
Brad Pitt: un cuarentón con glamour
Desde aquella breve aparición en el film Thelma y Louise, en 1991, su carrera no se detuvo. Catapultado a la fama como sex symbol, ha sabido, sin embargo, cotizarse como actor. Hoy, a punto de cumplir 41 años, dice que prefiere la sabiduría a la juventud y sueña con ser padre
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El sol reluce como pocas veces en una primaveral Nueva York, adornada con el verde Central Park, que le da la bienvenida a Brad Pitt en el Essex House Hotel. El tipo ya no tiene el pelo largo que lució para hacer el personaje de Aquiles, en la reciente y exitosísima película Troya, pero conserva los músculos que asoman por las mangas cortas, además de muchísimas anécdotas que no piensa ocultar en esta entrevista, en la que también hablará de la fama, de la vida a los 40 y de un importantísimo proyecto que intenta cumplir con su mujer, Jennifer Aniston... en cuanto la bendita naturaleza se lo permita.
–¿La fama fue alguna vez un objetivo en sí mismo?
–En mi caso, no. Nunca tomé la fama como una misión, sino como algo que viene con el trabajo. Es cierto que para algunos actores puede ser así, pero la mayoría de los que yo conozco se preocupa, como yo, por el descubrimiento personal. Esa es la razón por la que hacemos lo que hacemos, tratando de saber más sobre nosotros mismos y sobre la sociedad, además de la diversión y el entretenimiento.
–¿Usted nunca sufrió el efecto de sentirse más importante que los demás, o cierta arrogancia que después quiso cambiar?
–Tal vez sí. Todos sufrimos algún momento de vanidad. Y digo todos por la gente en general, no sólo por los actores. Pero no recuerdo algún momento en particular en el que me haya dado cuenta o haya querido cambiar en ese aspecto. Al contrario, siempre me incliné hacia al otro lado.
El 18 de diciembre, Brad Pitt cumplirá 41 años. Pero ni una sola cana asoma en su rubia cabellera. Con el verdadero nombre de William Bradley Pitt, nació en Shawnee, Oklahoma, pero se crió en la alejada ciudad de Springfield (Missouri), donde su padre, Bill, trabajaba como encargado de una compañía de camiones.
En un principio había pensado en el periodismo como una forma de vida. Brad estudió esa carrera en la Universidad de Missouri, pero no llegó a graduarse porque prefirió mudarse a Los Angeles para estudiar publicidad y diseño gráfico, aunque cambió por las clases de actuación con Roy London. Y mientras sobrevivía trabajando como chofer de limusina o disfrazándose de pollo humano para la empresa de comidas rápidas El Pollo Loco, consiguió los primeros trabajos en televisión, en las series Glory Days (Fox) y The Image, de HBO. En 1988 se presentó para la película Heathers, pero el papel terminaron dándoselo a Christian Slater. Durante aquel verano, por 1500 dólares semanales protagonizó en Yugoslavia su primera película, The Dark Side Of The Sun, pero ésta nunca llegó a estrenarse comercialmente porque se perdió durante la guerra civil (aunque después de hacerse famoso, el productor Angelo Arandjelovic consiguió terminar la edición y ahora el film puede conseguirse en DVD). Finalmente, la suerte llegó en 1991, cuando William Baldwin prefirió filmar Backdraft y rechazó el personaje que terminó consiguiendo Brad Pitt, junto a Geena Davis (romance de ficción y de la vida real) en el clásico Thelma & Louise.
Hoy, es él quien se da el lujo de seleccionar sus trabajos. Para citar algunos ejemplos, rechazó uno de los roles como astronauta en Apollo XIII y el personaje de Neo en The Matrix. Pero cuando le ofrecieron protagonizar la película Troya no tardó un solo instante en decidirse.
–A los 40, ¿cómo fue realizar un cambio físico para interpretar a Aquiles?
–Es parte de mi trabajo como actor. Hay que cambiar todo aquello que necesite el personaje, y esta película necesitaba un cambio físico. No sólo visual, sino también en la interpretación, con tantas luchas debajo del calor del sol. Tenía que estar en forma. Y fue divertido. Quería llegar hasta el extremo, porque ya cumplí 40 años y en cualquier momento me viene la crisis de la mediana edad... Quería ver hasta dónde llegaba, y tuve tiempo para hacerlo. Es increíble cómo reacciona el cuerpo con sólo buscar el desarrollo en cierta área. Impresionante.
–¿Qué hay sobre los rumores de haber tenido que contratar un doble para los planos de sus piernas, que se veían demasiado delgadas?
–Escuché ese rumor. ¿Pero viste alguna toma en primer plano de mis piernas? Para nada. Hacía tiempo que venía esperando una película así. Fue como ofrecerme el mejor banquete que puedan brindarme en bandeja, no sólo por lo físico, también por la importancia de semejante historia en la literatura, con toda la investigación que hicieron. Sabía que teníamos que hacerla bien.
