Hakimi, entre el Mundial y la justicia francesa
En su tercer Mundial con los Leones del Atlas, Achraf Hakimi ha desembarcado en Estados Unidos con el papel de líder y estrella de una selección marroquí que asume claramente sus ambiciones, sin que su situación judicial

En su tercer Mundial con los Leones del Atlas, Achraf Hakimi ha desembarcado en Estados Unidos con el papel de líder y estrella de una selección marroquí que asume claramente sus ambiciones, sin que su situación judicial, por delicada que sea, parezca perturbarlo en exceso.
A finales de mayo, en plena preparación de la final de la Liga de Campeones que acabó ganando con el Paris Saint-Germain contra el Arsenal, Hakimi acompañó a su abogada Fanny Colin para impugnar ante la justicia francesa su envío a juicio por violación en febrero de 2023.
La justicia debe pronunciarse el viernes, el día del segundo partido de Marruecos en el Grupo C del Mundial de Norteamérica 2026 contra Escocia en Foxborough, cerca de Boston, en un calendario cargado para los Leones del Atlas en juego directo.
Pese a esta espada de Damocles sobre su cabeza y la gravedad de las acusaciones, el jugador, que niega los hechos, no parece inquieto, ocupado por el momento en seguir impulsando su carrera y la de los Leones del Atlas.
Hace cuatro años, en Catar, Hakimi ya era una de las piezas clave de su selección, pero sin las responsabilidades de un líder.
Esta vez, el defensa derecho de 27 años comenzó la competición con el brazalete de capitán, cargando sobre sus hombros parte de la presión inherente a un equipo que llegó a las semifinales en la última edición.
- Ha cambiado la mirada -
Primer representante africano de la historia en alcanzar esa fase del torneo, Marruecos ya no puede esconderse. Tampoco Hakimi, considerado como el mejor jugador del planeta en su puesto tras cinco exitosas temporadas en el PSG, coronadas por dos títulos consecutivos en la Liga de Campeones (2025, 2026).
La percepción sobre el madrileño, formado en el Real Madrid y ahora estrella de su selección, ha cambiado radicalmente.
El primer encuentro de los marroquíes contra Brasil (1-1), el 14 de junio en East Rutherford (Nueva Jersey), avaló las nuevas aspiraciones de Marruecos, y Hakimi respondió a la cita, siempre en ese papel híbrido entre defensor y centrocampista que también desempeña en su club bajo las órdenes de Luis Enrique.
"Un inicio prometedor y exigente", comentó tras el partido en sus redes sociales, en un mensaje que transpira la fe inquebrantable que el defensor tiene en sí mismo y en su equipo.
"Estamos preparados para hacer algo grande, con confianza, con el apoyo de todos los marroquíes. Creo que rendiremos bien en este Mundial", había declarado antes de desafiar a la Seleção, pentacampeona del mundo.
- Lesiones repetidas -
Hay que reconocer que Hakimi esta temporada se ha levantado de todo, tras haber sufrido dos lesiones importantes. La primera (tobillo), justo antes de la Copa de África de Naciones 2025, sumió a los anfitriones en un océano de perplejidad.
La segunda (muslo), a un mes de la final de la Liga de Campeones, tuvo el mismo efecto en los aficionados parisinos, preocupados al ver a uno de los pilares del PSG en el dique seco a cuatro semanas de la cita.
Restablecido en ambas ocasiones, condujo a Marruecos al título de campeón de África, posteriormente obtenido en los despachos tras la decisión de la comisión de apelación de la Confederación Africana de Fútbol en detrimento de Senegal, vencedor sobre el terreno en la final (1-0, prórroga).
También mantuvo su puesto en el once inicial del PSG en la final de la Champions, sin que Luis Enrique tuviera que pensárselo demasiado para alinearlo de titular, disputando los 120 minutos del juego e incluso transformando el cuarto lanzamiento en la definición por penales (1-1 tras la prórroga, 4-3 en los penaltis).
Hakimi debe ahora proseguir con los Leones del Atlas su ascenso de nivel frente a Escocia. Por ahora, la duda no forma parte de su vocabulario.



