
Acolchados para arropar sueños
Nada como la calidez y suavidad de un cobertor a la hora de garantizar un dormir reposado. Por esta razón, le mostramos las propuestas que ofrece el mercado... antes de que el frío arrecie
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Son abrigados, no se arrugan ni pierden su espesor y, además, ofrecen una extensa gama de diseños y colores: tonos crudos, estampados con cuadros, motivos florales, infantiles, corbateros (ver Glosario ), a rayas, texturas lisas o tramados como el piqué, panamá y jacquard (ver Glosario ). Por lo general son reversibles, es decir, presentan dos diseños, uno a cada lado del acolchado. Asimismo, suelen venir combinados con juegos de sábanas y fundas para el respaldo de la cama, almohadas y almohadones de diversos tamaños. En algunos casos, incluso pueden encargarse cortinas al tono.
Se basan en un relleno de fibras sintéticas o plumas que se recubre con una tela, por lo general de algodón y poliéster. El material del relleno es el responsable de brindar calor. Según sus características, se los clasifica en dos tipos:
- Tradicionales: también conocidos como edredones. Son aquellos en los que no se puede separar el relleno de la tela que lo recubre; ambos forman una unidad.
- Con funda: son las opciones más novedosas. Vienen con una cobertura de tela que se puede cambiar según el gusto personal. Se la suele llamar nórdica , dado que este tipo de modelo se usa mucho en los países europeos(ver La última tendencia ).
La variedad que existe en cuanto al espesor de los rellenos y las texturas de las fundas asegura un acolchado apropiado para cada tipo de clima, según la región donde se resida. Se presentan en tres medidas estándar: de 1,60
- x 2,25
- (1 plaza o twin ), 2,20 x 2,25 (2 plazas o queen ) y 2,60 x 2,30 ( king ).
Si bien en su mayoría se venden ya confeccionados, algunas casas ofrecen la posibilidad de hacerlos por encargo. Así, el cliente puede elegir la combinación de género, relleno, medidas y detalles accesorios (puntillas, volados, terminaciones en redondo) que más le plazcan.
Por otra parte, todos los modelos tienen una resistencia óptima: se les calcula entre 6 y hasta 15 años de durabilidad. A la hora de pensar en los costos, hay que considerar que van de los 30 a los 600 pesos. La variación en los precios depende, fundamentalmente, de la calidad del relleno, los géneros, las medidas y el grado de novedad que presenta cada línea.
Parte por parte
Los rellenos: pueden ser de fibra sintética o de pluma. En el primer caso, el elemento más utilizado es la guata (ver Glosario ). Según el espesor deseado pueden utilizarse dos o tres planchas de este material, que se recubren a ambos lados con dos lienzos de tela cosidos entre sí.
En cuanto al relleno de plumas, existen las siguientes variantes:
- Duvet: compuesto por plumas de cuello de ganso. Son muy pequeñas, livianas y suaves. Se distinguen de las otras en que no presentan ningún tipo de cartílago (raquis y cálamo). Son muy eficaces cuando se trata de combatir el frío, po rque mantienen estable la temperatura del cuerpo.
- Mitad pluma: el relleno se compone de un 50% de duvet. El resto se completa con plumas de otras partes del cuerpo del ganso.
- Pluma: todas las plumas poseen cartílago. No hay ninguna que pertenezca a la zona del cuello del ave.
Las telas: los géneros más utilizados son los que combinan algodón con poliéster. En sus versiones más resistentes tienen un tramado muy cerrado (entre 180 y 200 pasadas de hilo), que se denomina percal. También se utilizan lonetas y telas rústicas (ver Glosario ).
Consejos útiles
- La limpieza: se los puede lavar a mano, todas las veces que se quiera, en una bañera o pileta grande. Por su tamaño es bastante improbable que entren cómodamente en un lavarropas. Lo más recomendable es utilizar un jabón neutro, sin aclarantes ni lavandina, y agua fría. En caso de enviarlos a un lavadero, hay que solicitar que no se emplee agua caliente (puede dañar al relleno) y que la secadora trabaje con temperatura tibia. La regla de oro: evitar el calor.
