Inflación en EE.UU. trepa a su nivel más alto en tres años y presiona a Trump
La inflación en Estados Unidos se disparó en mayo a un máximo de tres años por los precios de la energía a raíz de la guerra contra Irán del presidente Donald Trump, lo que supone un desafío para los republicanos
La inflación en Estados Unidos se disparó en mayo a un máximo de tres años por los precios de la energía a raíz de la guerra contra Irán del presidente Donald Trump, lo que supone un desafío para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato.
El índice de precios al consumo (IPC) subió a 4,2% interanual, por encima del 3,8% de abril, informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.
Es la cifra más alta desde abril de 2023, pero estuvo en línea con las expectativas de los analistas.
Este repunte se explica en gran medida por el alza de la gasolina por la guerra en Oriente Medio, que comenzó el 28 de febrero con el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En represalia, Irán bloqueó el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde transita un 20% del petróleo mundial.
Trump ha insistido en que el impacto sobre los precios será temporal y en que pronto se firmará un acuerdo de paz, pero el encarecimiento de los costos es un tema clave para los votantes a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
El Partido Republicano de Trump aspira a mantener el control de ambas cámaras del Congreso, pero se enfrentará a una dura prueba mientras los altos precios golpean a los hogares estadounidenses.
Si los legisladores demócratas recuperan una o ambas cámaras, limitarán la capacidad de Trump para sacar adelante sus políticas en el Congreso como lo ha hecho a lo largo de su segundo mandato.
- "Muro de preocupaciones" -
Los datos de mayo muestran que los precios de la energía aumentaron 23,5% respecto al mismo período del año pasado, con un aumento de 40,5% en la gasolina.
Los precios de los alimentos aumentaron de forma significativa por segundo mes consecutivo, un 2,7%.
Otros precios que subieron fueron la atención médica, las tarifas aéreas y el ocio. Los estadounidenses llevan años lidiando con precios más altos de lo esperado, con una inflación que ha permanecido elevada mucho después de la pandemia.
La inflación subyacente -excluyendo energía y alimentos- también aumentó en mayo hasta un 2,9% interanual, frente al 2,8% de abril.
A comienzos de año, la inflación en Estados Unidos se mantenía estable, en 2,4% tanto en enero como en febrero.
La Reserva Federal de Estados Unidos tiene una meta de inflación del 2% a largo plazo, y la comisión encargada de fijar la principal tasa de interés del banco central se reunirá la próxima semana.
Los mercados esperan que en esta reunión mantenga sin cambios las tasas, pero ahora están descontando subidas de tipos para más adelante en el año, lo que inquieta a los inversores en renta variable.
Antes de la guerra, los mercados habían descontado recortes de tasas de interés para más adelante en el año, con la expectativa de que la inflación impulsada por la política arancelaria de Trump comenzara a remitir.
El indicador de inflación preferido de la Fed, el índice de precios de los Gastos de Consumo Personal (Pce, por sus siglas en inglés), también alcanzó un máximo de tres años en su última lectura.
"La Fed no estará en posición de recortar las tasas si esto continúa", afirmó Chris Zaccarelli, director de inversiones de Northlight Asset Management.
"El mercado bursátil ha estado escalando un muro de preocupaciones y ha sido capaz de repuntar gracias a unos beneficios más sólidos y a tasas de interés estables, pero un entorno de tasas en alza es algo completamente distinto", agregó.



