La paciencia, única receta para los suplentes de Francia
Obsesionado por la búsqueda del primer puesto del Grupo I, Didier Deschamps debería hacer el lunes una rotación mínima contra Irak, lo que ofrece pocas perspectivas inmediatas a los suplentes de la selección francesa, obligados a armarse de...

Obsesionado por la búsqueda del primer puesto del Grupo I, Didier Deschamps debería hacer el lunes una rotación mínima contra Irak, lo que ofrece pocas perspectivas inmediatas a los suplentes de la selección francesa, obligados a armarse de paciencia antes de disfrutar de minutos de juego.
Desde la victoria lograda el martes contra Senegal (3-1), el seleccionador ha sido bastante claro: no habrá que esperar cambios importantes en su once inicial para la segunda presentación de los Bleus en el Mundial 2026, en Filadelfia.
Aunque Irak es, sobre el papel, el rival más débil de la zona, el técnico no se desvía de su objetivo de terminar la primera fase en el primer puesto.
No se trata, por tanto, de modificar en profundidad su equipo para complacer a los suplentes, máxime cuando los seis días entre ambos partidos permiten a sus hombres clave recuperarse.
"No vamos a especular, hay un segundo partido que ganar. Hay seis días entre los encuentros. Queremos los seis puntos", soltó así Deschamps.
- Competencia 100% -
Con, además, un tercer compromiso que en absoluto conviene tomarse a la ligera contra la Noruega de Erling Haaland, el 26 de junio en Foxborough (Massachusetts), es posible que los no titulares empiecen a notar que el tiempo se les hace largo.
Una situación siempre bastante compleja de gestionar para el cuerpo técnico y los principales implicados. Pero, por ahora, el cansancio no está sobre la mesa y todos se declaran implicados.
"Hay competencia un poco por todas partes, tenemos un grupo de gran calidad. Sé que es Jules (Koundé) quien empieza, pero yo también estoy aquí para jugar. Vine para eso. Estaré preparado pase lo que pase", explicó el jueves Malo Gusto, el lateral derecho del Chelsea, que tiene una buena carta que jugar de cara al futuro si Koundé sigue atravesando dificultades.
"Parto de la base de que estoy en la lista y puedo jugar. Como competidor, son partidos que quiero disputar. Si no juego durante la competición, me adaptaré, y si tengo que jugar, me tocará a mí mostrar la mejor versión de mí mismo", agregó.
Maghnes Akliouche, que evoluciona en un sector ofensivo extremadamente competitivo en la selección francesa, está en la misma sintonía.
"Es un orgullo estar aquí y tenemos la obligación de aprovechar cada oportunidad. Somos competidores, queremos minutos. Trabajo duro a diario en los entrenamientos para entregarme al máximo cuando tengo la oportunidad. Hay que estar preparado porque en un Mundial puede pasar de todo", declaró el jugador del Mónaco.
- ¿Cómo fue en 2018 y 2022? -
Akliouche no podría estar más acertado. El desarrollo de los acontecimientos podría, en efecto, incitar al jefe de los Bleus a involucrar a más elementos de los 26 que componen su grupo.
Si Francia liquida todo suspense con bastante rapidez contra Irak, un escenario plausible frente a un equipo procedente de la repesca intercontinental, es probable que los suplentes tengan su oportunidad, al contrario de lo sucedido en el partido del martes, en el que Deschamps solo hizo entrar a dos de los cinco jugadores autorizados: Rayan Cherki y Bradley Barcola.
Y cuanto más avance Francia en el torneo, más aumentarán las posibilidades de implicar al conjunto del grupo, con, en particular, un sexto cambio posible en la prórroga a partir de los 16avos de final.
En Rusia 2018, donde los Bleus alcanzaron su segunda estrella, solo el defensa Adil Rami y el tercer portero, Alphonse Areola, se quedaron sin minutos de juego de los 23 convocados.
Cuatro años después, en Catar, Deschamps utilizó a casi todos sus 24 hombres, entre ellos buena parte de los suplentes en la final perdida contra Argentina, con Areola como nueva excepción.



