
Con textura de tiza
Hace una década, para demostrar que uno sabía de vinos había que tener labia para la fruta: cualquiera podía oler ciruela madura en un malbec, pero el que estaba en la movida olía regaliz, tomillo y algún trazo excéntrico y a la vez demostrativo de condición, como piedras mojadas. Hoy la cosa cambió. Y saber de vinos implica tener labia para la textura: si el terciopelo y la seda quedaron demodé en el placard de las palabras, el asunto pasa por descubrir la tiza en los arcones de la geología.
Como tiza se conoce a una textura singular, relativamente nueva en nuestros vinos: se percibe como una sensación polvorienta, igual a la que deja en la lengua borrar un pizarrón. Se la observa en aquellos tintos que provienen de zonas frías, cuyas vides están plantadas sobre suelos pobres, pedregosos y a la vez ricos en depósitos de carbonato de calcio. Algo que existe hace poco más de una década.
La ciencia no se ha puesto de acuerdo sobre la razón para esa textura. Están los que dicen que se debe a una interacción específica entre los taninos y la acidez, en las condiciones de estrés de la planta, y los que sostienen que sería el resultado directo del calcio en el suelo. Entre esas dos corrientes existe un abismo bibliográfico. Donde no existe diferencia conceptual, en cambio, es en la textura del vino. Porque más allá de cuál sea la razón que la genere, sea de terroir o de estilo, la tiza se percibe y es la novedad.

¿En qué vinos buscarla? Principalmente en los tintos del Alto Valle de Uco, particularmente en dos subregiones: Paraje Altamira y Gualtallary. De este último, por ejemplo: Acordeón Malbec (2013,
$ 130); Zorzal Terroir Único Malbec (2014, $ 130); Doña Paula 1350 (2014, $ 260); DV Cantea Adrianna Malbec (2010, $ 864); y Altos Las Hormigas Appellation Gualtallary (2013, $ 665). De Paraje
Altamira, Zuccardi Concreto Malbec (2014, $ 535); Finca Suárez Gran Malbec (2013, $ 350); Zaha Toko Vineyard Cabernet Franc (2012, $ 350); y Anyi
Malbec (2014, $ 400). No son los únicos, claro. Sí, algunos de los más representativos.







