La vida sexual de los hombres neandertales y las mujeres humanas aporta información sobre la evolución
Un estudio publicado este jueves en la revista académica Science sostiene que los hombres neandertales y las mujeres humanas tenían una particular inclinación a aparearse, un hábito sexual que aporta información sobre...

Un estudio publicado este jueves en la revista académica Science sostiene que los hombres neandertales y las mujeres humanas tenían una particular inclinación a aparearse, un hábito sexual que aporta información sobre la evolución del genoma humano moderno.
Una investigación de 2010 comprobó que los seres humanos y los neandertales se cruzaron hace millones de años. Hoy en día, la mayoría de las personas tienen fragmentos de ADN neandertal, pero en el cromosoma X -uno de los dos cromosomas humanos que determinan el sexo de un embrión- hay poco o nulo rastro de nuestros primos evolutivos.
Se asumía que esto era resultado de la selección natural: expertos plantearon hipótesis de que esos genes eran biológicamente "tóxicos" para los humanos y que con el tiempo fueron eliminados.
Pero el nuevo estudio de genetistas de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, sugiere que el fenómeno tiene un origen más social y que en realidad fue el resultado de "preferencias de apareamiento de larga data".
En su análisis, el equipo encontró una abundancia de ADN humano moderno en el cromosoma X de los neandertales, justo lo contrario de lo que se observa en humanos.
El flujo genético "se produjo predominantemente entre machos neandertales y hembras humanas anatómicamente modernas", explicó Alexander Platt, investigador científico sénior del estudio.
Según los expertos, las hembras tienen dos cromosomas X y los machos neandertales tienen uno. Si ambos se cruzaban con mayor frecuencia, más cromosomas X humanos entrarían en el acervo genético neandertal.
En cambio, menos cromosomas X neandertales terminarían en las poblaciones humanas.
El "por qué" sigue siendo desconocido: los hombres neandertales y las mujeres humanas modernas podrían haberse apareado por elección, o la violencia y la coerción podrían haber estado implicadas.
Los investigadores dicen que ahora esperan analizar el desarrollo de este patrón de apareamiento.
Entre las posibilidades figura investigar las dinámicas de género dentro de la sociedad neandertal o los hábitos de migración: por ejemplo, quizá era más probable que los machos abandonaran sus sociedades mientras las hembras permanecían con sus familias.


