
A tono con la diversión
Un cotillón original pone el necesario toque informal que hará que hasta los más tímidos se incorporen al jolgorio. A continuación, algunas claves para una elección perfecta
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Máscaras, serpentinas y globos multicolores, sumados a los tradicionales pitos y matracas, colaboran con el bullicio imprescindible en todo festejo. Por supuesto, no deben faltar los detalles que decoran y dan vida al salón: de su feliz combinación resultará una noche inolvidable. En cuanto a los recuerdos, cada invitado se llevará un original obsequio a casa.
De ocasión
Algunas fechas influyen en el tono general del cotillón. A modo de ejemplo: cercanos a Halloween, se imponen las calabazas, murciélagos y todo tipo de referencias a brujas y monstruos, con el atildado conde Drácula incluido.
Pero, más allá del calendario, la fiesta no puede carecer de globos perlados en todos los colores (bronce, azul, verde, gris, rosa). También se encuentran originales maracas con forma de panchos, hamburguesas, bananas, paquetes de papas fritas, alfajores y chicles. Y, para que la diversión sea completa, se incorporan serpentinas; nieve en aerosol; caretas; pelucas; corazas de guerrero; piñatas perladas o similares a pelotas de fútbol; gorros de goma espuma con forma de sandía, loro, elefante, zanahoria o conejo; lluvia de PVC apta para formar cortinados; y máscaras de látex con la cara de personalidades de la escena política nacional: Chacho Alvarez, De la Rúa, Duhalde, Ortega, Alfonsín o Fernández Meijide.
El toque final
La ambientación de la casa o el salón cumple un importante papel en el clima que reinará durante el festejo. Un recurso interesante son los hielos escultóricos. Realizados por encargo y tallados a mano, varían en motivo, tamaño y cantidad de acuerdo con el tipo de evento o la voluntad del anfitrión. Este último determina también en qué momento harán su aparición las esculturas, que pueden alcanzar hasta 0,80 m. de alto y 1,50 de ancho. Suelen irrumpir durante la recepción o el brindis y, según el tamaño, llegan a tardar hasta 8 horas en derretirse.
Se las utiliza para decorar mesas o algún sitio del salón. Sus formas imitan desde una gran ensaladera tallada o un copón hasta un balde de champagne, un delfín o cualquier otra figura deseada.
En menores dimensiones, existen objetos que se colocan en la mesa, a razón de uno por invitado, para luego ser llevados como recuerdo. Una opción es colocar sobre el plato cubrevelas de papel (en verde, fucsia, azul o violeta) de 12 cm de alto, con estrellitas que se ven a trasluz. Otros motivos son los aros armados con flores naturales disecadas plateadas y azules, servilleteros o ganchos para sostener tarjetas (si se trata de un casamiento, pueden incluir los nombres de los novios), macetitas de vidrio o terracota con musgo y una flor o rositas en su interior, sosteniendo la tarjeta de sitio, y cintas dobles con confites o flores de lavanda.
Las propuestas
- Por $ 24,60 en efectivo, Firk ofrece 50 sombreros, 50 maracas flúo, 50 antifaces, 10 serpentinas, 100 silbatos, 24 matracas y 24 porras de papel. Fuera de ese presupuesto, las compras que superan los $ 30 son consideradas mayoristas y gozan de alrededor de un 30% de descuento.
- Fabricantes ellos, los responsables de Cotillón K&E realizan artículos por pedido. Además, hacen un regalo al homenajeado de la fiesta, que puede ser un sombrero o un antifaz con plumas. Sobre la compra de un carnaval carioca de $ 100, prometen un descuento que oscila entre el 10 y el 15 por ciento. Un presupuesto armado por $ 1 incluye un collar, una porra, una maraca, una matraca, un antifaz y un rollo de serpentina.
- En Cotillón Lavalle Mágica, por $ 7,90 pueden adquirirse 100 maracas. El carnaval carioca está en oferta: por $ 26 incluye 50 gorros, 50 antifaces, 30 collares, 52 maracas, 24 matracas, 24 porras, 100 silbatos y 25 serpentinas (se calcula que alcanza para alrededor de 100 personas).
- Marfilex provee de 24 maracas flúo, 12 en forma de choclo, 12 de banana, 24 de formato clásico, 12 porras de papel crêpe, 12 de plástico, 36 silbatos multicolores, 24 con flecos metalizados, 12 cornetas flúo, 24 cornetines, 45 sombreros, 12 vinchas, 20 antifaces plásticos, 12 metalizados, 12 anteojos con nariz y bigote, 30 collares hawaianos, y 15 serpentinas de papel, por 39,50 pesos.
- Para el fin del milenio, Suiti Express tiene su propio paquete. Por $ 166 es posible adquirir 10 maracas metalizadas, 3 porras, 10 cornetas grandes, 20 maraquitas con porra, 30 metalizadas, 10 galeras con pelo metalizado, 10 con brillantina, 3 collares flúo, 40 antifaces (flúo y metalizados), 2 collares, 25 boquitas con sirena, 36 asustasuegras metalizados, un silbato de referí y 10 vinchas que dicen Feliz 2000 . La inscripción de la significativa fecha también se incluye en 10 antifaces flúo, 10 bombines negros con plata, 10 sombreros con cinta y 10 matracas. Opción especial, que fue concebida para alrededor de 130 o 150 invitados.
De cara al próximo siglo
- La llegada de la próxima centuria es otra razón de dicha. Por eso las inscripciones de Bienvenido milenio o Año 2000 ya están en marcha, en forma de cintas, sombreros, maracas y hasta anteojos. Su color es el plateado, que a veces se acompaña con azul. También se encuentran en verde, fucsia y amarillo flúo.
- Para esa noche, las pelucas serán metalizadas y los accesorios tendrán formas futuristas: por ejemplo, unas gigantescas hombreras rectas, siempre plateadas.
- En un plano más decorativo, los árboles de la última Navidad del milenio tendrán bochas plateadas, mariposas cubiertas con brillantina y luces en las que titilará el 2000.
- En cuanto a los hielos escultóricos, una propuesta milenarista puede ser la de una auspiciosa estrella transparente.
- Como recuerdo, los invitados se llevarán velas o pequeñas cajas de papel hechas a mano con la inscripción del nuevo año.
Detalles que no se olvidan
- Las esculturas en hielo de Hielos Escultóricos se entregan en una caja especial de alta densidad y, si no se llegaron a descongelar, se pueden guardar en el freezer hasta otra ocasión. Su valor oscila entre $ 100 y 180, según el tamaño y el motivo elegidos.
- Para colocar encima de cada plato, Dúo Del Plata ofrece velas de todos los colores, con la inscripción del 2000. El costo se extiende desde 1,05 hasta 2,05 pesos.
- El Molino del Manzano propone cajas de papel hechas a mano y cubrevelas del mismo material con estrellitas que se asoman a trasluz, desde $2. Para novias, servilleteros de papel con el nombre de la pareja recortado, $ 1, y pantallitas de papel con un soporte que desciende a medida que la vela se consume, desde $ 6 la pantalla y 8 el soporte. También se los pu ede alquilar.
- En TLC (Teresa Casale) se encuentran aros de flores naturales disecadas importadas de Holanda, servilleteros o ganchos para las tarjetas de sitio hechos sobre la base de frutos, cortezas de árbol, flores y hiedra, además de macetitas de vidrio o terracota con musgo y una flor en el centro. Para novias, servilleteros, macetitas de terracota con flores de lavanda o rositas para sostener las tarjetas de sitio y cintas dobles con esas flores o confites en su interior, desde $ 4 cada artículo.






