
Cincelar con esencia mineral
Suaves y fuertes a la vez, agradables al tacto... Existe algo mágico e irreproducible en los objetos de piedra
1 minuto de lectura'
En la actualidad, como antes lo fue la madera, la piedra comienza a cobrar fuerza y se vuelve la vedette del momento. Se puede colocar en arquitectura interior (pisos y paredes) como en exteriores, pero conociendo cuáles son las características de cada tipo. También se adapta a mesadas, bachas, jarrones y hasta utensilios de cocina.
Si bien se encuentra en una amplísima gama de colores, uno de los grandes ausentes es el azul. Se trata de un tono que aparece poco en la naturaleza y la piedra no es la excepción.
Uno por uno
Fue utilizada desde hace miles de años. El Partenón, el Templo de Apolo, cada castillo o edificación importante fueron hechos con alguna de sus variedades. Pero no todas son iguales. Cada una tiene secretos que las hacen únicas. Las que más se utilizan son el mármol, el travertino y el granito.
- Mármol: se lo reconoce fácilmente porque tiene vetas. Una de las características más importantes es que es inalterable. Con él se crean ambientes suntuosos. Se puede pulir o lustrar. Con el primero se logra una superficie lisa, suave al tacto. Con el segundo se genera el brillo que le otorga cierta impermeabilidad (es un proceso que cierra un poco el poro de la piedra).
Respecto del uso, como se trata de un material relativamente blando se puede labrar o tallar. Así, se realizan molduras y cornisas. Como tiene una amplia gama de tonalidades combina con cualquier tipo de ambiente.
- Granito: como es más fuerte, se lo puede apreciar en fachadas, arquitectura comercial y pisos. Brinda sensación de solidez. Se diferencia del mármol principalmente porque no tiene vetas (salvo el brasileño), sino que está graneado; con puntitos. Es de color más oscuro que el mármol y resulta casi eterno. Se lleva de maravillas con los diseños modernos, ya que concuerda con los ambientes minimalistas. Eso sucede porque se asocia la homogeneidad del material con la pureza de las formas. Un objeto de líneas rectas no estaría bien recibido por un mármol con vetas y arabescos. El resultado sería una contradicción.
- Travertino: si bien se lo conoce como mármol, es diferente. Su aspecto exterior se asemeja a un chocolate aireado, poroso y con pequeños orificios. Al tacto resulta rugoso, ideal para el piso de ambientes rústicos, combinado con maderas oscuras y naturales. Se trata de un elemento noble, natural y económico. Además, nunca pasa de moda, ya que presenta un color arena grisáceo que le permite adaptarse a todos los estilos. No se recomienda para la cocina porque el ácido lo deteriora. Al tener poros, se ensucia fácilmente y es difícil de limpiar. En ese caso, la funcionalidad va en contra de la naturaleza del material.
Ambiente por ambiente
Los espacios habituales son los siguientes.
Cocina: pensar en una de piedra nos remonta a la época victoriana. Allí no sólo se preparaban suculentos banquetes, sino que se tramaban las más intrincadas historias. Sin duda, dista mucho de la cocina de los sueños de hoy, con materiales fáciles de limpiar y libres de gérmenes. Pero del mismo modo que los diseñadores retornaron a la madera para realizar los gabinetes que la integran, han comenzado a ver la piedra como la superficie ideal para la mesada. El material indicado es el granito; los ácidos (que se encuentran fácilmente en los alimentos) no le hacen daño.
Pero eso no es todo: ¿alguna vez se imaginó cocinando en una cacerola de piedra? ¿Y en una sartén? Sí, existen. Como si fuera poco, además de decorativas (se pueden llevar a la mesa a modo de fuente) tienen otras ventajas. Al tratarse de un material refractario, los alimentos se mantienen calientes por mucho tiempo. Además, con el uso, se va formando una capa protectora, como si fuera teflón, que no permite que la comida se pegue. La diferencia es que no se trata de un material sintético que pueda dañar al organismo. El único elemento que desprende es el calcio que, en cambio, resulta beneficioso para el cuerpo. Pero hay más aún: cuencos y morteros se pueden incorporar al conjunto de utensilios (aunque no se usen con fines prácticos, brindan excelentes posibilidades estéticas). La mayoría están realizados en una piedra llamada esteatita, que se talla a mano. Tanto pulida como natural, se consigue en diferentes tonos. ¿Los habituales? El gris y el rojizo.
