Más allá del fútbol, el Mundial se convierte en un escaparate musical
Afamados artistas internacionales en la inauguración y un espectáculo inédito en el descanso de la final: con motivo del Mundial 2026, la FIFA busca producir, gracias a una programación musical excepcional, un acontecimiento cultural global que aspire a ampliar su...

Afamados artistas internacionales en la inauguración y un espectáculo inédito en el descanso de la final: con motivo del Mundial 2026, la FIFA busca producir, gracias a una programación musical excepcional, un acontecimiento cultural global que aspire a ampliar su audiencia más allá de los aficionados al fútbol
- Una inauguración a ritmo de la música -
Las celebraciones comienzan el miércoles, en la víspera del inicio del torneo, con conciertos en Ciudad de México, Toronto y Los Ángeles. Los primeros partidos se disputarán en México el jueves, y en Canadá y Estados Unidos el viernes. Y en los estadios, la música tendrá un gran protagonismo en las ceremonias de apertura.
La idea es común en estos eventos: juntar en un mismo escenario a superestrellas globales con grandes figuras regionales. Entre las primeras se encuentran la estrella del pop estadounidense Katy Perry, la cantante canadiense emblemática de los años noventa Alanis Morissette, el rapero de Atlanta Future, la figura del pop urbano brasileño Anitta, el icono tailandés del K-pop Lisa o la estrella nigeriana del afrobeats Rema.
A su lado figuran artistas menos conocidos, pero importantes en los países coorganizadores del evento, como Los Ángeles Azules —toda una institución en México—, la estrella del cine de Bollywood Nora Fatehi o el rapero francés Vegedream, autor del célebre "Ramenez la coupe à la maison" ("Traigan la copa a casa").
"Se percibe un esfuerzo muy coordinado por parte de la FIFA y sus equipos de marketing para hacer de la música un hilo conductor que permita conectar a públicos muy diferentes en todo el mundo", destaca Clayton Durant, fundador de una empresa especializada en el management artístico musical y profesor en la Universidad de Nueva York.
Este esfuerzo no es nuevo: el organismo lanzó en 2021 su programa FIFA Sound, descrito como una "estrategia para llegar a públicos de todo el mundo gracias a la pasión compartida por el fútbol y la música".
- Un gigantesco espectáculo en la final -
Pero el evento musical más destacado llegará en el descanso de la final, el 19 de julio en las afueras de Nueva York, cuando siguiendo el ejemplo de la NFL, por primera vez se llevará a cabo un concierto con tres grandes estrellas mundiales: la estadounidense Madonna, la colombiana Shakira y los surcoreanos BTS.
Una programación concebida "con la idea de intentar unir a todo el mundo", explica Hugh Evans, director de la Ong Global Citizen, productora del espectáculo.
Ideado por Chris Martin, líder de Coldplay, el show pretende mostrar "lo que nos une" y "lo mejor de la humanidad", añade.
Las cantidades invertidas en la producción del evento son comparables al "halftime show" del Super Bowl, la final del campeonato de fútbol americano, referente en la materia y seguido en todo el mundo, señala Evans.
Esto supone entre 10 y 20 millones de dólares, según las fuentes, una cifra destacada teniendo en cuenta que los artistas actuarán de manera voluntaria.
Con 2.000 millones de telespectadores potenciales —un récord para un concierto—, el espectáculo debe servir para apoyar el fondo a favor de la educación que la FIFA, acusada regularmente de anteponer los beneficios económicos a todo lo demás, ha creado junto con Global Citizen.
- ¿Un éxito asegurado? -
Para la canción oficial del Mundial, la FIFA ha recurrido a un valor seguro: Shakira, autora de “Waka Waka”, el himno del Mundial 2010 que se convirtió en un éxito mundial. Su nuevo tema, “Dai Dai”, interpretado junto al nigeriano Burna Boy, mezcla pop latino y afrobeats.
Esta canción figura en un álbum oficial de 18 temas, que incluye al grupo de música electrónica Major Lazer, al "rey del reggaetón" Daddy Yankee e incluso a los Rolling Stones, mezclando también los géneros.
- Un sueño de artista -
Los artistas programados en estos conciertos retransmitidos en todo el mundo tienen mucho que ganar en términos de notoriedad.
La participación en un evento de este tipo "puede generar un aumento de las escuchas y de los ingresos relacionados con el streaming, pero también atraer a nuevos públicos susceptibles de comprar entradas de concierto en el futuro", resume Clayton Durant.
Y esto no concierne únicamente a los músicos que buscan un reconocimiento mayor.
Para Madonna, que a los 67 años no ha conocido un gran éxito desde "Confessions on a Dance Floor" en 2005, el concierto del 19 de julio representa una ocasión para reavivar la llama durante la promoción de su nuevo álbum ("Confessions II"), que saldrá el 3 de julio.
- Una tendencia general-
"Ligas como la NFL (fútbol americano) también han reforzado su implicación en el marketing musical, al igual que la Fórmula 1", explica Clayton Durant.
"Estas competiciones en todo el mundo tienen muy claro que una estrategia de marketing musical bien ejecutada ofrece un número prácticamente ilimitado de puntos de contacto con el público", añade.