- El secado: es muy importante que se realice correctamente, para que el acolchado no tome olor ni se deteriore. Se puede realizar al aire libre o en una secadora. En este último caso, si se trata de un edredón de plumas, se recomienda introducir también una zapatilla, para que golpee el relleno y facilite la salida de la humedad.
Accesorios
- Fundas: a partir de los $ 30 las twin y desde 50 hasta 130 las queen (Arredo).
- Rellenos: de guata, twin , $ 12; queen , 15. Duvet, king , 300 (Arredo).
Glosario
- Algodón: hilado o tejido proveniente de la planta de algodón.
- Diseño corbatero: se llama así porque tienen motivos muy pequeños, al estilo de las corbatas.
- Friselisa: tela sintética, muy liviana y delgada.
- Guata: material sintético; viene en planchas y tiene el aspecto de una espuma plástica.
- Jacquard: en lugar del estampado, se realiza un tramado con figuras de toda clase y colores sobre la misma tela.
- Panamá: tramado en el que se nota la fibra del tejido.
- Piqué: tela de algodón con diversos tipos de labor; por lo general, tiene un tramado que presenta pequeños bastones.
- Poliéster: material sintético que se obtiene por condensación de poliácidos y polialcoholes. Se usa en la fabricación de pinturas, fibras textiles, películas, etcétera.
- Telas rústicas: combinan lino y poliéster; tienen aspecto opaco, sin brillo.
Modelos y precios
- Wamsuta, modelo Rebecca: con funda de algodón y poliéster, en forma de patches (recuadros de tela cosidos entre sí), relleno con fibra sintética; $ 180, twin; 280, queen (Home Collection).
- Wamsuta, modelo Bayport: con funda de jean azul, verde o beige, relleno de fibra sintética; $ 145, twin; 220, queen (Home Collection).
- Wamsuta, modelo Gringham : con funda de cuadrillé, relleno de fibra sintética; $ 130, twin (Home Collection).
- Modelo Block: funda de algodón, en beige, azul o verde; $ 120, twin; 160, queen; 180 king (Home Collection).
- Modelo Tartán: con funda escocesa o a rombos, relleno de fibra; $ 90, twin; 140, queen; 150, king. Hay versiones en duvet: 290, twin; 390, queen; 450, king (Home Collection).
- Modelo especial: tradicional, tela de poliéster y algodón, estampados en flores, escocés o corbatero, doble relleno de guata; $ 44, twin; 50, queen (Super Blanco).
- Modelo percal: tradicional, tela de percal, doble relleno de guata; $ 82, twin; 103, queen (Super Blanco).
- Tradicional: con tela de algodón blanco, relleno de duvet; $ 570, queen; 685, king (Casa Palacios).
- Tradicional: con tela de algodón blanco, relleno de media pluma; $ 245, twin; 310, queen; 350, king (Casa Palacios).
- Tradicional: con tela de algodón y poliéster o percal, relleno de guata; $ 89, twin; 120, queen (Casa Palacios).
- Modelo clásico: tradicional con tela de algodón y poliéster, triple relleno de guata; $ 29,90, twin; 59, queen (La Violeta).
La última tendencia
- Las fundas se realizan en pana, corderoy, algodón, jacquard, poliéster, gabardina o telas rústicas. Vienen con cierres a ambos lados, que permiten cambiarlas fácilmente. También las hay con broches, botones o cintas. Por lo general se las vende con un relleno sintético o de plumas, recubierto por una entretela de friselisa (ver Glosario). En el verano, el relleno se guarda (traen unas bolsas especialmente destinadas para eso) y la funda se utiliza como cubrecama. Hay versiones en algodón o poliéster que hasta se emplean a modo de sábanas. Como las fundas pueden comprarse independientemente, pueden tenerse cuantas se desee, con motivos diferentes, y alternarlas, con el mismo relleno. También pueden recubrir acolchados tradicionales, como una manera de protegerlos mejor o simplemente variar su aspecto.






