Washington extiende el control de redes sociales a los solicitantes de visado
EE.UU. indicó el jueves que ampliará el control de las redes sociales de los ciudadanos extranjeros solicitantes de visados, incluidos los periodistas extranjeros, en el marco del endurecimiento de la política migratoria

EE.UU. indicó el jueves que ampliará el control de las redes sociales de los ciudadanos extranjeros solicitantes de visados, incluidos los periodistas extranjeros, en el marco del endurecimiento de la política migratoria por parte del presidente Donald Trump
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, compartió en X un artículo del medio Daily Signal en el que se señala que el Departamento de Estado amplió el control de las redes sociales a otros tipos de visados para extranjeros
"El control de los perfiles en línea tiene como objetivo permitir a los solicitantes demostrar que cumplen los requisitos para obtener un visado en virtud de la legislación estadounidense y garantizar que ninguna persona represente un riesgo para la seguridad de EE.UU.", declaró por su parte en un correo electrónico a la AFP un portavoz del Departamento de Estado
Esto ya se aplica a numerosos tipos de visados para entrar en EE.UU., entre ellos los de estudiantes extranjeros o participantes en intercambios culturales, que deben modificar la configuración de sus perfiles para hacerlos públicos
A partir de ahora también se aplicará a los periodistas extranjeros y a ciertos ciudadanos de México y Canadá
Esta política es criticada por ONG que invocan la protección de la vida privada
El presidente estadounidense ha hecho de la lucha contra la inmigración clandestina una prioridad, expulsando masivamente a inmigrantes en situación irregular, pero también ha restringido de forma considerable, a veces de manera draconiana, la entrada legal de ciudadanos extranjeros
"Tener un visado es un privilegio y no un derecho", repite el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio
Por otra parte, según nuevas normas que deben entrar en vigor próximamente salvo que el Congreso las bloquee, los periodistas extranjeros estarán limitados a estancias de 240 días, es decir, aproximadamente ocho meses, en territorio estadounidense, aunque podrán solicitar renovaciones por períodos idénticos



