
Bob, de mafioso a comediante
Robert De Niro continúa explotando su faceta cómica en La Familia de mi novia, que se estrena el próximo jueves
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Bob es uno de los mejores comediantes de hoy en día", aclara Jay Roach, el joven realizador que se ha convertido en uno de los pilares del género gracias a La familia de mi novia -que se estrena el jueves próximo- y las dos Austin Powers. "Es cierto que la gente no tenía una imagen de De Niro como actor cómico -continúa Roach-, pero después de películas como Nadie es perfecto y Análizame no quedaron dudas."
El humor no le es para nada ajeno. Hace tiempo, Robert De Niro, en sus pocas y contadas palabras a la prensa, confesó que le gustaría hacer alguna comedia: "Sólo de vez en cuando". Pero parece ser que el actor de Taxi driver y Buenos muchachos se encuentra cada vez más cómodo explotando su veta más cómica, o por lo menos así lo demuestra a la hora de elegir papeles como el de Nadie es perfecto ( que le valió una nominación a los American Comedy Awards, los premios máximos a la comedia).
Su última elección en el género fue La familia de mi novia ( Meet the Parents ) al lado de Ben Stiller ( Loco por Mary ), que por cuatro semanas consecutivas dominó la taquilla norteamericana.
Conocer a los futuros suegros no es para nada una tarea fácil y menos lo es para Greg (Stiller), que deberá pedirle la mano de su novia (Teri Polo) nada menos que a Jack (De Niro). Sí, al mismísimo Toro salvaje . Este es el punto de partida de la película a la que Roach encuentra sumamente divertida. "Imaginate que llegas a la casa de tu novia, abres la puerta y te encuentras con Bob".
Para Stiller trabajar al lado de De Niro fue un schock. "Creo que todos los actores reaccionan de la misma manera cuando te hablan de trabajar junto a él. El ambiente recién se relajó cuando Bob empezó a pensar: "No puedo creer que esté trabajando con Stiller", dice Ben en broma.
"Lo que más me gustó del personaje fue su aspecto cambiante -explica De Niro-. Al comienzo no estás seguro de quién es realmente, luego se vuelve un poco excéntrico y, después, descubrimos que es un ex agente de la CIA."
Los que lo conocen bien, saben que Bob es un hombre con muy buen humor, una faceta sólo apta para los más íntimos. Sin embargo, en los últimos años, De Niro permitió delinear una que otra sonrisa frente a las cámaras, o por los menos en alguna que otra fiesta o acto político, como en el cierre de campaña de Al Gore.
Pero su lado más divertido, por lo menos así lo vieron los diarios norteamericanos, fue en la fiesta de cumpleaños de Hillary Clinton. Allí, el buen muchacho se animó a ser el centro de atención con Bill (Clinton), al que le sacudió los cachetes para que pudiera hablar con el acento de los neoyorquinos. A su vez, Clinton con su tonada sureña le retrucó con ¿Me está hablando a mí? , haciendo referencia a la inolvidable escena frente al espejo de Taxi driver. No es la primera vez que De Niro se ríe de sí mismo, ya lo había hecho en Saturday Night Live junto a Joe Pesci, con el que en varios sketches caricaturizaron a los mafiosos y a las películas por las que estuvieron nominados.
El mejor ejemplo de esta autoparodia fue Analízame , la película de Harold Ramis, en la que transformó al típico capomafia en una criatura que llora, que tiene problemas sexuales, que sufre ataques de pánico y que no puede vivir un minuto sin la ayuda de su psicólogo (Billy Crystal). Como Paul Vitti, De Niro se burla de todos los clisés del género de la mafia y de la comedia.
También en La familia de mi novia hay varios guiños a las películas de gangsters.No por nada Jack (De Niro) es un fanático de los gatos que siempre se pasea con un mininino en brazos.
"Dicen que reírse es saludable. Me gusta hacer el bien", concluye De Niro de muy buen humor.
Operación ja ja
Nadie es perfecto (Flawless, 1999). Comedia escrita y dirigida por Joel Schumacher. De Niro encarna a un guardia de seguridad jubilado y de ideas muy conservadoras en lo sexual que, al quedar semiparalítico por un ataque de apoplejia, debe aceptar que parte del programa de rehabilitacuión se lo imparta un vecino que es cantante travesti (Philip Seymour Hoffman).
Analízame (Analyse This, 1998). De Niro da vida a Paul Vitti, un mafioso que necesita hacer terapia en esta comedia de Harold Ramis. Billy Cristal es el psicólogo que intentará ayudarlo. Robert se ríe del mundo del hampa.
Mentiras que matan (Wag the Dog, 1997). Larry Levinson dirigió está sátira sobre el abuso del poder. El presidente de los Estados Unidos se ve envuelto en un escándalo sexual. De Niro es el asesor especializado al que recurren los funcionarios de la prensa de la Casa Blanca. Con Dustin Hoffman, Anne Heche y Woody Harrelson.
Una mujer para dos (Mad Dog and Glory, 1993). John McNaughton dirigió esta historia que mezcla el humor y la melancolía en el mundo del crimen. Wayne (De Niro) es un tímido policía que salva la vida de Frank (Bill Murray), un peligroso mafioso. Como agradecimiento, Frank le envía a una bella mujer, Gloru (Uma Thruman), para complacerlo durante una semana.
La amante del jefe o La amante (Mistress, 1992). Esta comedia de Barry Primus es difícil de conseguir en video. De vez en cuando la pasan por la tele. Martin Landau, Danny Aiello y Ernest Borgnine acompañan a De Niro en este film que se mete en el universo de la producción cinematográfica.
No somos ángeles (We`re No Angels, 1989). Neil Jordan, el director de El juego de las lágrimas, dirigió la remake del clásico de 1955 de Michel Curtiz, que protagonizaron Humphrey Bogart y Aldo Ray. En la nueva versión, los papeles de los prófugos quedaron en manos de De Niro y Sean Penn.
El rey de la comedia (The King of Comedy, 1983). Rupert Pupkin (De Niro) sueña con ser un comediante exitoso y famoso. Para lograr su objetivo no tiene mejor idea que aparecer en el talk show de Jerry Langford (Jerry Lewis), uno de sus ídolos de la comedia, al que luego secuestrará para ocupar su lugar. La dirección es de Martin Scorsese. Un film imperdible.





