
suicidio
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Un hombre de 44 años mató a ocho familiares —entre ellos cuatro menores de edad—, prendió fuego su casa y posteriormente se quitó la vida en la ciudad norteamericana de Billings, Montana.
El atacante fue identificado como Alan Smith, de 44 años. De acuerdo con el relato de Brad Ireland, el exesposo de una de las víctimas a The Associated Press (AP), Smith regresó a la casa de sus padres apenas semanas después de que le pidieran que abandonara la vivienda y abrió fuego contra los presentes durante una cena familiar.
La policía acudió al lugar el domingo por la noche tras recibir reportes de un incidente. Según reconstrucciones preliminares, los efectivos escucharon disparos provenientes de la parte trasera de la casa poco antes de que la casa quedará envuelta en llamas.

De acuerdo con el relato de Ireland, Alan Smith había vivido durante años con sus padres antes de que le solicitaran que se mudara algunas semanas atrás. El domingo regresó de manera inesperada, coincidiendo con una cena familiar que se realizaba regularmente en la vivienda.
Smith irrumpió en la casa y disparó contra su abuela, sus padres, su hermana y cuatro niños. Luego prendió fuego a la casa e intentó escapar antes de darse muerte. Según las autoridades, el sospechoso sufrió una herida de bala autoinfligida y posteriormente falleció.

Entre las víctimas se encontraban Megan Ghekiere, exesposa de Ireland, y los dos hijos que ambos tuvieron en común: Owen Ireland, de 13 años, y Chloe Ireland, de 7. También murieron los dos hijos del actual matrimonio de Ghekiere, Landon Ghekiere, de 15 años, y Charlotte Ghekiere, de 12.
Tras la tragedia, se supo que Alan Smith había asistido a la Eastern Washington University. No había logrado conseguir empleo y tampoco registraba antecedentes penales.
“Había muchas señales de alerta y mucha gente habló”, afirmó Ireland. “Nadie escuchó”, recriminó. El familiar describió a Smith como un “ermitaño” que pasaba gran parte del tiempo solo en su habitación utilizando una computadora.
“Nadie sabía qué hacía ahí las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, expresó.

Jennifer Mercer, vecina y amiga de la familia, organizó una campaña de recaudación de fondos para afrontar los gastos funerarios y otros costos derivados de la tragedia. Autorizada por la familia para brindar información, aseguró que uno de los actos más destacados durante el ataque fue protagonizado por Charlotte Ghekiere, de 12 años.
“Lo único que sí sabemos que ella fue la heroína”, afirmó Mercer. “Charlotte llamó al 911 e intentó salvar a su familia. Y eso es algo que la familia sí quiere que se sepa”.
Mercer describió a los fallecidos como una familia muy cercana. “Muy cariñosa y unida”, señaló. También destacó que los niños mantenían una excelente relación entre ellos y que los adultos habían logrado conservar vínculos cordiales incluso después de un divorcio.
Según la mujer, las víctimas representaban cuatro generaciones distintas, desde una bisabuela de más de 90 años hasta una niña en edad escolar.
Con información de Associated Press




