
La reconocida cocinera nos recibió en su nuevo estudio-cocina de Tigre, un refugio gourmet bien surtido de colores, ideas y sabor.
1 minuto de lectura'
Producción y texto: Silvina Bidabehere | Fotos: Javier Csecs.
Calma y un constante fluir de armonía interior. Son contadas las personas que tienen la capacidad de transmitir esas sensaciones. Juliana López May es una de ellas, que adereza, además, con una gran cuota de equilibrio y disfrute. Nos recibe en su estudio, inaugurado hace algunos meses en el Boulevard Sáenz Peña de Tigre. Aquí pensó y produjo su último libro, desarrolló su nueva marca de conservas y, junto con la diseñadora Vero Pasman, creó Gastronomía de Papel, un proyecto de accesorios para cocina. También aquí da clases, recibe grupos de amigos a comer y realiza eventos para empresas y marcas.
Juliana armó este genial universo por capítulos. Se enamoró de esta callecita de Tigre y abrió una cocina donde dictar sus clases, en un espacio que no tenía salida a la calle. Era una suerte de refugio con un patio de enredaderas que Juliana fue embelleciendo con una huerta de cajones y latones de zinc. Cuando se enteró de que se liberaba el local que daba a la calle, directamente comunicado con su cocina, no lo dudó y empezó a urdir el plan de agrandar el estudio para, además, ubicar sus libros, sus productos, sus tesoros. "Yo quise salir de casa, pero sin perder la sensación de que estoy en mi hogar. No quería un laboratorio", dice Juliana mientras nos prepara café caliente y nos hace sentir sus amigos de siempre.
El mejor bocado
Hace unos meses, Juliana lanzó su tercer libro de recetas, Mis sabores preferidos (Ed. Sudamericana), que busca recuperar los tiempos y el placer de la cocina de antaño y rinde homenaje a los frutos que depara cada estación. Juliana se tomó un año para rescatar lo más delicioso de cada época y fotografió la mayor parte de los platos en este estudio de Tigre. Quien escribe estas líneas fue testigo de mañanas de trabajo, entre fotógrafos y braceros donde se gestaron delicias, todo casero, todo simple, con la sencillez y alegría que definen el estilo de Juliana.





