
Basta de ruidos molestos
Por medio de los tratamientos acústicos, el bienestar sonoro llega a la casa
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El departamento es amplio, tiene buena ventilación, una vista espectacular y está ubicado en una zona bien comunicada con el resto de la ciudad. Todo perfecto, salvo un detalle: cada vez que los vecinos de al lado prenden su televisor, se escucha como si estuvieran dentro de casa.
Es probable que las paredes que dividen las viviendas sean de baja calidad o no brinden la privacidad buscada. El problema es solucionable. Lo primero que hay que hacer es asesorarse con un arquitecto o una empresa especializada. Por lo general, los tratamientos acústicos se realizan en uno o dos días. Con los materiales que existen en la actualidad, se puede trabajar con obra seca: no se lidiará con albañiles, balde y mezcla.
La alternativa: aislar
En un caso como el anterior, será fundamental agregar a la pared el aislamiento que en su momento no se le puso. Se trata de un trabajo correctivo y complementario de las tareas de construcción originales.
El especialista, luego de hacer un relevamiento, enviará al personal encargado de instalar los materiales aislantes. Son elementos de alta densidad, de consistencia compacta y pesados. Entre las variantes que existen, un ejemplo son las barreras de polivinilo de alta densidad. La colocación es sencilla: simplemente, se las atornilla a la pared. Después, se les da una terminación con placas de yeso, entelados u otro revestimiento.
Atrapado y sin salida
No siempre los problemas son de aislamiento. Puede darse el caso de un living de grandes dimensiones, con una decoración despojada, en la línea del minimalismo. Es probable que, si se hace una reunión, las paredes no absorban correctamente los sonidos emitidos.
El tratamiento será similar al anterior, pero se trabajará con materiales absorbentes (porosos y con relieve). Facilitarán la absorción de las ondas sonoras que, al rebotar contra ellos, pierden energía. Se usan placas de espuma de poliéster.
La terminación depende del gusto del cliente. Una opción son los listones de madera, que se colocan dejando ranuras entre uno y otro, para que el ruido pase y quede atrapado en los materiales absorbentes. Otro recurso son los entelados: bastidores de madera que sostienen paneles de género y ocultan el tratamiento acústico.
Lo importante en estos casos es que los elementos destinados a absorber el sonido queden lo más en contacto posible con la fuente de emisión.
Desde el exterior
Un problema frecuente es la invasión de sonidos que viene de la calle: autos, una fábrica, la apertura de un local bailable... ¿qué hacer? La clave está en las ventanas, que es por donde penetran los ruidos. Lo que hay que hacer es adaptarlas para que brinden un eficaz aislamiento acústico. También se trabaja con obra seca. Se reemplazan las hojas originales por versiones con doble vidrio, burletes de goma, herrajes herméticos y marcos acústicos. La característica que distingue a estos últimos es que cuentan con dobles o triples contactos: el sector donde la hoja hace contacto con el marco está diseñado de modo que el ruido, para atravesarlo, debe realizar una suerte de zigzag. El resultado: se reduce la transmisión sonora.
Datos utiles
- Como en casi todas las áreas, en materia de acústica también existen mitos.
Uno es el que asegura que colocando placas de telgopor sobre la pared se puede evitar la invasión de sonidos molestos. Esto es falso. Si bien se trata de un buen aislante térmico, no tiene la suficiente densidad como para aislar acústicamente. Tampoco es lo suficientemente poroso como para actuar como absorbente.
- Los costos: los tratamientos presentan grandes variantes de un caso a otro. El presupuesto final depende de las dimensiones del sector por tratar, el espesor de las paredes, entre otros.
Otra cuestión es la fuente del sonido. Ya sean absorbentes o aislantes, los materiales cambian de acuerdo con la intensidad del sonido: no es lo mismo lidiar con ruidos de la calle que con una batería.
La percepción subjetiva (algunas personas son más sensibles al sonido que otras) y las características constructivas del edificio son factores que también inciden en el producto final. De allí que no se puedan realizar estimaciones de costos en términos generales.
FUENTES CONSULTDAS: arquitecto Alejandro L. Giani, departamento técnico Decibel Sudamericana: 4659-2888. Polinorte SA: Avda. Ugarte 3804; 4762-2709. Cristalería Tapia: Pacheco de Melo 2966; 4804-6883. Imagen Vidrios: 15 de noviembre de 1889 2966; 4804-6883






