
Llegan los días de calor y comenzamos a pensar en vestir las ventanas y los balcones. Los tolodos son una solución simple para proteger la entrada directa del sol y disfrutar más de esta época del año
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Tienen el beneficio de regular la temperatura en el interior de la casa y optimizan el uso de los espacios exteriores, sin necesidad de tener una construcción fija. Existe una gran variedad de modelos y terminaciones de toldos que se adaptan a cada uso. Veamos sus características.
Los más comunes
Toldos capota: se usa generalmente para las ventanas. Los más simples son los semicurvos, pueden ser fijos, conservando solo una posición, o móviles, que dan la posibilidad de regular la entrada de luz natural.
Toldos enrollables: se pueden hacer con un sistema manual o electrónico. Estos permiten un control mucho mayor del paso de la luz que el modelo anterior. Pueden alcanzar un ángulo de cierre de hasta 90°. Ideales para el balcón o la terraza, ya que al ser enrollables "desaparecen".
El tipo de material
- Poliéster: es el más económico pero resulta de corta duración y su color original se altera con el tiempo.
- Acrílico: filtra el 80% de los rayos UV, resiste muy bien la exposición al viento, la humedad y la lluvia, sin alterar sus propiedades.
- Microperforada: filtra un 94% de los rayos UV. Las perforaciones le dan una óptima ventilación porque genera circulación de aire, lo que hace que la temperatura debajo de la tela sea menor que en los materiales ya mencionados. Tiene una gran resistencia a la intemperie sin alterar sus propiedades.
Para calcular la sombra
Si la idea es armar un semicubierto, la sombra que obtendremos será aproximadamente un 25% menor que el largo del toldo; esto si está colocado a una altura aproximada de 2 metros desde el nivel del piso, lo que varía de acuerdo al tipo de orientación, la zona geográfica y la época del año.
Qué tener en cuenta para armar un semicubierto
- Que sea una buena barrera del sol y bloquee el paso de los rayos UV e infrarrojos.
- Elegir una tela que evite la sensación de calor para que el ambiente resulte agradable.
- Su color influye mucho, las telas claras filtran los rayos de sol y aportan luminosidad. El amarillo baja la temperatura y la intensidad de la luz natural creando un ambiente agradable.
- Los colores oscuros protegen más de la luz pero suelen ser más calurosos.
-Los tejidos de amplia densidad (en torno a 280g/cm2) tienen una buena respuesta porque reducen la densidad de la luz y crean espacios más frescos.
-Las telas microperforadas son las que mayor protección ofrecen, permiten una microventilación entre el interior y el exterior, evitando el efecto invernadero.
El mantenimiento
- Recogerlo cuando llueva y haya mucho viento, cuando el sol sea muy intenso y no se use.
- Si el toldo está mojado es mejor dejar que se seque antes de recogerlo para evitar la aparición de moho y que se agriete.
- Para preservarlo se puede sacudir la tela limpiándola en seco a cepillo o aspirándola. Para quitar las manchas, agua y jabón; no se recomienda el uso de hidrolavadoras.