Toilette: podemos colocar piedra en pisos, paredes, bachas y bañeras. Los especialistas prefieren el mármol al granito, ya que es más cálido.
Las bachas también se realizan en esteatita. Tienen una superficie irregular, de textura rústica y delicada a la vez. Poseen formatos cónicos, redondos o cuadrados. También existen versiones que traen a los costados dos sectores para colgar las toallas. Una buena idea: colocarlas sobre un vanitory de madera oscura.
Existen jaboneras de formas irregulares en las que se pueden ubicar un jabón de glicerina, varios pequeños o, ¿por qué no?, un popurrí de flores que aromatice el sector.
Living: alrededor de una chimenea se puede colocar cualquier tipo de piedra. Tal vez el menos práctico es el mármol blanco, porque se mancha con el tiempo. En adornos: candelabros, portavelas, centros de mesa, apoyalibros, pisapapeles, portavasos, tulipas de luz, lámparas de aceite, floreros, hornitos aromatizadores y jardines de feng shui (fuentes de agua).
Cuando se habla de muebles se pueden nombrar, en especial, los que presentan una tapa de cristal y piedra en las bases. Existen muchos confeccionados en travertino: mesas de comedor, ratona, de arrime y hasta estanterías. La transparencia del vidrio junto con los tonos neutros de la piedra tornan más livianos los ambientes.
Para los más refinados se realizan mesas de mármoles de Carrara o Calacata, que integrados con maderas de cerezo o wengué otorgan a cualquier sitio un toque de sofisticación. En cuanto al color de moda, el blanco es la vedette.
Exterior: una fuente resulta un excelente bebedero para los pájaros. Otra variante son los regadores para el pasto, esculturas y macetas.
No se recomienda colocar mármol, porque algunas sustancias ácidas le hacen perder el brillo, lo manchan y carcomen. Los rayos UV y el ácido carbónico de la lluvia también lo deterioran.
FUENTES CONSULTADAS: Dicccionario Enciclopédico Abreviado de Espasa-Calpe. Patricia Tabares, traductora: 4771-6136. Ki: Libertad 1177; telefax, 4813-5986. Librerías Yenny: 4815-1619. Moltrasio: Avda. Federico Lacroze 3335; 4555-3333. Ugo De Stefano: Avda. del Libertador 714; 811-0845. Santorini: Bs. As. Design Recoleta, Avda. Pueyrredón 2501; 5777-6008. Regalos del Alma: Bs. As. Design Recoleta, Avda. Pueyrredón 2501; 5777-6132. Carlos Alves de Lima: Avda. Niceto Vega 4688; telefax 4773-1142. Mimí Costa, Pierre Lavigne: Arenales 1198; 4812-3013.
¿Sabía que...
- ... los geólogos dividen las rocas en ígneas, sedimentarias y metamórficas? El granito es una roca ígnea. Se forma cuando el magma caliente que se encuentra bajo la superficie de la tierra se va enfriando durante cientos de millones de años. Entonces, cada uno de los minerales que componen ese magma en proceso de enfriamiento (cuarzo, micas y feldespatos, entre otros) tiene tiempo para ir individualizándose y agrupándose en granos, lo cual le da al granito ese aspecto de colorido conglomerado.
- ... como su nombre lo sugiere, las rocas sedimentarias se forman por acumulación de sedimentos? El travertino es un ejemplo. Se crea durante miles de años en grutas y ríos, cuando el agua deposita los sedimentos que transporta y que ha disuelto de otras rocas (éste es el mismo proceso que da origen a las curiosas estalagmitas y estalagtitas de las cavernas).
- ... el mármol es una roca metamórfica? Se formó a partir de otro tipo de roca (sedimentaria, por ejemplo) que, sometida a las altas presiones y temperaturas de lo profundo de la tierra, soportó modificaciones químicas y estructurales. En el caso del mármol suele formarse a partir del metamorfismo de rocas ricas en calcio. Estas, a su vez, se han formado previamente gracias a la acumulación de conchillas de seres vivos prehistóricos.
