
Así es “Medusa”, la única rotonda submarina del mundo sumergida a 72 metros en el Atlántico
Esta megaobra de la ingeniería resolvió una problemática de aislamiento entre los habitantes de las Islas Feroe; ahora estos túneles se volvieron un atractivo turístico sin igual
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El túnel de Eysturoy, conocido localmente como Eysturoyartunnilin, es una red de caminos submarinos que recorren 11,24 kilómetros y conectan a las dos islas más grandes del archipiélago que conforman las Islas Feroe, al norte de Escocia y que pertenecen al reino de Dinamarca. Esta construcción se convirtió en la más profunda del planeta y cuenta con una rotonda famosa por su intervención artística: Medusa.
La historia de esta maravilla de la ingeniería nórdica se inauguró en 2020 con la actualización, renovación y expansión de la red de túneles. El motivo principal de edificar un pasaje submarino se dio porque en ciertas estaciones del año el mar impide la conectividad por barco y las inclemencias del tiempo hacen inseguros los vuelos en avión.

Con el propósito de unir a las islas durante todo el año, se construyó un túnel que une la capital de las Feroe, Tórshavn, con Eysturoy. De allí que nació Eysturoyartunnilin con una rotonda a la que bautizaron Medusa y que se ubica a 70 metros bajo el lecho marino. Así se redujo el tiempo de viaje de una hora a 15 minutos y permitió acercar a la comunidad.
La construcción de este camino en su totalidad demandó cuatro años y se volvió un atractivo turístico, además del paisaje extremo. Su diseño y visual fue pensado como un espacio monumental de montaña con una instalación artística del feroés Tróndur Patursson.
De acuerdo al sitio oficial Visit Faroe Islands, en el centro de esta rotonda se alza un gigantesco pilar central de roca natural, vestigio de las obras de voladura. Alrededor de este se encuentra una escultura de acero de 80 metros que representa a figuras en tamaño escala que miran fijamente hacia la luz. Son como fieles alrededor de un fuego volcánico.

El túnel completo se encuentra a 189 metros por debajo de la superficie del agua y tiene tres tubos que confluyen en la rotonda colorida. El nombre Medusa se le atribuye a su forma, que permite una conexión con Streymoy y las dos bahías del fiordo de Skálafjørður, en la isla de Eysturoy.
Para resguardar la seguridad de los usuarios, se desarrolló un sistema avanzado de bombeo y kilómetros de tuberías para el tratamiento de aguas pluviales y residuales, que garantiza que el agua de lluvia y la superficial se mantengan alejadas de las instalaciones técnicas y de la calzada.
Esta edificación submarina costó 260 millones de euros y el peaje para cruzarlo cuesta 10 euros por trayecto. Sin la suscripción anual, se puede pagar hasta 24 euros por trayecto. El dinero recaudado se utilizará para financiar la construcción de otros túneles que conecten a todas las islas.

Una experiencia sensorial
Eysturoyartunnil es el segundo túnel vehicular a más profundidad en el mundo. Además del juego de luces que lo identifican, también se puede sintonizar la estación de radio FM 97.00, que transmite melodías compuestas por músicos e ingenieros de sonido feroeses para ambientar el recorrido.
Las Islas Feroe
Este archipiélago compuesto por 18 islas pertenece al territorio de ultramar de Dinamarca. Se administra de forma independiente y, gracias a las redes sociales, específicamente de Instagram, se volvieron conocidas en el mundo por sus acantilados, fiordos y pueblos pintorescos frente a las costas del Atlántico norte. En total hay una población de 53.000 habitantes y actualmente cuentan con 20 túneles, tres de ellos submarinos de gran longitud.



