
Ratas, agua de cloaca y condiciones extremas: el crudo relato a su familia de la personal trainer argentina detenida por ICE
La madre y la hermana de Ernestina Pavlovsky, arrestada en el aeropuerto de Miami el 1 de agosto, contaron a LA NACION el calvario que atraviesa en un centro de detención en Texas; qué dijo el Departamento de Seguridad Nacional sobre la situación de la joven
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WASHINGTON.- “Mamá, estoy en un estado de vulnerabilidad total. Ellos pueden hacer conmigo lo que quieran, cuando quieran, como quieran”. El crudo relato desde un centro de detención en Laredo, Texas, es de la argentina Ernestina Pavlovsky, una personal trainer de 33 años que vive en Aspen desde hace 13 y que fue arrestada el 1 de agosto en el aeropuerto de Miami por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Su madre, Verónica Acuña, y su hermana Manuela Álvarez Urquiza le contaron a LA NACION las condiciones extremas de detención que enfrenta Pavlovsky -apodada “Tina”- y que ella misma les describe en los contactos a diario que tiene con su familia en la Argentina mediante una aplicación, mientras espera una audiencia judicial el 1 de septiembre en la que se tratará su caso luego de que un magistrado le denegara la libertad bajo fianza.

“Tina está junto a 62 mujeres en condiciones deplorables, en un lugar lleno de ratas, cucarachas, hormigas”, cuenta Acuña sobre el Centro de Procesamiento CoreCivic en Laredo, Texas, a donde su hija fue trasladada luego de pasar por dos centros operados por ICE en el estado de Florida.
“El agua es de cloaca y está contaminada. Tiene restricciones sobre la cantidad de agua embotellada que puede comprar, que es solo los sábados. Hay chicas que que se infectaron con bacterias. Ella tiene miedo hasta para lavarse los dientes. Las pocas veces que se bañó le salieron ronchas en la piel”, relató la hermana de Pavlovsky, que además es coach ontológica y estaba estudiando la carrera de nutrición en Aspen.

Hay compañeras de detención de Pavlovsky que están con graves problemas de salud porque no tienen plata para que comprar comida o agua embotellada, y se tienen que lavar los dientes y bañar con el agua de cloaca, relató la joven a su familia.
“Le pregunté: ‘¿Te podés bañar?’. Y me respondió: ‘No, mamá. Hay mujeres al lado mío que están llenas de erupciones en la piel. Yo ahora creo que tengo una bacteria en la cara y en el pelo. Estoy asustada, mamá’“, le dijo la joven a su madre en una de las comunicaciones.
En el centro turístico del estado de Colorado, uno de los destinos más famosos de Estados Unidos para practicar deportes de nieve, la joven argentina vive con su novio norteamericano, Cody Kosinski, con quienes estaba en planes de casamiento.

Kosinski se trasladó en las últimas horas a Texas para seguir de cerca del caso, y mantuvo un encuentro con la nueva abogada de Pavlovsky que la representará en la audiencia del próximo martes. La familia de la joven argentina busca que rápidamente sea trasladada a un centro de detención con mejores condiciones.
“Una noche la despertaron a las 3 de la mañana, junto al resto de las detenidas de varios países latinoamericanos, y las encerraron en un cuarto con temperaturas bajo cero durante horas. Y me dijo: ‘Mamá, nunca tuve tanto frío en mi vida’”, contó Acuña.
Pavlovsky no confía en la comida que le dan los agentes, así que también la compra en la tienda del centro. “Siente que está vencida o en mal estado. Trata de comprarse latas de atún, de arvejas, comida envasada. Bajó muchísimo de peso. Ella está aguantando todo esto, es un calvario”, relató su Álvarez Urquiza (Tina tiene además otros dos hermanos varones).
Kosinski había relatado a un medio local de Aspen que “hay duchas comunitarias con cámaras”, que los guardias “vigilan en todo momento y en todas partes”, y que los inodoros están a la vista de todos. “No hay privacidad y la situación resulta humillante”, señaló.
El Centro de Procesamiento de Laredo, operado por CoreCivic bajo contrato con ICE, ha sido denunciado por distintas organizaciones ante las acusaciones por las condiciones extremas de detención, deficiencias en la atención médica y restricciones en el acceso a agua y alimentos adecuados.
A Tina la trasladaron allí desde el Centro de Transición de Broward, en Pompano Beach, el sábado 15, dos días antes de que tuviera una audiencia judicial en Florida, el estado en el que había sido detenida.
“La tuvieron más de 36 horas viajando entre ómnibus y aviones, siempre con grilletes en los pies, las manos y la cadera”, cuenta su hermana. “Le llevaban a cuartos a baja temperatura para hacerle registros, ella sin ropa”, agrega.
Respecto a la situación de la joven, un vocero del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), del que depende el ICE, señaló a LA NACION que “Ernestina Pavlovsky Nerone, una inmigrante ilegal argentina, ingresó legalmente a Estados Unidos en 2015, pero infringió las leyes al negarse a salir del país en la fecha requerida”.
“Recibirá el debido proceso y permanecerá bajo custodia de ICE a la espera de la resolución de su proceso de expulsión”, remarcó el vocero del DHS.
Cuando Pavlovsky fue detenida por agentes de ICE en el aeropuerto de Miami en la mañana del 1 de agosto, cuando estaba por tomar un vuelo para regresar a Aspen, le ofrecieron aplicar al proceso de autodeportación, pero la joven prefirió quedarse para dar pelea en la Justicia, resolver su situación legal y quedare a desarrollar su vida en el lugar en el que vive desde hace 13 años.
“Estar detenido es una elección. Instamos a todos los inmigrantes indocumentados a tomar el control de su salida mediante la aplicación CBP Home. Estados Unidos ofrece a los inmigrantes indocumentados 3000 dólares y un vuelo gratuito para que se autoexpulsen ahora. Animamos a toda persona que se encuentre aquí ilegalmente a aprovechar esta oferta y a conservar la posibilidad de regresar a Estados Unidos por la vía legal correcta para vivir el sueño americano. De lo contrario, serán detenidos y expulsados sin posibilidad de regresar”, amplió el vocero del DHS a LA NACION.
Kylie Popejoy y Mariah Lee -dos amigas de Pavlovsky que lanzaron una campaña en la plataforma de crowdfunding GoFundMe que ya recaudó más de 51.000 dólares para solventar su defensa legal, una posible fianza de inmigración y cubrir sus necesidades mientras permanece detenida- señalaron que no tiene antecedentes penales, paga sus impuestos y que “trabajó incansablemente para construir una vida que ama” en el valle de Roaring Fork durante más de 13 años.

