
En Vulnicura, un álbum “de divorcio”, vuelve a la fórmula de sus inicios: arreglos de cuerdas entremezclados con ritmos electrónicos
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Por si alguien tenía alguna duda luego de escucharlo, fue la propia Björk la que decidió explicar con meridiana claridad de qué se trata su nuevo disco. Y lo hizo de la manera más "oficial" posible, definiéndolo en su página web como "un álbum sobre un corazón completamente roto". Efectivamente, Vulnicura recorre cronológicamente el desarrollo de la crisis de su relación sentimental con el artista estadounidense Matthew Barney, el padre de su hija Isadora, hoy de 12 años: el período previo a la ruptura en 2013, el aturdimiento posterior, la lenta recuperación.
En una reciente entrevista concedida al sitio Pitchfork, la islandesa confesó que su divorcio fue lo más doloroso que experimentó en su vida hasta el momento y que veía las canciones de Vulnicura como parte del necesario proceso de sanación. Quizás con la necesidad de abordar ese proceso pisando sobre seguro, Björk recurrió para este disco (con un único invitado, otra alma en pena permanente, Antony Hegarty, en "Atom Dance") a los arreglos de cuerdas entremezclados con ritmos electrónicos que fueron marca registrada de sus primeros trabajos. Hay unos cuantos rastros de su obra anterior: la pureza de las melodías vocales de Medúlla (2004), la naturaleza volcánica de los beats de Homogenic (1997), e incluso el revés de la trama, desde el punto de vista lírico, de Vespertine (2001), el álbum que celebraba el nacimiento del amor por Barney.
Decidida a combatir su depresión con su reconocida prepotencia de trabajo, Björk acompañó el lanzamiento de Vulnicura con una imponente exposición en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York que recorre, minuciosamente, los veintidós años transcurridos entre el lanzamiento de su primer disco, Debut (1993), y este último. Ella misma la diseñó de cabo a rabo, apelando al uso intensivo de la tecnología, sumando videoclips, películas, parte de su vestuario más memorable y algunos de los exóticos instrumentos usados en sus discos y sus shows, esos que propiciaron el sonido marciano que la ha distinguido a lo largo de toda su carrera. Además, le sumó a esta exposición una serie de presentaciones muy promocionadas en Nueva York que incluyó shows en el Carnegie Hall y el New York City Center, todos con entradas agotadas.
Para entender cabalmente el alma de Vulnicura basta con escuchar "Black Lake", un lacerante réquiem de diez minutos donde la extraordinaria voz de esta artista, que logró vender nada menos que veinte millones de copias de sus primeros siete discos (no contamos aquí Vulnicura) sin ceder ni un milímetro sus intrigantes búsquedas artísticas, se dobla pero no se quiebra para lanzar un dardo cargado de veneno para su ex: "Estoy aburrida de tus obsesiones apocalípticas", asegura primero, para preguntarse después: "¿Será que te amé demasiado?". La respuesta para esa pregunta punzante está contenida en el mar de lágrimas en el que flota este disco formidable.
<b>Método de supervivencia y soledad</b>
- "Siempre pongo el corazón en mis canciones, pero esa no es la única manera de documentar cómo me siento. A veces recurro a un gran amigo, otras escribo en mi diario y queda solo para mí, y luego están las cosas que cuento en los temas de mis discos. No es algo que pueda controlar y me gusta que sea así".
- "En general, no me siento particularmente orgullosa de mi música, sinceramente. Para mí es un vehículo de supervivencia estar pensando casi todo el tiempo en las canciones que aún no he terminado de escribir más que en las canciones que ya hice. Pongo mucha más energía en el futuro que en el pasado. Raramente escucho mi material antiguo, de hecho".
- "Siempre he trabajado sola en la composición. Cuando voy al estudio tengo un 80% de la canción en la cabeza. Pero con el tiempo he entendido que la comunicación con los otros es muy importante. De niña era muy solitaria. En aquel momento la música significaba estar conmigo y con el universo, el océano, los pájaros... Y aún me resulta muy cómodo estar sola, así que hago grandes esfuerzos para trabajar con los demás".






