como campeona del mundo y gran favorita, antes de irse del torneo eliminada sin marcar ningún gol.