Datos útiles
- El mármol es un material poroso, absorbe toda clase de líquidos. Por eso, se mancha o pierde brillo. Nunca lo utilice en una superficie de trabajo o mesa ratona.
- La mayoría se limpia de la siguiente manera: llene un recipiente con agua tibia y agregue una taza de jabón neutro (nunca detergente, o un producto con PH alto o alcalino). Con un cepillo semirígido, pase la mezcla por la pieza. Es importante que no queden restos de espuma. Enjuáguela con agua limpia. Séquela con algún trapo blanco o rollo de papel (jamás con algo de color porque puede mancharla).
- Actualmente, existen productos especiales que se aplican sin alterar brillo ni color.
La tendencia manda
- En el baño: podemos hacer la mesada en piedra. Otra alternativa para la bañera convencional es también hacerla de ese material.
- Suelos: es posible combinar la piedra con el piso de madera. Una opción es ubicar listones de ese material en los bordes, formando una guarda.
- El toque distinto: una mesa de comedor con la base de piedra y tapa de vidrio.
- Una cálida idea: la chimenea hecha en piedra, con su frente recubierto por una plancha de hierro.
Una sólida base
- Para pisos existe más de una opción. Por un lado, las piedras al natural: lajas (ideales para estilos rústicos), adoquines (generalmente se los utiliza para exterior), pórfido patagónico, piedra bola (tan utilizada por los orientales) y piedra Mar del Plata (originaria de esa ciudad y famosa en la década del 50). Son útiles tanto para pisos como para revestimientos. Se cortan, se les da la forma deseada y ¡listas para colocar!
- Por otro lado, con las piedras se puede realizar un proceso que lleva más elaboración: se muele la pieza, se le otorga distinta volumetría (se la trabaja con mayor o menor volumen), luego se la mezcla con cemento y se la coloca en unos moldes. Se utilizan piedras lavadas como verde alpe, canto rodado de río y rojo verona. Con ellas se fabrican las losetas y baldosas, entre otras.
- No hay que olvidar los mosaicos: también están realizados con piedra, pero en este caso no se presenta rústica, sino recubierta con pastina. Por eso se dice que esas piezas están pulidas.
Materiales y Precios
- Jaboneras: en piedra talco, $ 19 (C. Alves de Lima).
- Aromatizadores: en piedra talco (esteatita), $ 18 (C. Alves de Lima).
- Portasahumerios: en piedra talco (esteatita), $ 8 (Carlos Alves de Lima).
- Florero bocha: de 12 cm de alto, $ 25 (Carlos Alves de Lima).
- Cacerolas: en piedra gris. De 1l a 2, desde $ 45 hasta 65 (Carlos Alves de Lima).
- Dressoir: con apoyos triangulares en travertino y tapa de cristal, $ 240 (Mimí Costa...).
- Mesa de comedor: con bases triangulares de travertino y tapa de cristal (de 1,70 m de largo x 0,90 m de ancho), $ 540 (Mimí Costa...).
- Estantería: con estructura de travertino y estantes de cristal (de 1 m de largo x 0,40 m de ancho x 1,80 m de alto), $ 980 (Mimí Costa...).
- Adorno: de cuarzo iluminado, $ 360 (Ki).
- Fuente de agua: con cuarzo rosa, $ 260 (Ki).
- Adorno: de obsidiana nevada, $ 350; con forma de esfera, 395 (Ki).
- Fuente de agua: en forma de barco, $ 270 (Regalos del Alma).
- Fuente de agua: con plantas, $ 220 (Regalos del Alma).
- Fuente de agua: con base de pasta piedra y juncos, $ 400 (Regalos del Alma).
- Mesa baja, modelo Estrada: En diferentes piedras trabajadas artesanalmente, desde $ 1500 hasta 1800 (Santorini).
- Mesa de comedor: en diversos granitos, desde $1650 hasta 2000 (Santorini).
- Unos particulares morteros tallados a mano: Izq., $ 180; centro, 140; Der., 140 (Carlos Alves de Lima)






