
Catas privadas, íntimas y exclusivas
Se organizan en una casa a pedido del anfitrión para agasajar a amigos y familiares; las marcas también las ofrecen como una manera de fidelizar y promocionar sus productos
1 minuto de lectura'
Hace tres semanas, Paul Caillouel llegó desde Francia para hacer una pasantía. Matthieu Cottard, un amigo también francés, decidió darle la bienvenida con algo especial: una cata de vinos argentinos en el living de su casa de Palermo.
Cualquier ambiente puede convertirse en el escenario ideal para realizar un viaje sensorial en la intimidad del hogar. Privadas, íntimas y exclusivas, las catas a domicilio se imponen como una forma de agasajo diferente. O, también, como una manera original de conocer y adquirir un producto.
Sin dudas, el vino es el que convoca más interesados. El francés Antoine Dumazer encontró en las catas privadas a domicilio la mejor manera de dar a conocer los vinos que comercializa a través de La Cave à Vin ( www.caveavin.com.ar ), una vinoteca virtual con más de 700 etiquetas.
"Las catas a domicilio son una nueva y original manera de conocer vinos -explica Dumazer, director comercial de La Cave à Vin-. Organizamos degustaciones a domicilio para que las personas puedan disfrutar del vino con amigos, de manera lúdica. Nosotros llevamos el vino y las copas. La comida la pone el anfitrión."
El servicio de cata tiene un costo de 500 pesos más el precio del vino que se degustará (hay etiquetas desde $ 25 hasta 2000 pesos). Cada botella rinde hasta diez comensales y para que la cata se realice se necesita un mínimo de cinco personas. El costo puede ser dividido entre los asistentes o lo asume el anfitrión si el evento está pensado como agasajo a sus invitados.
"Se puede elegir qué vinos catar de una selección de etiquetas que tenemos para degustación o proponemos nosotros en base a lo que el cliente quiera", contó Dumazer. Una cata clásica incluye un vino blanco, tres tintos (un syrah, un malbec y un cabernet sauvignon) y un espumoso (así es como debe decirse) para terminar.
Dentro del universo de bebidas alcohólicas, las catas privadas de whisky también están en pleno ascenso en Buenos Aires. Marcas como Chivas Regal y Johnnie Walker se encargan de organizar una degustación a domicilio para sus clientes más selectos. Estas catas no tienen costo y tienen como objetivo la fidelización y promoción.
Según Sebastián Nazabal, b rand ambassador de Pernod Ricard Argentina Cluster, que posee, entre sus marcas Chivas Regal 18 y Chivas Regal Luxury of Time, existe una creciente demanda de catas privadas, que están enfocadas a CEO, directores de empresas, líderes de opinión y artistas.
"Muchos consumidores empiezan a interesarse en nuevas bebidas e incursionan en el mundo de los destilados. Si bien los spirits eran un objeto de consumo de un grupo más exclusivo, hoy en día se está ampliando la demanda y la novedad es que las mujeres también se muestran muy interesadas en descubrir nuevas bebidas."
Johnnie Walker, con su brand ambassador Juan Carlos Boucher, también ofrece catas a domicilio para sus clientes más distinguidos. Quien la solicite debe ajustarse al perfil de la marca. Y piden que asistan veinte amigos del anfitrión para que la cata se realice.
El té no está ajeno a esta tendencia de catar en la intimidad del hogar. Chez Pauline, una distinguida casa de té en Recoleta, brinda el servicio de degustación a domicilio, que es solicitado por mujeres de 30 a 50 años que buscan, en fechas especiales, como cumpleaños o en los días del Amigo o de la Madre, salir del típico té y hacer algo distinto.
"Es una clase donde probamos tres tés: uno puro y dos blends. La cata guiada sirve para que puedan apreciarse las propiedades de cada té", explica Marina Ortelli, gerente de Chez Pauline.
La degustación, de la que participan entre 10 y 15 personas, se marida con pastelería francesa. "La tendencia de probar y catar tiene como objetivo conocer más sobre el producto. Cuanto más se sabe, se disfruta más, se aprecia de otra manera", comentó Ortelli .
El chocolate también es un objeto de deseo para las catas privadas. Vasalissa Chocolatier, una chocolatería premium, las organiza, a pedido, también a domicilio. "Hoy en día, el chocolate se considera un producto gourmet y la cata se convirtió en un arte, al igual que la cata de vinos, quesos, café y tés, por lo que se repasan conceptos técnicos, como chocolates de origen y blends. Lo que queremos es que la gente aprenda y distinga los diferentes tipos de chocolate y, sobre esa base, pueda elegir el que más le guste", explicó Dadi Marinucci, dueña y creadora de Vasalissa Chocolatier.ß
1
2Ganó 250 millones de dólares pero al morir se enteraron de la verdad: la historia de la herencia maldita de la que todos tironearon
3Efemérides del 3 de abril: ¿qué pasó un día como hoy?
4La desesperada historia que conmueve al mundo: busca en la IA la vacuna para salvar a su perra de una muerte atroz



