
Cómo combatir las hormigas del cerebro
El miércoles pasado fui a una charla en la Universidad Torcuato Di Tella del profesor y escritor Estanislao Bachrach. Se titulaba "Cerebro o no cerebro, ¿ésa es la cuestión?".
Durante hora y media, la nueva estrella de la neurociencia aplicada a las organizaciones navegó sobre diferentes conceptos relacionados al cerebro y a la mente, en un idioma apto para no expertos.
Lo interesante no fue -sólo- aprender el significado de varias de las siglas que introdujo, sino entender que la aplicación de ellas a la vida cotidiana es, por lo pronto, muy provechosa. Si no necesaria. Allí conocí la existencia de los ANT (por sus siglas en inglés, "pensamientos automáticos negativos"). Son circuitos neuronales negativos fruto de hábitos y generalizaciones, y por lo tanto instantáneos, casi instintivos. Lo peligroso es que amenazan con controlar muchos de los pensamientos y hasta de las acciones de nuestro día a día.
Estas "hormigas" (o "ants") se resumen en ocho tipos: pensamientos absolutos; pronósticos constantes del futuro; lecturas de mente; pensamientos invadidos por sentimientos; golpes de culpa y las acciones de personalizar, etiquetar y culpar al otro.
Y resulta que la misma semana me topé con dos proyectos que parecieran ahondar en la problemática de la mecanicidad de los ANT: Mes&Sage y Clean.
Mes&Sage es la primera marca de ropa íntegramente digital de toda América latina, que promete revolucionar la industria de la moda regional. Y es argentina. Por supuesto que hace algunos años existen plataformas online que nuclean productos de varias firmas, o websites de marcas existentes que ofrecen la posibilidad de e-commerce . Pero hasta esta semana no existía una marca concebida pura y exclusivamente para el gigantesco mercado del clic . Y la buena noticia: a precios accesibles. Cuando todo parecía derrumbarse ("no entran telas al país", "la mano de obra es excesivamente cara" o "los precios de la ropa son disparatados" son algunos de los ANT más escuchados al respecto), hay dos jóvenes mujeres que apuestan a desafiar aquellos supuestos tan trillados.
Por otro lado, y al mismo tiempo, cansada de escuchar cómo crecen las terapias alternativas (el mismo Bachrach mencionó algo sobre una nueva práctica llamada " Mindfulness ", que también quedó resonando en la audiencia), me acerqué a una librería y pregunté por el libro de autoayuda más vendido últimamente. Y la respuesta de la vendedora fue Clean , del uruguayo Alejandro Junger. Acto seguido, lo compré. Y lo leí. ¿Su tesis? Que el esquema del cuidado de la salud occidental es ineficaz, y que la única vía posible de sanación es la medicina holística, o en su caso, la desintoxicación por medio de los nutrientes.
Personas que teorizan sobre una nueva ola en la alimentación hay unas cuantas. Y no es indicador de gran cosa. Ahora, que el libro esté agotado en varios puntos de venta tradicionales, sí lo es. Por lo pronto, de que cada vez más lectores adhieren a ANT del tipo "comer carne hace mal", "los lácteos no son buenos" o "los remedios son innecesarios". Y el punto no es si tienen, o no, razón. Sino, más bien, cuán mecanizadas sean esas reflexiones.
Entonces, a la pregunta de si habría que transformar los pensamientos automáticos negativos en positivos, la respuesta abre otro juego: mejor simplemente intentar someterlos a juicio deliberado.
Eso hacen Bachrach, Mes&Sage y tantos otros hoy en día. Por suerte.





