
Con aroma a whisky: los perfumes quieren reinventarse
Audaces, las nuevas fragancias de marcas reconocidas incorporan el olor de bebidas alcohólicas que van del absenta al cognac
1 minuto de lectura'


Una petaca clásica, laqueada en negro y con detalles en dorado. ¿Vodka?, ¿ginebra?, coñac?, ¿algún licor?, ¿whisky? Sí, whisky. Pero al destaparla, la sorpresa es la presencia de un vaporizador. O no tanta sorpresa: cada vez son más los perfumes que incluyen dentro de su composición aromas provenientes de bebidas alcohólicas, como es el caso del flamante CH Men Privé, uno de los lanzamientos del rubro más importantes de este fin de año, que ofrece notas de whisky en un frasco que evoca a una petaca. Pero éste es sólo un ejemplo: un paseo olfativo por la actual oferta de fragancias permite hallar a bebidas como el whisky -pero también el vino, el champagne, el vodka, la ginebra, el curaçao, el Bailey's o incluso el absenta, entre otros- en el corazón de estos perfumes, literalmente, embriagadores.
"Las aromas de bebidas alcohólicas presentes en el perfume aportan un perfil original, atractivo y único a la fragancia", comentó por mail Camille Latrón, experta perfumista de la compañía Puig, desde Barcelona, España, para luego señalar que esta tendencia apunta a dar respuesta a la búsqueda de fragancias innovadoras. "Hoy los consumidores de fragancias del segmento selectivo buscan la innovación, aquellas creaciones que se distingan por sus ingredientes o perfil olfativo", explicó.
"En el caso de las fragancias con acordes de bebidas alcohólicas es muy probable que el consumidor no busque racionalmente una fragancia con este olor en específico sino que su elección sea algo más instintivo, vinculado a la identificación con un lado muy masculino, cualitativo, como un buen whisky, o un efecto fresco chispeante como puede aportar un acorde champán, o un lado cremoso y narcótico como el del Bailey's", agregó Latrón.
De alguna forma, la incorporación de los aromas del mundo de las espirituosas es una elegante y creativa forma de ampliar la paleta aromática más allá del mundo de las flores y de los alimentos. "Se empieza a hablar de notas como champagne, ron, whisky, Bailey's, licor de café, limoncello? las inspiraciones son ilimitadas!!!", aseguró una de las narices de Puig.
Dos sentidos unidos
"La perfumería, como todas las artes, se inspira en todo lo que la rodea: la pintura, la moda y la gastronomía, tanto la comida como las bebidas. La gastronomía y la perfumería son dos mundos que se influyen mucho uno al otro, ya que van relacionados al olfato y el gusto que son dos sentidos muy ligados -comentó Camille Latrón, para explicar el cada vez más transitado vínculo entre los perfumes y las bebidas alcohólicas-. La tendencia de incorporar acordes con olor a bebidas alcohólicas en perfumería nació de esta inspiración y en este sentido Carolina Herrera ha sido pionera en incorporar esta innovación a su portfolio de fragancias".
Latrón enumeró algunos de los más recientes desarrollos de su compañía: "Trabajamos un acorde champagne rosé para la fragancia 212 VIP Rosé de Carolina Herrera, que transmite la alegría de una fiesta entre amigos. También en 212 VIP Men, hay un acorde chilled vodka que le da mucho frescor a la nota de salida. Nuestro último lanzamiento es CH Men Privé, donde el acorde whisky aporta vibración y refuerza la elegancia y masculinidad de la fragancia".
Claro que la tendencia de incluir aromas de bebidas alcohólicas no es exclusiva de una compañía ni de un país. La lista de perfumes y de espirituosas que participan de sus complejos aromáticos es extensa, e incluye por ejemplo al Viñas del Vero Gewürztraminer Colección, basado en el aroma de la cepa blanca de vino gewürztraminer; el absenta está presente en fragancias como A Taste of Heaven By Killian o Memoir Man Amouage (en su versiones masculinas), y en los Absynthe de Christian Lacroix (tanto para él como para ella); el champagne forma parte de Champagne Brut Demeter Fragrance; la casa de cognac Remy Martin se asoció con los perfumistas Thierry Mugler y Francoise Caron para crear Angel La Part des Angres, que fue añejado en barricas tal como se hace con el cognac; Marc Jacobs embotelló un perfume basado en su bebida favorita, el blue curaçao, y aquí la firma local de indumentaria Giesso incorporó para su eau de toilette masculino al whisky dentro de su paleta aromática.
Coctelería
Pero el vínculo entre el mundo de la perfumería y el de las bebidas alcohólicas es, además, de ida y vuelta. Desde la coctelería también hay un interés por interactuar con el mundo de los perfumes. Para el lanzamiento de Eau My Gold!, la firma Paco Rabanne convocó a la perfumista Anne Flipo y a Gwladys Gublin, experta en coctelería a cargo del bar Experimental Cocktail Club, de París, para crear un cóctel que evocara en el paladar "la emoción" de oler la nueva fragancia.
Así describió Gublin su proceso creativo inspirado en el perfume: "En primer lugar, hice hincapié en la frescura y la jovialidad de la cuenca mediterránea, con notas reconfortantes como la cáscara de naranja, la horchata de almendras, el limón y el azahar. Luego, para aportar redondez y evocar el carácter apetecible de la fragancia, que se expresa con el mango veder, asocieel maracuyá, la miel de agave y el cognac. Para ilustrar la faceta sensual y enigmática de Eau My gold!, añadí unas cuantas gotas de spanish bitters, en el que predominan el sabor del azafrán, de la manzanilla y la violeta. La última etapa, esencial, es el champagne que completa el cocktail y aporta el carácter festivo y chic a la creación".
¿La receta del trago? Tomen nota (e imaginen cómo reemplazar algunos de sus ingredientes):
- Medio maracuyá
- 4 gotas de spanish bitters
- 4 gotas de extracto de azahar
- 2 cl de jugo de limón
- 1,5 cl de sirope de agave
- 1 cucharada de café de horchata de almendras
- 4 cl de coñac
- Completar con champagne
- Decorar con una cáscara de naranja.





