¿Cómo son los arianos, los primeros del zodíaco?

Victoria Ocampo, apasionada e intelectual, era de Aries
Victoria Ocampo, apasionada e intelectual, era de Aries
Vera Picabea
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17 de abril de 2019  • 19:36

Una imagen para Aries es el Big Bang: el misterio milenario de la explosión vital de comienzo. El mandala zodiacal es un círculo, y como tal, nombra una unidad cíclica y continua. En esa unidad, hay una secuencia que inicia con Aries. Aries es el primer signo del zodíaco, viene después de Piscis -momento final en el cual se disuelven los bordes, inmensidad océanica que vibra la totalidad-. Para separarse del útero cósmico de Piscis, Aries es un bólido de energía que irrumpe con muchísima fuerza física y potencia. De hecho, energéticamente, Aries representa el comienzo del zodíaco pero también simboliza la creación; es un nacimiento cuya característica principal es diferenciarse de la vastedad del océano, emerger.

Pero entonces, ¿cómo son los arianos? Una clave para entender la energía de Aries es su cualidad de signo de fuego. Como el fuego, los arianos se encienden velozmente. Para ello, necesitan un combustible que los active. El combustible del fuego ariano es el deseo; es la acción vehiculizada hacia el avance, con gran potencia y rapidez. Los arianos son los más veloces del zodíaco. En sintonía, son muy impacientes, ansiosos, temperamentales, intempestivos, torpes (se chocan con todo). Es interesante verlos caminar a gran velocidad -siempre estarán un paso adelante-. La detención y la inmovilidad les resulta insoportable, se aburren rapidísimo (a veces hasta dormir los aburre, y si pueden despertarse bien temprano y salir corriendo de la cama, mejor). En ese sentido, una recomendación para los arianos es que hagan actividad física, que descarguen su energía fueguina. Porque efectivamente: son muy activos y físicos, su presencia fueguina se siente porque son súper inquietos, están moviéndose todo el tiempo. Es más, los arianos son directos, porque combustionan y actúan -después, piensan-. No dan vueltas, van al grano sin vacilaciones. Son muy impulsivos y hasta irreflexivos. Se los acusa de egoístas, y si bien puede ser cierto porque se rigen por su deseo y sus ganas sin miramientos, también esto se soslaya considerando que cuando empieza el zodíaco Aries está solo, arriesgándose ciegamente, sin saber hacia dónde va. Es importante entenderlo energéticamente: son los bebés del zodíaco, quienes lucharon por su individualidad, batallaron para salir de la vida intrauterina. Y en efecto, los arianos tienen cierta inocencia, pureza y sobre todo vibran desde la urgencia, como los bebés que gritan y berrean porque quieren algo -y siempre es ya, ya y ya-.

Vale la pena revisar cada carta para ver si tiene energía ariana y entender cómo funciona
Vale la pena revisar cada carta para ver si tiene energía ariana y entender cómo funciona Crédito: Shutterstock

También se entiende a Aries a partir de la conexión con su planeta regente, Marte. En la mitología, Marte representa al dios de la guerra: cruel, despótico, caprichoso. Al mismo tiempo, aporta la valentía y el coraje para salir a conquistar sin temor, a vencer. Por eso, un rasgo ariano es competir y sí o sí salir a ganar. En su esencia no está aceptar una derrota. En sintonía, es usual encontrar en los ámbitos deportivos a arianos muy competitivos. Por ejemplo, el Cholo Simeone es un ariano altamente conquistador en el fútbol. Por otro lado, este aspecto puede tener un lado B: una manifestación burda de competitividad y agresividad, como Rambo, que quiere pelear por pelear. Si bien hay excepciones (u otras energías del zodíaco en juego que eventualmente explicarían algunas distancias con estas características), los arianos muchas veces perciben a la vida según el prisma de la competencia y la lucha. Son hiperreactivos y se enojan en un instante. Y si se sienten atacados, siempre retrucan; su furia se desencadena en un microsegundo, confrontan con ímpetu para disputar su individualidad. A su vez, es importante subrayar que como el fuego, los arianos se apagan. O sea, pierden el enojo con la misma velocidad con que se encendieron. Porque, su pulso es hacia adelante, física y también mentalmente. Incluso, el terreno de avance del ariano también puede ser en el plano de las ideas vanguardistas. Un gran ejemplo de ariano intelectual es el psicoanalista Jacques Lacan, quién no casualmente enfatizó la importancia del deseo en tanto motor de la acción subjetiva. Otro ejemplo de ariana intelectual pionera es Victoria Ocampo, directora y fundadora de la revista Sur, quien -en un momento histórico en el cual las mujeres prácticamente no tenían derechos civiles en Argentina- concibió un proyecto editorial y cultural fundamental. Dicen, además, que Victoria Ocampo y Jacques Lacan se encontraron y tuvieron un amorío pasional. Y sí: los arianos son muy apasionados, calentones. Otros rasgos arianos que suelen aparecer cuando se habla tanto de Lacan como de Ocampo: un discurso asertivo, cortante, sin filtro y una belicosidad hiperreactiva.

Por último, otro punto importante para reconocer si hay energía ariana es saber cómo es la carta natal completa. O sea, no solo son de Aries quienes han nacido entre el 21 de marzo y el 20 de abril. También pueden resonar estas características si hay mucha energía ariana. Por eso es fundamental observar en la carta natal si hay otros planetas que estén bajo el signo de Aries, o bien si la Luna y/o el Ascendente son en Aries. Para saberlo, hay que mirar la propia carta natal completa. Para averiguarlo, hay varios sitios en internet que lo responden a partir de tu fecha, hora y lugar de nacimiento. Por otro lado, sepamos que todos en algún lugar de nuestra carta natal estamos atravesados por temáticas vinculadas con esta energía. Después de todo, ¿quién no se mueve por su deseo?

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