Una canción folk de 1971 se convierte en el himno no oficial de EE.UU. en el Mundial
"Take Me Home, Country Roads" de John Denver, una canción folk de 1971, se convirtió en el himno no oficial de EE.UU. en el Mundial, entonado por decenas de 10.000 personas al final...

"Take Me Home, Country Roads" de John Denver, una canción folk de 1971, se convirtió en el himno no oficial de EE.UU. en el Mundial, entonado por decenas de miles de personas al final de los partidos de esta selección anfitriona.
Mientras los festejos por los 250 años de EE.UU. organizados por el presidente Donald Trump atraen a multitudes partidistas, los estadios del Mundial se llenan de aficionados unidos por una canción asociada a un país menos polarizado.
"Todos pueden cantarla en armonía", comentó Drew Bastinelli, que viajó desde Oregón para asistir a las celebraciones del 4 de julio en Washington.
Para Doug Hartmann, profesor de sociología en la Universidad de Minnesota, el atractivo radica en la manera en que evoca "una época más amable y más sencilla, con menos conflicto y división".
La Federación de Fútbol de EE.UU. había incluido el tema en una lista de canciones propuesta a la FIFA para emitir después de los partidos. También figuraban "Livin' on a Prayer" de Bon Jovi y "Sweet Caroline" de Neil Diamond.
"Buscábamos canciones que fueran representativas de artistas estadounidenses y que también sirvieran para que la multitud cantara a coro", dijo el portavoz de la selección de EE.UU., Michael Kammarman.
La ejecutiva del Mundial 2026 Amy Hopfinger eligió finalmente la canción de Denver para cerrar la victoria estadounidense por 2-0 sobre Australia el 19 de junio. Apenas sonaron las primeras notas, el canto del público, de 66.925 espectadores, acalló los altavoces.
La escena se repitió tras el triunfo ante Bosnia y Herzegovina el 1 de julio, que clasificó a EE.UU. para los octavos de final. Ese partido registró una audiencia récord de 33,5 millones de televidentes en el país.
"Soy argentino al 200%", pero "cuando esa canción empieza a sonar en el estadio, es imposible no cantarla", afirmó el DT de la selección estadounidense, Mauricio Pochettino.
- "Simbólicamente importante" -
Esa reacción se llama "efervescencia colectiva", explicó Jeffrey Montez de Oca, profesor de sociología en la Universidad de Colorado en Colorado Springs.
"Cuando uno canta en un estadio con miles de otras personas, se siente parte de algo más grande", dijo. "Es similar a una experiencia religiosa".
La selección de fútbol estadounidense representa el abanico de la inmigración en ese país.
"La diversidad del equipo, y la fuerza que esta diversidad genera, es simbólicamente importante en medio de un momento de fuerte reacción política en EE.UU. en torno a derechos y libertades básicos", señaló Jules Boykoff, profesor de ciencias políticas en la Pacific University.
El clásico de John Denver ya trascendió los partidos de la selección estadounidense. Los organizadores la utilizan durante el torneo incluso cuando el equipo anfitrión no está en la cancha.
Para muchos aficionados, se ganó un lugar en la cultura futbolística del país.
"A todo el mundo le encanta esa canción", dijo Andy Byford, un inglés en St. Petersburg, Florida, que la cantó después del partido Inglaterra-Ghana.
Corearla es "una experiencia clásica estadounidense", aseguró.



