La Corte Suprema de EE.UU. da la razón a empresa cuyos bienes fueron confiscados por Cuba
La Corte Suprema de Estados Unidos falló el jueves a favor de una empresa portuaria estadounidense cuya propiedad en La Habana fue confiscada tras la revolución de 1959 liderada por Fidel Castro, que

La Corte Suprema de Estados Unidos falló el jueves a favor de una empresa portuaria estadounidense cuya propiedad en La Habana fue confiscada tras la revolución de 1959 liderada por Fidel Castro, que instauró un gobierno comunista en la isla.
Esto podría allanar el camino para que otras empresas estadounidenses presenten reclamaciones por bienes incautados.
La decisión del máximo tribunal, de mayoría conservadora, se produce en un momento de crecientes tensiones entre Washington y La Habana.
Estados Unidos imputó el miércoles al expresidente cubano Raúl Castro, hermano menor de Fidel Castro, cargos de asesinato en relación con el derribo en 1996 de dos aviones civiles pilotados por opositores, en el que murieron cuatro personas.
En su votación de ocho a uno, la Corte Suprema revocó el jueves la decisión de un tribunal federal de apelaciones en un caso presentado por la empresa Havana Docks Corp.
El tribunal de apelaciones había anulado una sentencia de primera instancia que obligaba a cuatro líneas de cruceros a pagar millones de dólares en compensación por utilizar los muelles confiscados en Cuba.
Carnival, Royal Caribbean, Norwegian y MSC Cruises habían sido condenadas a pagar 109 millones de dólares cada una a Havana Docks, que tenía la concesión de lo que ahora es la Terminal de Cruceros de La Habana antes de que fuera nacionalizada por el gobierno cubano en 1960.
Las multas se impusieron en virtud de una ley de 1996, la Ley Helms-Burton, que permitía a cualquier estadounidense cuyos bienes hubieran sido expropiados por el gobierno de Castro demandar a quienes se beneficiaran de su uso.
El Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito determinó que Havana Docks no era dueña de los muelles, sino que tenía una concesión de 99 años que expiró en 2004 y que, por lo tanto, no reunía los requisitos para recibir indemnización.
"No estamos de acuerdo", dijo el juez de la Corte Suprema Clarence Thomas. "Havana Docks ha demostrado que las líneas de cruceros utilizaron propiedades confiscadas en las que Havana Docks tenía un interés de propiedad y sobre las cuales posee una reclamación".
"Quienes utilicen propiedades que hayan sido confiscadas en el pasado pueden ser considerados responsables ante cualquier ciudadano estadounidense que tenga derechos sobre esas propiedades", añadió Thomas.
La jueza progresista Elena Kagan discrepó.
"Lo que poseía Havana Docks era solo un derecho de propiedad que le permitía utilizar esos muelles durante un tiempo determinado", dijo Kagan. "Y ese derecho temporal expiró en 2004, más de una década antes de que las líneas de cruceros llegaran a utilizar los muelles".
El uso de los muelles tuvo lugar entre 2016 y 2019, después de que el presidente Barack Obama flexibilizara el embargo estadounidense a Cuba para permitir que los cruceros hicieran escala allí.
El actual presidente estadounidense Donald Trump, que en su primer mandato sucedió a Obama, revirtió esa decisión.
Estados Unidos mantiene un embargo económico contra Cuba desde 1962.



