
Carca no apaga la luz
En España se editará su disco anterior, Nena. El músico viaja a la madre patria con canciones nuevas; una en colaboración con su amigo Andrés Calamaro. Y dice que aquí no puede seguir
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Cada expresión de Carca huele a balance. Dos días antes de un viaje definitivo a España, en su cabeza y en sus palabras las sensaciones se entremezclan de tal manera que no sabe si hablar del nuevo disco que se editará aquí, del viejo que saldrá allá, o de por qué se decidió a armar las valijas e irse con el rock Ôn roll a otra parte. O de todo eso y algo más.
"Fue bastante natural el desenvolvimiento de esta situación -señala un Carca auténtico-. La persona que más me influyó para que decidiera ir a España fue mi mujer, revelándome que aquí lo mío jamás iba a ser apreciado de la forma indicada. Parece extraño, pero mi partida es bastante ajena a la situación social que vivimos. Me di cuenta de que tenía que ir a un lugar donde la belleza de mi música fuera apreciada de una manera virgen."
Carca habla, interrumpe para atender el teléfono, pide disculpas, vuelve, trata de recordar qué estaba diciendo y vuelve a disculparse por una nueva llamada. Ante cada regresom una buena nueva: que su disco anterior, Nena , saldrá en tres meses en Miami, que en Barcelona varios sellos independientes ya lo están esperando con los brazos abiertos y que un viejo amigo llamó para despedirse. "Yo no soy arrogante, al contrario, soy hiperinseguro, paranoico, pero estoy seguro de algo muy concreto que soy un músico que le da al rock algo que el rock necesita para mantenerse vivo", dispara y desconcierta el ex Tía Newton e ícono del under porteño de los 90.
Tratando de ocultar cierta bronca y después de ver cómo el esfuerzo de años se desvanecía en minutos (¿les suena familiar?), Carca intenta que ciertos sentimientos negativos no empañen su futuro cercano. Como las ocho canciones de su nuevo álbum (aún sin título), producido por Babasónicos y con dos invitados de lujo, Andrés Calamaro y Juanse. Sin la mezcla final y en un grabador precario, Carca va directo al play. Primero saca el CD que está adentro, que casi siempre es el mismo, un grandes éxitos de T Rex, una de las bandas que más influyeron en su música ("muchos pueden decir que conocen la música de Marc Bolan, pero yo lo entendí"). Suena un rock típico de Carca, mezcla de clasicismo glam con futuro incierto, Vos no tenés un buen look . Después se suceden una nueva crítica al periodismo de rock: Quién lo invitó ; la canción calamaresca que compuso para cantar a dúo con su amigo Andrés, Cursis , y dos baladas alla Babasónicos, Poster y Brindo por el creador del rock and roll . Pero este material será, por ahora, de consumo de cabotaje. Sólo el tema que comparte con el autor de El salmón viaja con él a España. Sabe que allá es una carta de presentación importante.
Cuando habla de rock, Carca lo hace con fines casi sindicales. En boca de otros, sus palabras podrían resultar pedantes y pretenciosas, pero su sinceridad impide que eso suceda. "Tengo claro que en el arte hay que tratar de ser un ícono. Siempre pongo el ejemplo de la paleta de colores. No podríamos omitir ningún color, todos son necesarios y yo, con mi música, tengo que lograr ser uno de esos colores. Como Edelmiro Molinari lo fue, Calamaro, Babasónicos y Juanse lo son, Manal y Vox Dei lo fueron, Spinetta lo sigue siendo."
¿Con qué se va a encontrar Carca allá? Con ningún milagro, está claro. "Te lo resumo: allá puede ser muy difícil, pero acá es imposible. Durante estos años la pasé muy bien, trabajé mucho y el rock me devolvió mucho. No sé si está bien o mal irse. El que la puede soportar y ser feliz, genial; a mí quedarme me imposibilitaría seguir siendo un artista."






