Petróleo toma impulso por amenazas de Trump contra socios comerciales de Irán
Los precios del petróleo ganaron impulso el martes en medio de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a...

Los precios del petróleo ganaron impulso el martes en medio de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles a los socios comerciales de Irán.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en marzo, avanzó un 2,51% hasta US$ 65,47.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en febrero, aumentó 2,77% hasta US$ 61,15, su mayor precio desde noviembre.
"Las preocupaciones relacionadas al aprovisionamiento quedan en primer plano después del anuncio del presidente Trump de nuevos aranceles" del 25% a "todos los países que comercien con Irán", dijo David Morrison, de Trade Nation.
Trump, que amenazó con intervenir militarmente en Irán si continúa la represión de las protestas contra el gobierno, anunció el lunes la imposición "inmediata" de aranceles a los socios de la República Islámica que hagan exportaciones a Estados Unidos.
China, mayor importador mundial de petróleo y principal socio comercial de Irán, sería particularmente afectado.
Pekín "importó alrededor de 1,8 millones de barriles de petróleo iraní en el otoño, un poco menos del 2% del mercado global, y es, en realidad, el único comprador de petróleo iraní", afirmó Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de Global Risk Management.
Estas tensiones geopolíticas "compensan la presión a la baja en los precios por la posibilidad de un suministro adicional de crudo proveniente de Venezuela", indicó Morrison.
Más de una semana después de la captura del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump exhortó a los principales ejecutivos del sector petrolero que inviertan en el país sudamericano e impulsen la producción de hidrocarburos.
La propuesta fue recibida con escepticismo. Darren Woods, jefe de ExxonMobil, se mostró cauto y afirmó que era imposible impulsar la industria en Venezuela sin reformas profundas en los sistemas político y económico del país.

