Plazo para que EEUU traiga de nuevo a hondureña deportada por error está a punto de vencer

BOSTON (AP) — El plazo establecido por un tribunal para que el gobierno de Estados Unidos traiga de nuevo a una estudiante del Babson College deportada por error a Honduras estaba a punto de vencer el viernes a medianoche, mientras sus abogados acusan a funcionarios federales de dilatar el proceso y dicen que ella fue presionada para abordar un vuelo que podría haber derivado en su detención.
Su abogado, Todd Pomerleau, señaló que su equipo jurídico está preparado para seguir peleando el caso mediante apelaciones, y se comprometió a que Any Lucía López Belloza, de 19 años, “no va a regresar esposada”.
López Belloza, que no tiene antecedentes penales y ha estado estudiando a distancia desde Honduras, indicó que por ahora permanecerá allí mientras su equipo jurídico sigue presionando para lograr que regrese.
“Nadie debería tener que sentirse tan impotente. Lo único que pido es honestidad y justicia”, manifestó el viernes a periodistas vía Zoom. “Pido que me traten como a un ser humano con derechos”.
En un comunicado el viernes, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) dijo que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus iniciales en inglés) intentó cumplir la orden judicial al organizar el regreso de López Belloza a Estados Unidos, pero que ella “no se presentó a su vuelo programado previamente”. El portavoz indicó que el ICE hizo “múltiples intentos” de contactarla y se negó a dar más detalles, alegando seguridad operativa.
El DHS también sostuvo que López Belloza ingresó a Estados Unidos en 2014, y que en 2015 un juez de inmigración emitió una orden final para su expulsión. La agencia indicó que la orden judicial que bloqueaba su deportación se emitió después de que ya había sido expulsada, y que ella recibió “todas las garantías del debido proceso”.
López Belloza fue detenida en noviembre, en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston, mientras intentaba volar a Texas para sorprender a su familia por el Día de Acción de Gracias. Menos de dos días después fue deportada a Honduras, el país del que partió a los 7 años, pese a una orden judicial que prohibía su expulsión mientras su caso estaba pendiente. Posteriormente, fiscales federales reconocieron ante el tribunal que las autoridades migratorias la habían deportado por error.
López Belloza ha dicho que no sabía que existía una orden de expulsión en su contra, y que tenía 11 años cuando se decidió el caso de inmigración. Pomerleau ha afirmado que, la primera vez que revisó sus registros migratorios, no vio reflejada en el sistema una orden de expulsión activa.
En documentos judiciales presentados en enero, abogados del gobierno dijeron que un agente del ICE no activó correctamente un sistema de alertas que habría avisado sobre la orden del juez que bloqueaba su deportación. El gobierno se disculpó por el error, pero argumentó que la equivocación no invalidaba la orden previa de expulsión.
Hace algunas semanas, el juez federal de distrito Richard Stearns le ordenó al gobierno facilitar su regreso en un plazo de dos semanas, al señalar que los tribunales —y no el poder ejecutivo— son los que deben determinar sus derechos y la legalidad de su deportación. El plazo vence el viernes a medianoche.
Abogados del gobierno han argumentado que el tribunal federal en Boston carece de jurisdicción para deshacer su orden de expulsión.
López Belloza y su abogado dijeron que, en las últimas 24 horas, funcionarios federales intentaron organizar un vuelo facilitado por el gobierno hacia Estados Unidos, pero no quisieron aclarar si ella quedaría en libertad al llegar. Pomerleau señaló que documentos judiciales indican que el gobierno planeaba detenerla en Texas, y que podría intentar deportarla de nuevo en cuestión de días.
“Están interpretando al extremo la orden del juez de facilitar el regreso”, comentó Pomerleau. “La orden del juez dice que se facilite su regreso a Estados Unidos para mantener el statu quo. Y, en opinión de ellos, el statu quo es que ella estaba esposada en una cárcel en Texas. Así que la van a traer de vuelta, le van a poner esposas y la van a dejar en esa misma cárcel en Texas”.
——-
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