La familia de la joven argentina -oriunda de Buenos Aires- agregó que tiene una cuenta de banco, registro de conducir norteamericano, y que tenía un auto a su nombre que estaba por cambiar. Las primeras veces que fue a Aspen lo hacía como instructora de snowboard en las temporadas de invierno, y que tras cada estadía regresaba a la Argentina.
A los 20 años, tras ingresar legalmente con una visa de turista, decidió quedarse en Aspen. No regresó a la Argentina desde entonces. Al tiempo se enamoró y contrajo matrimonio con un ciudadano norteamericano, Aspen Rain Weaver.
Estaban tramitando la residencia permanente (green card) para Pavlovsky, pero su entonces esposo nunca presentó la documentación requerida. Fue la época de la pandemia del coronavirus, que también complicó los trámites.
“Unos años más tarde, ella descubrió que su marido la engañaba y el matrimonio se desmoronó. Quedó destrozada. El trámite de la ciudadanía pasó a un segundo plano mientras ella atravesaba el divorcio. Habían estado casados unos cinco años”, señaló un artículo del Aspen Daily News, que visibilizó el caso.
El momento del arresto
“Manu, descansá. Ya estoy en mi gate esperando para abordar el avión. Los amo”. A las 4 de la mañana del sábado 1 de agosto, Pavlovsky le envió ese mensaje a su hermana, Álvarez Urquiza, cuando estaba por partir de regreso a su casa desde el aeropuerto de Miami, luego de un esperado reencuentro familiar que se había hecho esperar por años. Habían compartido casi un mes juntos, un viaje similar al que habían hecho cuatro años antes.
Minutos después de aquel mensaje por la madrugada, Pavlosky fue detenida por agentes vestidos de civil del ICE, que detectaron una situación migratoria irregular.
“Nosotros viajábamos de regreso a la Argentina ese sábado por la noche. Cuando me levanté a las 9 de tenía otro mensaje de Tina que decía ‘Manu, no te asustes, pero me están llevando detenida de ICE. Apenas pueda te llamo’”, relató Álvarez Urquiza, que estaba junto a su pareja y sus tres hijos.

“A partir de ahí fue una incomunicación de 48 horas desesperantes. Completamente desesperantes, porque sabíamos que estaba detenida en algún lugar, no sabíamos dónde”, agregó.
Pavlovsky -que también trabajó en Estados Unidos como moza, paisajista y entrenadora de boxeo- pudo reunirse con un abogado el 9 de agosto, quien dos días después presentó la solicitud de libertad bajo fianza.
La audiencia para fijarla estaba programada para el viernes de la semana pasada, pero un juez se la denegó tras determinar que existía riesgo de fuga y que ella no contaba con suficientes vínculos en Estados Unidos. “Una locura, ella ha desarrollado su vida en Aspen y lo que quiere es quedarse allí”, dijo su hermana.
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