
Alcaparras
Son el botón floral del alcaparro. En las góndolas se consiguen maceradas en vinagre, curadas en salmuera o conservadas en vino. Más allá de su descripción botánica, pueden crecer en campos o germinar junto a un viejo muro, a veces en ruinas; hasta allí llegará la mano del hombre para recogerlas con cuidado. Los tiempos modernos las están llamando a convertirse en una alternativa para desarrollar pequeños emprendimientos, siempre en terrenos aptos para su cultivo. Son de fuerte demanda en el exterior y un amplio mercado latinoamericano espera por estos capullos de histórica importación.
Van bien en ensaladas, salsas de tomate, pastas, verduras y en el infaltable vitello tonnato, de la cocina italiana. Su comercialización se expande a otros nichos (farmacia, cosmetología),que la cocina defiende como alimento por su sabor, aspecto y nutrición.
Las flores, de color rosa y blanco, son de vida muy corta. Se abren en las primeras horas de la mañana y se marchitan cerca del mediodía. Prolongan su vida comestible en una salmuera que las conserva durante 2 largos meses para seguir, desde allí, el camino elegido.
Una vez abiertos los envases, mantenerlos en sus líquidos o pasarlos a botellas con vinagre o aceite. En comidas sencillas o de alta gastronomía, cuando se recomiendan son insustituibles.