El y las mujeres
Considerado uno de los galanes más sensuales de Hollywood, Brad Pitt siempre se resistió a que lo tildaran de playboy y, en general, mantuvo relaciones estables. Cuando en sus comienzos filmó Cutting Glass salía con una actriz llamada Jill Schoelen. Después tuvo un corto romance con Geena Davis, durante la filmación de Thelma & Louise, y enseguida se puso de novio con Juliette Lewis, cuando juntos filmaron la película de la cadena NBC Too Young To Die. En otra película, Seven, pecados capitales, Brad se enamoró de Gwyneth Paltrow. Todo parecía perfecto cuando se comprometieron, en 1996, aunque en junio del año siguiente terminaron separándose. Fue por intermedio del manager que conoció después a Jennifer Aniston (con quien recientemente fundó la productora Plan B Series), el gran amor, que finalmente selló con una boda millonaria el 29 de julio de 2000.
–¿Cómo conservan la armonía en el matrimonio en medio de tanta exposición pública?
–Nuestra receta es ponerlo € todo sobre la mesa. Te da una libertad increíble, de verdad. Y después afrontamos lo que haya que afrontar. Es por eso que nos convertimos en mejores amigos. Fue como un experimento que intentamos y debo decir que sirvió.
–¿Cuesta afrontar la lluvia de chismes?
–Siempre hubo chismes y siempre los habrá. Y surgen con cada nueva película. Nos convierten en una superpareja o nos quieren separar. Con Jennifer (Aniston) descubrimos que hay que vivir sin meternos en ese tipo de pelea, porque si no me la pasaría en los tribunales.
–Antes bromeó sobre la crisis de la mediana edad. ¿Sufre el paso del tiempo?
–No lo viví tan duro como suena. Para mí, cumplir 40 es un honor, de verdad. ¿No tocamos este tema antes? ¿Ves? Debo estar envejeciendo... (ríe). Mi idea ahora es que ya no tengo más excusas. Soy plenamente responsable de mi vida; de mis errores y de mis éxitos. Ya no puedo echarles la culpa a mis padres. Y me gusta la sabiduría que también llega con el paso del tiempo, aunque tenga que cambiarla por la juventud. Al menos por ahora, me gusta.
–¿Concibe otro tipo de metas, como convertirse en padre?
–Seguro. Creo que soy el último del grupo, pero me siento preparado para ser padre... y no creo que falte demasiado.
Para saber más
www.imdb.com
www.fan-sites.org/brad-pitt
www.publispain.com/bradpitt
Perfil
Nació en Oklahoma, y se crió en Springfield (Missouri). Hijo de una familia modesta, de padre camionero y mamá maestra, ya desde bebe llamaba la atención por su belleza.
Pitt empezó a estudiar publicidad y diseño gráfico, pero antes de graduarse se dio cuenta de que quería ser actor y dejó sus estudios universitarios. Probó suerte en la TV, pero recién en1991 le llegó el trampolín a la fama con Thelma & Louise, de Ridley Scott, junto a Susan Sarandon y Geena Davis, donde interpretó a un ladrón. Fueron, a qué dudarlo, los 15 minutos mejor aprovechados por Brad Pitt.
Por Fabián Waintal (desde Nueva York)
En alza
(Los sueldos de Brad Pitt)
- Mr. and Mrs. Smith (2004): US$ 20.000.000
- Troya (Troy, 2004): US$ 17.500.000
- La gran estafa (Ocean’s Eleven, 2001): US$ 30.000.000
- Juego de espías (Spy Game, 2001): US$ 17.500.000
- La mexicana (The Mexican, 2001): US$ 10.000.000
- El club de la pelea (Fight Club, 1999): US$ 17.500.000
- ¿Conoces a Joe Black? (Meet Joe Black, 1998): US$ 17.500.000
- Siete años en el Tíbet (Seven Years in Tibet, 1997): US$ 10.000.000
- La sombra del diablo (The Devil´s Own, 1997): US$ 10.000.000
- Los hijos de la calle (Sleepers, 1996): US$ 10.000.000
- Pecados capitales (Seven, 1995): US$ 4.000.000
- Kalifornia (1993): US$ 500.000
- Thelma & Louise (1991): US$ 6000
- Cutting Class (1989): US$ 12.000
- The Dark Side of the Sun (1988): US$ 10.500
De set en set
Varios países europeos sirvieron de escenario para el rodaje de Ocean’s Twelve, la secuela del éxito de taquilla La gran estafa (Ocean’s Eleven). Con dirección de Steven Soderbergh, Pitt, George Clooney, Julia Roberts, Matt Damon y Andy Garcia se reencontraron en esta producción que llegará a los cines norteamericanos en diciembre y en enero de 2005 a la Argentina. A pesar del buen ambiente que el realizador genera durante sus filmaciones, Ocean’s Twelve debió lidiar con el inestable humor de Julia Roberts, que, embarazada de gemelos, sólo trabajaba si el equipo médico la asistía y su avión privado estaba listo para volar a Boston por cualquier emergencia. Las tensiones continuaron cuando los primeros juegos eróticos develaron la falta de "química" entre Pitt y Catherine Zeta-Jones. En la historia ambos viven un desaforado romance, por lo que debieron ensayar una y otra vez sus escenas para plasmar la espontaneidad que el realizador les exigía. Con quien Pitt no tuvo problemas de química fue con Angelina Jolie. De hecho, circularon rumores de romance durante el rodaje de la comedia negra Mr. And Mrs. Smith, que se estrenará en 2005 en Estados Unidos. Por otra parte, Pitt ya confirmó que interpretará al mítico pistolero Jesse James en The Assassination of Jesse James by the Conward Robert Ford, que dirigirá Andrew Dominic.
Fabiana Scherer






